Las organizaciones sindicales UGT, CCOO y USO mantienen sus reivindicaciones y consideran que la propuesta empresarial no resuelve los principales problemas que han provocado el conflicto. La huelga indefinida comenzó el martes 27 de octubre y afecta a un sector que cuenta con alrededor de 35.000 trabajadores en la Región.
Uno de los principales puntos de desacuerdo está relacionado con la compensación y absorción salarial. Los sindicatos rechazan que las subidas recogidas en el convenio puedan quedar neutralizadas por otros complementos que ya perciben determinados trabajadores. A su juicio, esta circunstancia impediría que los incrementos salariales se tradujeran en una mejora efectiva de sus nóminas.
También existen diferencias en cuestiones relacionadas con las condiciones durante las bajas laborales, los pluses y la jornada de trabajo, entre otros aspectos que forman parte de la negociación.

