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El papel estratégico de la sostenibilidad para la recuperación económica centra el III Congreso de Desarrollo Sostenible

La transición hacia un modelo productivo respetuoso con el medioambiente y el papel estratégico de la sostenibilidad tras la crisis del COVID-19 fueron los ejes del III Congreso de Desarrollo Sostenible, organizado por AECOC y FIAB.

En la inauguración del evento, el secretario de Estado de Medio Ambiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Hugo Morán, apuntó al papel que jugarán los Fondos Next Generation como “apoyo para alcanzar antes de tiempo los objetivos marcados en nuestra estrategia circular y para ser más ambiciosos”.

Morán destacó que los fondos de recuperación han permitido conocer “cuál es la estrategia del sector productivo en materia de sostenibilidad” y explicó que la administración ha recibido más de 1.300 propuestas de empresas para optar a las ayudas. “El modelo productivo lineal es insostenible y la economía circular ha llegado para quedarse, pero solo podremos llevarlo hacia adelante con la colaboración de administraciones, empresas y sociedad”, dijo.

El portavoz del Ministerio también consideró que la COVID-19 “ha sido un punto de inflexión que ha mostrado nuestra vulnerabilidad como especie” y que “ha evidenciado los retos que nos acechan si no abordamos de manera urgente las emergencias climáticas y medioambientales, abordando ejes como la lucha contra la pérdida de biodiversidad y el cambio climático”

El director general de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC), José María Bonmatí, destacó el papel de los fondos de recuperación como “una oportunidad para invertir en el modelo productivo sostenible con el que todos estamos comprometidos”. En este sentido, remarcó la visión amplia de las empresas en sus estrategias de sostenibilidad, con proyectos vinculados con la descarbonización, la protección de la biodiversidad, la lucha contra el cambio climático, el bienestar animal, el impulso de la economía circular o la prevención del desperdicio alimentario, entre otros.

El director general de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), Mauricio García de Quevedo, por su parte, consideró que “cuidar nuestro planeta contribuye a prevenir situaciones como la pandemia” e insistió en el “compromiso de la industria alimentaria para crear un modelo productivo y de consumo sostenible”.

En el Congreso se presentó el informe sobre la evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) durante el 2020 realizado por el Basque Centre for Climate Change. El investigador de la institución, Mikel González-Eguino, explicó que, en el año de la pandemia, los GEI cayeron un 13,8%, lo que supone el mayor descenso desde que existe el registro, en 1990. Los mayores descensos se produjeron en abril y mayo, 31% y 22% respectivamente, coincidiendo con el inicio del estado de alarma y el confinamiento domiciliario.

González-Eguino ha cifrado en un 68% la caída de las emisiones en 2020, que se explica por los efectos propios de la pandemia, especialmente por la caída del transporte por carretera y por el descenso del tráfico aéreo, pero también ha remarcado que existen factores estructurales que también han impactado, como el cese de actividad de diversas plantas de carbón por directivas de la Unión Europea. Así, el investigador ha considerado que, sin tener en cuenta los efectos del COVID-19, la caída de GEI en 2020 habría sido de un 4,3%.

La tercera edición del Congreso contó, además, con la presencia de varias organizaciones medioambientalistas que, en una mesa redonda moderada por el periodista Manuel Campo Vidal, analizaron cuáles son las prioridades actuales para avanzar en la consecución de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Entre los participantes, Eduardo de Miguel, director gerente de Fundación Global Nature; Mario Rodríguez, director ejecutivo de Greenpeace; Asunción Ruiz Guijosa, directora ejecutiva de SEO/Birdlife, y Víctor Viñuales, director ejecutivo de ECODES. Todos ellos remarcaron la necesidad de apostar por la colaboración entre empresas, administración y entidades con perspectiva medioambiental para afrontar el reto del cambio climático y gestionar los Fondos Next Generation.

“En 2008, los rescates se utilizaron para construir aceras; por suerte, esta vez la Unión Europea exige que los fondos de recuperación vayan a proyectos para la mejora de la sostenibilidad de los diferentes sectores productivos”, subrayó Eduardo de Miguel.

Mario Rodríguez citó los cálculos de Greenpeace, que cifran en un 4,8% del PIB los recursos económicos que deberían destinarse en los próximos cuatro años para acometer la transición ecológica. “Dinero hay, pero hacen falta nuevos liderazgos políticos, empresariales y sociales”. En este sentido, la directora ejecutiva de SEO/Birdlife, Asunción Ruiz, reclamó “coliderazgo y espacios de debate compartidos para no convertir la oportunidad de los fondos en un gran riesgo”.

Viñuales, por su parte, consideró que los Fondos Next Generation “deben enfocarse como la salida a las cuatro crisis que hoy tenemos: sanitaria, económica, social y medioambiental”.

El conocido geógrafo, climatólogo y divulgador científico Jacob Petrus fue el encargado de clausurar el congreso con una ponencia sobre los retos que afrontamos como sociedad en la preservación del planeta.

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