El CSN ha confirmado que la central reúne las condiciones necesarias para operar con todas las garantías de seguridad hasta esa fecha. La decisión definitiva corresponde ahora al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
El Consejo recuerda que, en su informe «Análisis sobre el Impacto del Cierre de la Central Nuclear de Almaraz: Consecuencias Energéticas, Ambientales y Económicas», ya advertía de que el cierre de la planta sin una alternativa técnica clara y viable podría poner en riesgo la estabilidad del sistema eléctrico español, incrementar el precio de la electricidad y elevar las emisiones de CO2.
Para los ingenieros industriales, el pronunciamiento del CSN confirma que, desde el punto de vista de la seguridad, existen condiciones para prolongar la operación de la central, una de las premisas que el Consejo General consideraba imprescindibles para abordar cualquier decisión sobre su futuro.
Asimismo, la organización insiste en que España todavía no dispone de una alternativa técnica equivalente que permita sustituir la aportación de las centrales nucleares sin afectar a la estabilidad del sistema eléctrico. Mientras continúan desarrollándose los sistemas de almacenamiento energético y las tecnologías necesarias para integrar plenamente las energías renovables, el cierre anticipado de las centrales nucleares incrementaría previsiblemente el uso de centrales de ciclo combinado alimentadas con gas natural, aumentando tanto las emisiones como la dependencia energética del exterior.
El Consejo General también recuerda que la transformación del sistema eléctrico debe apoyarse en tecnologías suficientemente maduras y probadas que garanticen la seguridad del suministro y la competitividad económica, así como en una planificación transparente basada en criterios técnicos y datos objetivos.
En este sentido, los ingenieros industriales destacan que el parque nuclear español genera aproximadamente el 20 % de la electricidad del país con apenas el 5 % de la potencia instalada, aporta estabilidad al sistema eléctrico, cuenta con un suministro de combustible diversificado a nivel internacional, ofrece costes de generación competitivos cuando no está penalizado fiscalmente y presenta emisiones de CO₂ prácticamente nulas durante la generación.
Por todo ello, el Cgcoii considera que, tras el informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear, resulta difícil justificar desde un punto de vista estrictamente técnico la no prolongación de la vida operativa de las centrales nucleares españolas mientras no existan soluciones equivalentes que garanticen la misma seguridad, estabilidad y competitividad del sistema eléctrico.
El Consejo General reitera su llamamiento para que las decisiones sobre el futuro del sistema energético español se adopten sobre la base del conocimiento técnico, la seguridad del suministro, la sostenibilidad ambiental y la competitividad económica, elementos imprescindibles para afrontar con éxito la transición energética.

