El consorcio tecnológico e industrial vasco Ohmnia Electronics, ha presentado ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la solicitud formal de autorización para formular su Oferta Pública de Adquisición (OPA) sobre el 100% de Azkoyen.
La oferta sobre los 24.450.000 títulos del grupo industrial y tecnológico navarro, a 10 euros por acción, asciende a un total de 244,5 millones de euros, cuyo pago está garantizado, según el comunicado del Ohmnia al regulador y supervisor del mercado bursátil al 50% por Caixabank (122,25 millones de euros) y Banco Sabadell (122,25 millones de euros).
Ohmnia es un grupo tecnológico vasco en el que tiene la mayoría José Antonio Jainaga, dueño de Sidenor y accionista principal y presidente de Talgo. En ese holding el family office de este empresario industrial, Clerbil, cuenta con el 38,12% de la propiedad; acompañado de parte de su equipo directivo, que posee el 11,97%; entre ambos inversores suman más del 50% (50,09%) y por tanto tienen el control del conglomerado.
Además, el Gobierno Vasco participa a través del fondo Finkatuz, con el 24,9% de las acciones; y el family office Carmen Lequerica y la Fundación Vital (aunque esta última no se ha informado que participe en la oferta sobre Azkoyen) ostentan cada uno el 12,5%.
Asimismo, este grupo realizará una ampliación de capital para dar entrada en la compra de Azkoyen a la Fundación BBK y a Kutxabank (esta últimaa través de Indar Kartera).
Los avances en la OPA sobre Azkoyen comunicados a la CNMV
El documento, registrado este lunes 24 de agosto, aporta novedades de calado que confirman que la operación entra en su fase administrativa definitiva tras haberse despejado algunos de los principales escollos normativos y estratégicos de la operación.
La principal novedad del escrito remitido al regulador es el descarte del control de inversiones en el extranjero. Tras analizar la información interna suministrada por la propia Azkoyen tras el anuncio previo de julio, Ohmnia considera que no requiere la autorización previa en materia de inversiones extranjeras directas por parte de las autoridades competentes de Alemania.
En el plano de la concentración económica resultante de la operación, Ohmnia ha comunicado al regulador español que ya se ha dirigido el pasado 18 de agosto la Oficina Federal de Cárteles de Alemania (Bundeskartellamt o BKartA); y hará la correspondiente prenotificación ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en un plazo de cinco días.
El grupo comprador ha aportado también las cuentas anuales de 2025 de su socio de control, Clerbil, avalando el compromiso contractual de aportación de recursos propios (equity commitment letter). Así como un nuevo pacto de socios de Ohmnia y un pacto parasocial (de accionistas) deAzkoyen para regular la gobernanza tras la operación. El escrito confirma la intención inequívoca de ejecutar una fusión por absorción de Ohmnia por parte de Azkoyen (fusión inversa).
La OPA ofrece 10 euros por título, un 12,28% por debajo del precio de cierre de la sesión del viernes 24 de julio, cuando se hizo pública la oferta de adquisición. Una jornada en la que las acciones de Azkoyen se situaron en 11,40 euros. Este lunes 24 de agosto los títulos del grupo navarro han cerrado exactamente en 10 euros, al igual que la jornada previa del viernes 21, tras no sufrir cambios en la última sesión.
Azkoyen baja en bolsa un 32% en mes y medio
Los títulos de Azkoyen cerraron la primera sesión bursátil tras el anuncio de la OPA, la del lunes 27 de julio, en 11,10 euros, con una caída del 2,63%.
Es de destacar que el máximo histórico de Azkoyen en bolsa se registró recientemente, pasado el 6 de julio de 2026, alcanzando los 14,75 euros por acción. Desde entonces, sus acciones comenzaron una ligera y progresiva caída. Si bien es cierto que el 22 de julio se descontó un importante dividendo de un euro por acción, los títulos de la cotizada navarra se dejaron más del doble: 2,10 euros por título en esa única sesión.
Una lenta pero constante caída que ha llevado a los títulos de la compañía de Peralta a caer desde su máximo histórico de 14,75 euros al precio de la OPA (10 euros) en solo mes y medio, con una caída acumulada del 32,20%.
La operación está condicionada a obtener más del 50% de las acciones y no tiene intención de excluir a Azkoyen del Mercado Continuo en el que cotiza actualmente.

La aritmética accionarial de la operación de compra de Azkoyen
Y las matemáticas parecen indicar que para su éxito o fracaso la clave es el principal accionista de Azkoyen, el matrimonio Ruiz Lafita. Son los propietarios del Grupo Berkelium, que aglutina a Icer Brakes, empresa también navarra de componentes para el automóvil.
Y es que la compañía navarra opada cuenta históricamente con un núcleo duro accionarial de corte familiar estable hasta ahora, pero diversificado. El primer accionista es la sociedad instrumental del matrimonio formado por el empresario andaluz Víctor Ruiz y la bilbaína Rosario Lafita, Inverlasa, con el 29,65% de las acciones. Son los dueños, junto a las familias Zozaya y Sucunza de Icer Brakes, el mayor fabricante independiente español y uno de los principales europeos de material de fricción (pastillas y sistemas de freno), con sede en Pamplona y factorías en Tudela.
La segunda mayor propietaria de Azkoyen hasta la fecha es la inversora Carolina Masaveu, con el 12,66%, miembro de una de las dinastías industriales, financieras e inmobiliarias más ricas y tradicionales de Asturias (históricamente vinculados a cementeras, banca y energía), la familia Masaveu. No obstante, Carolina gestiona sus inversiones de forma independiente a la familia y es conocida en el Mercado Continuo por entrar en cotizadas industriales de tamaño medio con alto potencial tecnológico y de reparto de dividendos. A su vez, la familia Masaveu posee un 5,64% de Azkoyen.
Les sigue Ignacio Suárez-Zuloaga, con el 7,91% de los títulos, descendiente de la histórica familia eibarresa Suárez-Zuloaga, muy ligada a la industria metalúrgica vasca y herederos del pintor Ignacio Zuloaga. Por otra parte, Santander Asset Management controla un 6,1% y La Previsión Mallorquina de Seguros un 6,01%. La familia del fundador conserva un 5,22% a través de María Carmen Troyas; y otro histórico apellido de los negocios, los Urquijo, un 2,89% a través de su gestora de fondos abierta a la participación de más inversores. Aproximadamente un 22% cotiza libremente en bolsa (free float), repartido entre pequeños ahorradores y fondos de inversión atraídos por la histórica política de altos dividendos que Azkoyen ha desarrollado hasta el momento y su solidez financiera, con un nivel de endeudamiento muy bajo.
Con este mapa accionarial sobre la mesa, la aritmética de la OPA no es sencilla sin contar con el casi 30% en manos de los Ruiz Lafita. Al ofrecer un precio de 10 euros por acción igual a su cotización actual de mercado, es una incógnita saber qué proporción del 22% del capital en manos de los pequeños ahorradores y fondos institucionales (free float) acude de forma voluntaria a la oferta.
Una oportunidad de liquidez para los socios de referencia de Azkoyen
Aunque el paquete de los Ruiz Lafita no sería suficiente para alcanzar el 50% de las acciones más una. Serían necesarios al menos tres accionistas más. Aunque puede haber algunas pistas. El pasado 22 de junio, Diego Fontán renunciaba de forma voluntaria a su asiento como consejero dominical de Azkoyen. Fontán es un consejero clave en Muza Gestión de Activos, la firma vinculada a los intereses inversores de la familia Urquijo, y además representaba en Azkoyen a la segunda accionista de la cotizada, Carolina Masaveu, de la cual es esposo. Una retirada que podría entenderse como un interés de salida ordenada de estos dos inversores que suman el 16,68% de los títulos de Azkoyen.
Otra pista: el Grupo Azkoyen se convirtió oficialmente en sociedad holding a finales del pasado mes de junio de 2026, tras la aprobación de su última Junta General de Accionistas. Una estructura societaria que facilita la fusión inversa planteada por el grupo inversor comandado por Jainaga.
Por último, Muza Gestión de Activos redujo su presencia en Azkoyen el pasado 21 de julio, pasando del 3,027% al 2,893% de las acciones de la cotizada, según consta en los registros de la CNMV.
De ser así las cosas, a los Ruiz Lafita, Carolina Masaveu y los Urquijo debería sumarse, al menos, un cuarto inversor del resto de accionistas actuales de Azkoyen para que los números de la OPA salgan adelante: la familia Masaveu, Ignacio Suárez-Zuloaga, los descendientes de los fundadores (familia Troyas), el Banco Santander o La Previsión Mallorquina de Seguros.

Los números de Azkoyen en la primera mitad de 2026
La cotizada navarra aumentó sus ingresos en la primera mitad del año a un ritmo algo por encima del 6%, pero disminuyendo sus márgenes y beneficio por la inversión comercial y tecnológica, según explicó la propia compañía.
El grupo alcanzó una cifra de negocio de 108,9 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 6,2% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.
El ebitda o resultado bruto de explotación se situó en 14,84 millones de euros, un 16,2% inferior al registrado en el mismo periodo de 2025.
El ebit o resultado neto de explotación fue de 10,47 millones de euros, un 19,3% por debajo del presentado en el primer semestre de 2025. Y el resultado después de impuestos alcanzó los 7,3 millones de euros, un 20,1% inferior al del mismo periodo de 2025.
No obstante, el grupo Azkoyen continúa manteniendo una posición financiera sólida. La deuda financiera neta se ha reducido hasta los 13,34 millones de euros, frente a los 16,39 millones de euros registrados a cierre del primer semestre del ejercicio anterior. Esta mejora, del 20,1%, se produce, además, teniendo en cuenta el pago de un dividendo ordinario y extraordinario por un importe conjunto de 24,5 millones de euros, equivalente a 1 euro por acción; y tras la adquisición de la compañía suiza Primion AG, en marzo de 2026, por 2,07 millones de francos suizos (2,21 millones de euros al cambio actual).
Asimismo, el endeudamiento se sitúa por debajo de 0,4 veces el ebitda de los últimos 12 meses, frente a 0,5 veces en la misma fecha del ejercicio anterior.
La integración de Azkoyen y Ohmnia duplicaría el tamaño del nuevo grupo
El plan del consorcio liderado por Jainaga es llevar a cabo una fusión por absorción para crear un gigante tecnológico e industrial en el norte del país. Una operación en la que el pez pequeño, aunque por poco, busca comerse al grande. Y es que Ohmnia aportaría al nuevo grupo una facturación de 190 millones de euros, un ebitda o beneficio bruto de explotación de 21 millones y una plantilla de unos 1.000 empleados. Por su parte, la compañía navarra opada presenta una mayor dimensión y rentabilidad, con 211 millones de euros de ingresos, 37,7millones de ebitda y también un millar aproximado de trabajadores.
El grupo resultante sumaría una facturación conjunta que alcanzaría los 400 millones de euros (401 millones), un ebitda cercano a los 60 millones de euros (58,7 millones) y una plantilla de 2.000 profesionales.
La toma de control de Talgo por Jainaga y el Gobierno Vasco como antecedente
El industrial bilbaíno que lidera la operación, José Antonio Jainaga, es el propietario de Sidenor y en enero de 2026 ha sido nombrado presidente de Talgo, después de encabezar una operación similar en la constructora ferroviaria. El empresario vizcaíno comandó un consorcio nacional que desembolsó 156,6 millones de euros para adquirir una participación mayoritaria al fondo británico Trilantic. La operación vino acompañada de una aportación de 75 millones de euros adicionales destinada a sanear la estructura financiera de la compañía y reducir su apalancamiento.
El núcleo duro institucional de esa adquisición se completaba con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que asumió el 7,9% de los títulos por 45 millones de euros (más 30 millones de inyección financiera para reducir la deuda); Finkatuz y Ekarpen, fondos de inversión del Gobierno Vasco (7,8%); y las fundaciones bancarias BBK y Vital, con un 7,8% cada una.
Una estructura similar a la que aborda la OPA sobre Azkoyen, pero sin la presencia del Estado español a través de la SEPI a diferencia de la toma de control de Talgo. Lo que el propio consejero de Industria vasco, Mikel Jauregui, ha dado en llamar en público la cuadrilla.
