ENTREVISTA

Juan Carlos Hernández y Héctor Plaza, Master Battery: “Nos queremos posicionar como referente en Europa del sector de las baterías”

Juan Carlos Hernández y Héctor Plaza codirigen Master Battery, una empresa madrileña especializada en la fabricación de baterías de todo tipo, desde pilas primarias no recargables hasta los potentes cargadores para vehículos eléctricos, Con líneas de producción en tres continentes: Europa, Asia y América, también apuestan por la innovación y ofrecen una pila biodegradable que genera energía gracias a la descomposición de la materia orgánica como la fécula de patata.

¿Qué es Master Battery? ¿Cuál es su misión?

Surge hace 11 años con la unión de dos personas con capacidades y experiencia en el sector para dar solución a una demanda que no se estaba cubriendo en el mercado español. Master Battery es capital español 100%. Es una compañía que fabrica acumuladores, baterías, en un rango amplio; posiblemente sea una de las compañías europeas con mayor portafolio de productos en el rango de la acumulación de energía. Y a partir de ahí va desarrollando más productos en la línea electrica de potencia y en productos que a su vez incluyen baterías. Es una compañía que llega a los mercados internacionales, utilizado los instrumentos disponibles, ya sean economías de escala en producción, modelos de financiamiento local, estructuras empresariales para llegar en las mejores condiciones como empresas mixtas, unión temporal de empresas (UTE), entradas en directo… Somos especialistas en poder ofrecer nuestro producto en las mejores condiciones y llegar a ser tan competitivos como países con un componente fabril muy alto como India, China o México. Hemos conseguido generar unos productos con marca propia como Master Power o Upower en función de las categorías. Son marcas reconocidas en el mercado mundial de la energía y que empiezan a formar parte de licitaciones, convocatorias. Hay empresas que nos compran para atender a esas licitaciones.

¿Dónde tienen las fábricas?

Tenemos centros fabriles de producción en Bulgaria, Baja California (México), Eslovenia, Grecia. En Asia trabajamos en Vietnam, China y Taiwán. El 70-80% de nuestros productos es de fabricación europea. En Madrid está el almacén transitorio de suministros para el sur de Europa. Nuestra intención de futuro a nivel de grupo era incorporar una planta fabril en España, pero las circunstancias sociopolíticas del país nos han llevado a tomar la decisión de seguir con el modelo de trabajo actual. No habrá fábrica de ensamblado de baterías a corto plazo. Estamos con el desarrollo de la iniciación de la integración de componentes para cargadores eléctricos, la última fase de integración de ese material de acumulación de litio. Ahora estamos en un momento de reajuste. También se ha decidido desarrollar las inversiones en las plantas existentes porque el crecimiento está siendo muy grande. Es un aplazamiento temporal. Llegado el caso, sería únicamente deslocalizar y traerlas aquí.

Intervenimos líneas de producción fuera y es como si estuviésemos dentro. Pero es cierto que existen productos, ya sean de ensamblaje de litio para la movilidad, ya sean productos de alto interés como es uno de innovación nuestro: la primera pila autodegradable, que usa la combustión de oxígeno con materia orgánica, que utiliza manganeso, zinc y fécula de patata. Está diseñada para durar dos años máximo. Se usa en aquellos equipos que necesitan energía y no tienen capacidad de suministro. Por ejemplo, en los pisos vacíos donde se conectan sistemas de intrusión para que no haya ocupaciones. Y somos capaces de meter en una caja de zapatos hasta 1.000 amperios, el equivalente de 20 baterías de coche de 50 amperios, con el mismo método. Somos capaces de producir hasta 6.000 amperios en un único elemento. Y sus componentes son biodegradables. Esa es una de las líneas de producción que se iban a implantar en Madrid.

Cubrimos cualquier tipo de tecnología en acumulación desde las innovadoras a las más tradicionales, tanto en batería primaria, que sería la no recargable, como la batería recargable. Hemos ido incrementando el valor añadido y nos hemos ido adaptando a las necesidades del mercado. Creemos que trabajar en nuevas tecnologías puede abrir otros campos y una de ellas es la oxidación mediante materia orgánica y prácticamente somos los únicos que lo estamos trabajando. Trabajamos en la descomposición de materias vegetales para la generación de energía.

¿Qué características tiene el proyecto para Madrid?

El proyecto planteado al Ayuntamiento de Madrid prevé incorporar una ciudad de la energía, con líneas de producción propias de baterías de innovación; hablamos de ensamblaje de baterías de litio para movilidad, hablamos de cargadores inversores para cargar esas baterías. Es un buen momento con los Fondos de Transformación y Resiliencia para poder acometer este proyecto. Estamos hablando de producto de excelencia e innovación donde el personal es altamente cualificado en un entorno de industria 4.0, con la digitalización de los procesos y robótica en la propia planta. Traeríamos las patentes que actualmente tenemos en Bulgaria.  Y esa ciudad de la energía incorporaría un centro de conocimiento, con colaboración con universidades. Queremos que sea un espacio abierto, donde ciudadanos, colegios puedan venir, visitar y ver la materia prima, qué es el litio, el plomo, el gel, cómo se transforma y acumula la energía y monitorizarlo todo en una sala donde se haría un showroom. Porque hay que explicar qué es la descarbonización de la ciudad… Los escolares deben conocer todo esto porque como generaciones venideras son quienes tendrán que dar una respuesta real al problema de la contaminación.   

También estamos en una Manifestación de Interés en la futura fábrica de baterías de litio que se pueda hacer en Vigo; estamos con PSA [actualmente el conglomerado Stellantis, fruto de la fusión del grupo PSA (Peugeot-Citróen) con el de Fiat-Chevrolet], Iberdrola y otros más.

Un cargador para vehículos eléctricos de 150kW de potencia diseñado por Master Battery. / Francisco Herranz

¿Cómo ve la situación en España?

Lo cierto es que estamos en un nicho de mercado que es increíble hoy por hoy. Todo lo que es gestión de energía está con los ojos de todos los fondos de inversión. Porque realmente el problema energético como lo vemos en Europa para nosotros es sencillo. Nunca hemos tenido un fallo eléctrico. Tenemos un desarrollo y un despliegue de acceso a la energía cubierto prácticamente en un 80% del territorio nacional. Cuando entramos en el continente africano o la zona centroamericana la situación es diferente. En algunos países no se podrá acometer el desarrollo industrial por un déficit de energía.    

¿Dónde ponen el foco de su negocio?

En Centroamérica, Oriente Medio, África… En Cuba tenemos líneas consorciadas de ensamblaje, donde hacemos la formación. Allí estamos en la última fase de implementación de una fábrica de baterías de litio para movilidad de coches y motos. Es el proyecto más importante que tenemos. La penetración de la movilidad eléctrica no se ve tanto en Europa, pero allí en América todo el mundo va ya con moto eléctrica; es más rentable.

¿Trabajan ustedes las pilas de combustible de hidrógeno?

No. ¿Por qué? Porque no hay ese mercado, no existe esa eficiencia instantánea de las tecnologías que nosotros abanderamos. No están tan desarrolladas. Con respecto a las células de hidrógeno, el coste energético de su producción es superior a los resultados.

La línea de trabajo es el hidrógeno verde porque hay mucho impulso de capacitaciones, de subvenciones, pero eso no quiere decir que el plazo sea corto. Hay muchísimo por hacer. El hidrógeno va a ir, porque tiene que ir, pero no hay producción masiva. Y al final siempre habrá una pila recargable en el dispositivo.

¿Qué les parecen las últimas inversiones en minas de litio en Extremadura?  

Puede ser que España se convierta en una productora de materia prima de litio si sigue creciendo ese nivel de demanda. Tenemos una buena mina en la frontera con Portugal. No sabemos si eso irá adelante con los ecologistas. Hay tres consorcios que se quieren llevar el centro fabril porque es necesario fabricar baterías. La puja está en Barcelona con la SEAT, la zona de Galicia donde estamos nosotros y luego en Extremadura con unos fondos de inversión.

¿Qué impacto esperan de los fondos europeos?

Estamos a la espera de noticias. Nuestros canales nos remiten a esperar las convocatorias. En todo caso, lo que hay que hacer es gestionar bien estos fondos. Da miedo su gestión porque cualquier error saldría a la palestra. Esos fondos son realmente bolsas de trabajo. Nosotros nos queremos posicionar como una empresa de referencia en Europa, sobre todo en España, del sector de las baterías, porque tenemos alcance y conocimiento en razón de nuestros productos en el mercado, pero también te tienen que dar la oportunidad. Estamos hablando de unas empresas de un alcance y un sistema lobista increíbles.

¿Qué medidas adoptan para contribuir a la economía circular?

Nosotros no producimos residuos, son nuestros clientes. Estamos dados de alta en el sistema integral de residuos de baterías. Al cliente le recogemos la batería que pasa a la planta de residuos donde se descompone en sus elementos y son reutilizados. Nosotros apostamos por el plomo. ¿Por qué? Porque lo fundimos, lo depuramos y lo reutilizamos. El litio es el que más nos preocupa en las baterías, porque vamos hacia un litio empobrecido. El litio pesa poco, acumula mucho y permite muchos ciclados.         

Total
0
Shares
Noticia Anterior

El uso del hidrógeno como combustible: fortalezas, oportunidades, debilidades (1)

Noticia Siguiente

Jacinto Tortosa, FIDAMC: “Mis 10 fundamentos son calidad, liderazgo, digitalización, personas, sindicatos, clientes, ecoeficiencia, costes, innovación y compliance”

Noticias Relacionadas