La aprobación de las bases supone el último trámite antes de la apertura de la convocatoria, que será gestionada por el Ministerio de Industria. Con este nuevo modelo, el Ejecutivo pretende agilizar la concesión de las ayudas y sustituir el sistema anterior, marcado por largos plazos de espera y una gestión descentralizada.
Un plan para acelerar la transición al coche eléctrico
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, enmarcó el Plan Auto+ dentro de la estrategia del Gobierno para reforzar la industria de la automoción y acelerar la electrificación del parque móvil.
Según explicó, esta hoja de ruta se apoya en tres grandes pilares: la transformación de las fábricas españolas para fabricar vehículos eléctricos mediante programas como el Perte VEC, el despliegue de una red de recarga más amplia y el impulso de la demanda mediante incentivos directos a la compra.
Además de las ayudas a la adquisición de vehículos, el Ejecutivo también aprobó una línea de 600 millones de euros para compensar parte de los costes derivados de la descarbonización en las industrias con un elevado consumo energético. Para acceder a estos fondos, las empresas deberán realizar una auditoría energética y comprometerse a ejecutar medidas de eficiencia o reducción del consumo en un plazo máximo de tres años.
¿Quién podrá solicitar las ayudas?
El programa está dirigido a particulares, trabajadores autónomos, pequeñas empresas y micropymes que adquieran vehículos electrificados.
Las ayudas se aplicarán a distintas categorías de vehículos, entre ellas turismos, vehículos comerciales ligeros, motocicletas y cuadriciclos eléctricos.
Además, el plan mantiene el carácter retroactivo anunciado por el Gobierno, por lo que también podrán beneficiarse quienes hayan comprado un vehículo desde el 1 de enero de 2026, siempre que cumplan los requisitos establecidos.
Otra de las novedades es que la tramitación podrá realizarse tanto directamente por el comprador como a través de concesionarios y representantes autorizados, una fórmula con la que se busca simplificar el proceso administrativo y reducir los tiempos de gestión.
Hasta 4.500 euros según el tipo de vehículo
El nuevo sistema abandona las ayudas de cuantía fija y establece un modelo variable que tendrá en cuenta tres factores: la tecnología del vehículo, su precio y el lugar donde se ha fabricado.
Los automóviles cien por cien eléctricos y los impulsados por hidrógeno serán los que reciban una mayor intensidad de ayuda, mientras que los híbridos enchufables accederán a importes inferiores.
También influirá el precio de venta. Los turismos con un coste inferior a 35.000 euros podrán optar a una subvención más elevada que aquellos cuyo precio se sitúe entre los 35.000 y los 45.000 euros.
A ello se suma un criterio industrial que favorece a los vehículos ensamblados en la Unión Europea, especialmente cuando las baterías también se producen dentro del territorio comunitario.
En el caso de los turismos, la ayuda máxima alcanzará los 4.500 euros, reservada para modelos eléctricos fabricados en Europa con un precio inferior a los 35.000 euros. Para las furgonetas ligeras, la cuantía podrá llegar hasta los 5.000 euros, mientras que las motocicletas eléctricas recibirán hasta 1.100 euros y los cuadriciclos eléctricos, hasta 1.500 euros.
Además, fabricantes y concesionarios estarán obligados a aplicar un descuento comercial mínimo de 1.000 euros en la compra de turismos y vehículos comerciales ligeros, una rebaja que será independiente de la ayuda pública.
Cómo quedan las ayudas
La cuantía final dependerá de las características de cada vehículo. La escala prevista por el Gobierno es la siguiente:
- 4.500 euros para eléctricos fabricados en Europa con un precio inferior a 35.000 euros.
- 4.050 euros para eléctricos europeos cuyo precio esté entre 35.000 y 45.000 euros.
- 3.375 euros para eléctricos importados o híbridos enchufables europeos de menos de 35.000 euros.
- 2.925 euros para híbridos enchufables europeos de entre 35.000 y 45.000 euros.
- 2.250 euros para híbridos enchufables importados con un precio inferior a 35.000 euros.
- 1.800 euros para híbridos enchufables importados cuyo precio se sitúe entre 35.000 y 45.000 euros.
El sector espera que los fondos se agoten rápidamente
La aprobación de las bases era una de las principales reclamaciones de fabricantes y concesionarios tras la finalización del Plan Moves. El sector llevaba meses reclamando un sistema más sencillo y con una tramitación más rápida para evitar un frenazo en las ventas de vehículos electrificados.
Desde la patronal Anfac consideran que, si se mantiene el ritmo actual de matriculaciones, la dotación inicial de 400 millones de euros podría agotarse entre septiembre y octubre. No obstante, el Gobierno confía en que el presupuesto sea suficiente para mantener activo el programa hasta finales de año y seguir impulsando la electrificación del mercado.
Según recordó el ministro Jordi Hereu, los vehículos eléctricos e híbridos enchufables ya representaron el 23 % de las ventas el pasado mes, una cifra que el Ejecutivo espera seguir incrementando con la entrada en vigor efectiva del Plan Auto+.

