INFORME

El hidrógeno verde en Galicia sobrevive con solo el 20% de sus proyectos iniciales en una fase de criba extrema

La industria del hidrógeno verde en Galicia ha experimentado una contracción drástica en su ecosistema al pasar de los aproximadamente 30 proyectos censados a finales de 2024 a solo seis que permanecen activos en la actualidad.

Este dato supone que apenas el 20% de las iniciativas iniciales ha logrado superar la fase de criba y consolidación impuesta por el mercado. Al cierre del primer trimestre de 2026, la realidad del sector se define por una selección natural donde solo las propuestas con modelos de negocio maduros y bancables han logrado mantenerse en tramitación administrativa. En este escenario, las únicas empresas que conservan sus planes en marcha son Ignis, Repsol, H2Pole, Accionaplug, Tasga y Statkraft.

Debilidad financiera y exclusión de los grandes fondos europeos

A pesar de que Galicia genera un 84,6% de su electricidad mediante fuentes renovables, esta potencia estructural no se ha traducido en una ventaja competitiva en términos de financiación. El dato más crítico para el futuro del sector es que ninguna iniciativa gallega ha sido incluida en el programa IPCEI Hy2Use, lo que deja a la comunidad en una situación de vulnerabilidad frente a regiones como el País Vasco, Asturias o Andalucía, que ya tienen garantizada financiación europea directa. Esta falta de apoyo garantizado se agrava con el hecho de que, hasta el momento, ningún proyecto en suelo gallego ha alcanzado la decisión final de inversión (FID), lo que mantiene al sector en una fase de incertidumbre administrativa.

La supervivencia de los seis proyectos restantes depende ahora casi exclusivamente de la capacidad de las empresas para captar recursos públicos en las ventanas de oportunidad vigentes. La atención de los promotores se centra en los 440,5 millones de euros de la segunda convocatoria del Banco Europeo del Hidrógeno gestionada por el IDAE y en las líneas del Clean Hydrogen Partnership, cuyo plazo expira el 15 de abril de 2026. Sin estos fondos, la viabilidad de las infraestructuras proyectadas en enclaves estratégicos como el puerto de Vigo o las zonas de reconvención industrial de As Pontes y Meirama corre el riesgo de estancarse definitivamente.

Hitos administrativos y barreras en la demanda industrial

En el balance de actividad de este inicio de año, destaca el avance de Accionaplug, que logró obtener una declaración de impacto ambiental favorable en febrero de 2026. Por su parte, la alianza formada por Reganosa y EDP Renováveis continúa liderando el proyecto H2Pole en As Pontes, una de las infraestructuras más avanzadas del catálogo gallego. Sin embargo, se advierte que otros desarrollos de gran calado, como el hub de Meirama impulsado por Repsol, así como los planes de Statkraft y Tasga, no han registrado progresos sustanciales durante este periodo.

El principal obstáculo para que estos proyectos den el salto a la fase de construcción es la ausencia de acuerdos de compra en firme (offtake). A diferencia de otras regiones industriales, la demanda en Galicia es todavía difusa y no está consolidada, lo que retiene la inversión privada. El sector afronta el resto de 2026 bajo la presión del Real Decreto 149/2026, una normativa que exige mayor rigor técnico y financiero para garantizar que los proyectos que avancen no sean meras expectativas especulativas, sino realidades industriales capaces de descarbonizar la economía gallega.

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