La compañía española de la industria de perfumería y cosmética Puig Brands ha alcanzado en los tres primeros meses del año un volumen de negocio de 1.215 millones de euros, que suponen un crecimiento del +4,7% respecto al mismo periodo de 2025 en términos comparables. Es decir, a perímetro y tipo de cambio constantes, magnitud que no tiene en cuenta el efecto del cambio de divisas ni de la adquisición o venta de marcas, negocios o empresas de un grupo. En los reportes financieros como éste de Puig, mayoritariamente fabricante que vende a distribuidoras, se usa el término Like-for-Like (LFL), —igual a igual, orgánico, comparable— que mide el comportamiento de las ventas contabilizando las tiendas, activos y marcas que estuvieron operativos tanto en el periodo actual como en el anterior que se compara (un año).
El incremento de los ingresos en términos reportados (que sí tienen en cuenta el impacto de los tipos de cambio y el total de tiendas, marcas, negocios y empresas del grupo) sólo fue del +0,8%. En este trimestre, han influido la incorporación de la marca Dr. Barbara Sturm (comprada en enero); y, el impacto negativo en ingresos, viene explicado fundamentalmente por el debilitamiento del dólar.
Unos resultados con una lectura positiva en el marco de incertidumbre geopolítica en el que ha arrancado el año, pese al cual el CEO de la compañía catalana, José Manuel Albesa, asegura en el comunicado de presentación de resultados que la compañía mantiene sus objetivos financieros para 2026, esperando superar al mercado prémium en términos comparables, al tiempo que anticipa que los márgenes de ebitda ajustado se mantendrán estables, en línea con el ejercicio de 2025.
Los resultados de Puig destacan por su resistencia en un ciclo en el que el segmento prémium del sector atraviesa por dificultades y descensos de ventas. La compañía asegura haber batido a este mercado no sólo en este trimestre, sino en los ocho que lleva cotizando en bolsa —salió al mercado en mayo de 2024— y en los últimos cinco años. No obstante, ese crecimiento de los ingresos del +4,7% comparable o LFL se ha situado por debajo del +7,6% del líder mundial L’Oréal en el mismo periodo.
Resultados positivos en un contexto complejo
No obstante, el aumento de ventas de la multinacional española es significativo teniendo en cuenta el peso de sus exportaciones a Estados Unidos, que ha establecido aranceles a la entrada de productos de la Unión Europea. El conflicto bélico en Oriente Medio, otro de los mercados importantes para el grupo que cotiza en el Ibex 35 de la bolsa española, supuso un descenso de un -1,2% de las ventas según los cálculos de la propia compañía, especialmente concretado en el mes de marzo —cuando comenzaron los ataques a Irán por parte de Israel y EEUU, que han afectado a los viajes y a la actividad comercial en la región—. Y, sobre todo, por el efecto negativo del -4% que ha tenido sobre su facturación reportada el fortalecimiento del euro frente al dólar.
También hay que destacar que el mercado geográfico en el que más crece la multinacional española es Asia-Pacífico, un 26% en este trimestre. Esta región representa más de un tercio del mercado mundial del sector, pero solo el 11 % de las ventas de Puig, por lo que la empresa considera que es momento de acelerar en esta zona.
El CEO de Puig también explica en el comunicado que informa de los resultados que «el 23 de marzo de 2026, Puig confirmó que está en conversaciones sobre una posible fusión con The Estée Lauder Companies Inc., mediante la cual ambas compañías podrían fusionar sus negocios. Al 28 de abril de 2026, no se había tomado una decisión definitiva. Hasta que se alcance un acuerdo, no se puede garantizar nada con respecto a la transacción ni a sus términos».
Junta General de Accionistas
La firma familiar también ha convocado su Junta General Ordinaria de Accionistas de forma exclusivamente telemática para el próximo el 29 de mayo en primera convocatoria y el 1 de junio en segunda.
En el orden del día destacan las propuestas de cambios en su consejo de administración: el nombramiento como consejero ejecutivo de Albesa, que accedió al cargo de CEO recientemente, el pasado 17 de marzo, marcando un hito en la trayectoria de la multinacional al ser el primer ejecutivo ajeno a la familia en ocupar el puesto en 112 años de historia. No obstante, es un veterano de la casa con casi tres décadas en el grupo. Además, es la primera ocasión en la que esta posición se desliga de la presidencia, que sigue estando ocupada por un miembro de la tercera generación familiar, Marc Puig y que conserva sus funciones ejecutivas.

También se propondrá la reelección de Marc Puig Guasch como consejero ejecutivo y la de otros siete consejeros independientes y externos; el nombramiento como consejera independiente de Julie Van Ongevalle, actual presidenta y directora general (CEO) de Opella, la división de autocuidado y salud del consumidor de Sanofi que cuenta con una sólida experiencia previa en la industria de la belleza de lujo, habiendo ocupado puestos de alta dirección precisamente en el gigante estadounidense The Estée Lauder con el que Puig mantiene conversaciones para su fusión; y se ratificará la dimisión de Josep Oliu, presidente del Banco Sabadell, como miembro del consejo de Puig Brands —es presidente también del consejo de Exea, sociedad holding y family office a través de la cual la familia Puig controla sus inversiones, cargo en el que sí continúa—.
También se solicitará la autorización de los accionistas para proceder a la venta de la marca Aromas de Castilla, de acuerdo con lo previsto en los estatutos sociales de la compañía. En pleno proceso de negociaciones con The Estée Lauder para la fusión de ambos grupos, votar en la junta esta simplificación y limpieza del portafolio es una forma de blindar la decisión de venta de esta marca evitando posibles impugnaciones futuras de accionistas minoritarios.
Operación histórica
Y es que la industria de la perfumería y la cosmética vive desde hace un mes pendiente de la que podría ser su mayor reconfiguración estructural en décadas. La operación de fusión entre Puig Brands y The Estée Lauder Companies daría lugar a un nuevo gigante mundial con un valor en bolsa de más de 35.000 millones de euros y que ocuparía la segunda posición del ranking internacional del sector, con un volumen de negocio superior a 17.400 millones de euros anuales. Solo por detrás de la francesa L’Oreal, con unas ventas de 41.189 millones de euros. La corporación resultante superaría claramente al resto de sus mayores competidores: la francesa LVMH (su negocio de perfumería y belleza es de unos 8.300 millones de euros, aunque el grupo de marcas de lujo factura alrededor de 86.200 millones de euros anuales), la japonesa Shiseido (5.340 millones de euros) y la estadounidense Coty (4.730 millones de euros).
La integración no solo supondría una suma de marcas, sino una optimización de la cadena de suministro y las capacidades productivas de ambos grupos, especialmente en los centros logísticos de Europa y las plantas de formulación avanzada en Estados Unidos y Asia.
Dos sagas familiares
Puig, fundada en 1914, con sede en Barcelona y unos 11.000 empleados, ha consolidado su liderazgo en la perfumería de prestigio con marcas icónicas como Rabanne, Carolina Herrera, Jean Paul Gaultier, Nina Ricci y la firma de maquillaje de culto Charlotte Tilbury.
El pasado año 2025 tuvo unos ingresos netos de 5.042 millones de euros, el 70% procedente del negocio de perfumería. Y obtuvo un beneficio neto récord de 594 millones de euros (+11,9% respecto a 2024). La compañía está en fase de fuerte crecimiento y alta rentabilidad, con un valor bursátil de unos 10.600 millones de euros.
Por su parte, la estadounidense The Estée Lauder Companies, fundada en 1946 y también de origen familiar, tiene sede en Nueva York y 60.000 empleados, siendo un referente mundial en tratamiento de la piel y maquillaje profesional. Entre sus marcas más valiosas destacan La Mer, Clinique, M·A·C, Estée Lauder, Tom Ford Beauty y la reciente adquisición de The Ordinary (Deciem).
Su facturación neta en el ejercicio 2025 superó los 14.300 millones de dólares (unos 12.350 millones de euros). No obstante, el conglomerado neoyorquino registró unas pérdidas netas de 1.133 millones de dólares (unos 977 millones de euros) por cargos extraordinarios por deterioro de activos y costes de su Plan de Recuperación y Crecimiento (recortes de plantilla, reestructuración de deuda, problemas operativos en China y la inversión en venta online). Su valor en bolsa hoy es de unos 28.700 millones de dólares (24.700 millones de euros).

