ENTREVISTA

Manel Enrique, OMRON: «El verdadero reto es transformar los datos en conocimiento para anticipar problemas y garantizar la calidad»

OMRON es una compañía global especializada en automatización industrial, sensórica, visión artificial, robótica y digitalización de procesos productivos. La compañía apuesta por la fabricación inteligente para mejorar la eficiencia, la calidad y la sostenibilidad de las plantas industriales. Manel Enrique, Key Account Manager de Omron Iberia para el Mercado Medical, ha comentado en entrevista para industry TALKS que «avanzamos hacia fábricas capaces no solo de reaccionar ante una incidencia, sino de preverla y actuar antes de que llegue a producirse».

¿Qué es OMRON y cuáles son actualmente sus principales objetivos dentro de la automatización industrial?

OMRON es una compañía global especializada en automatización industrial, sensórica, visión artificial, control de máquinas, seguridad industrial y digitalización para la optimización de procesos productivos. Su objetivo principal es ayudar a los fabricantes a mejorar simultáneamente la productividad, la calidad, la flexibilidad y la sostenibilidad de sus operaciones.

Actualmente, OMRON impulsa el concepto de fabricación inteligente mediante la integración de automatización avanzada, análisis de datos, inteligencia artificial y tecnologías de inspección que permitan a las empresas producir más eficientemente, con menos desperdicio y una mayor capacidad de adaptación a los cambios del mercado. En sectores tan exigentes como el farmacéutico, esto se traduce en garantizar la máxima trazabilidad, asegurar la calidad del producto maximizando la producción.

En la industria farmacéutica, la calidad, la trazabilidad y la seguridad son aspectos especialmente críticos. ¿Qué retos detecta OMRON actualmente en los procesos de fabricación y qué papel puede jugar la automatización para abordarlos?

La industria farmacéutica se enfrenta actualmente a varios desafíos importantes: requisitos regulatorios cada vez más exigentes, necesidad de una trazabilidad completa, reducción de errores humanos, incremento de los costes operativos y una demanda creciente de personalización en la producción.

La automatización es una herramienta clave para afrontar estos retos. Permite estandarizar procesos, y asegurar un control continuo de la producción. Además, facilita la captura automática de datos para garantizar la trazabilidad completa de cada lote y proporciona información en tiempo real para detectar desviaciones antes de que afecten a la calidad del producto.

Uno de los ámbitos en los que estáis avanzando es el de la inspección mediante visión artificial, incluyendo la tecnología SWIR. ¿Qué aporta este tipo de tecnología frente a los sistemas de visión convencionales y qué aplicaciones puede tener en la industria farmacéutica?

La tecnología SWIR (Short-Wave Infrared) permite capturar información que no es visible para las cámaras convencionales que operan en el espectro visible. Esto aporta ventajas muy significativas en aplicaciones donde la inspección tradicional presenta limitaciones.

Gracias a SWIR es posible inspeccionar materiales a través de determinados envases, detectar humedad, identificar diferencias de composición entre materiales visualmente similares y mejorar el contraste en superficies difíciles de analizar mediante iluminación convencional.

En la industria farmacéutica, esta tecnología puede utilizarse para verificar comprimidos dentro de blísteres, detectar defectos ocultos en envases opacos, comprobar niveles de llenado, inspeccionar sellados o identificar contaminaciones y anomalías que serían prácticamente invisibles para sistemas de visión tradicionales.

Habláis también de pasar de una inspección que simplemente detecta defectos a una capacidad de anticipación. ¿Cómo se consigue ese cambio y qué papel tienen los datos generados durante el propio proceso productivo?

La evolución consiste en pasar de un enfoque preventivo a uno predictivo. Tradicionalmente, los sistemas de inspección identificaban defectos una vez producidos. Hoy, gracias al análisis avanzado de datos y a la inteligencia artificial, es posible detectar patrones que indican que un proceso está comenzando a desviarse de sus condiciones óptimas.

Los datos generados por cámaras, sensores, sistemas de control y equipos de producción permiten construir modelos que identifican tendencias, correlaciones y señales tempranas de problemas futuros. De esta manera, los fabricantes pueden actuar antes de que aparezcan defectos o paradas de producción.

El verdadero valor ya no está únicamente en detectar un producto no conforme, sino en comprender por qué se está produciendo y evitar que vuelva a ocurrir.

La monitorización en tiempo real y el análisis de datos permiten optimizar indicadores como el OEE y avanzar hacia el mantenimiento predictivo. ¿Qué información debería estar capturando hoy una planta farmacéutica para poder tomar mejores decisiones sobre su producción y mantenimiento?

Lo más importante es capturar información que permita entender qué está ocurriendo realmente en la planta. Hablamos de datos relacionados con la disponibilidad de los equipos, los motivos de las paradas, la calidad del producto y el rendimiento de las líneas.

Para poder mejorar el OEE y evolucionar hacia estrategias de mantenimiento predictivo, una planta farmacéutica debe ir más allá de los datos tradicionales de producción y capturar información en tiempo real de todos los elementos críticos del proceso.

Por ejemplo, nuestro controlador de flujo de datos DX1, permite integrar datos procedentes de PLCs, sensores, sistemas de visión, robots y equipos de terceros en una única fuente de información. Gracias a esta visión unificada, los responsables de producción y mantenimiento pueden identificar pérdidas ocultas de OEE, detectar tendencias anómalas y tomar decisiones basadas en datos en tiempo real.

La automatización y la conectividad de las plantas también plantean nuevos retos en materia de seguridad. ¿Cómo está cambiando el concepto de seguridad de máquina con la llegada de sistemas cada vez más automatizados, conectados e inteligentes?

La seguridad ya no consiste únicamente en proteger a las personas frente a una máquina. Hoy hablamos de entornos donde personas, robots, sistemas de control y redes industriales trabajan de forma conectada y colaborativa.

Por eso vemos una evolución hacia un concepto más amplio que integra seguridad funcional y ciberseguridad industrial. El reto es mantener los máximos niveles de protección sin limitar la productividad, y para ello contamos con tecnologías de seguridad inteligentes capaces de adaptarse dinámicamente a las condiciones reales de trabajo.

Mirando hacia los próximos años, ¿cómo cree OMRON que va a evolucionar la fábrica farmacéutica y qué tecnologías considera que tendrán un mayor impacto en aspectos como la calidad, la eficiencia y la capacidad de anticiparse a los problemas?

Creemos que las plantas farmacéuticas serán cada vez más conectadas, más autónomas y más basadas en datos. La capacidad de tomar decisiones en tiempo real será uno de los grandes factores diferenciales.

Tecnologías como la inteligencia artificial, la visión artificial avanzada, la robótica colaborativa, los gemelos digitales o el mantenimiento predictivo tendrán un papel decisivo. Pero más allá de la tecnología, el verdadero cambio estará en la capacidad de transformar los datos en conocimiento útil para anticipar problemas, optimizar recursos y garantizar la calidad desde el origen.

En definitiva, avanzamos hacia fábricas capaces no solo de reaccionar ante una incidencia, sino de preverla y actuar antes de que llegue a producirse. Ese es uno de los grandes objetivos que perseguimos desde OMRON junto a nuestros clientes.

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