La Comisión Europea (CE) ha dado su visto bueno a la creación de una empresa conjunta entre Telefónica, ACS, Banco Santander y la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), conocida como la SEPI Digital —la SEPI es la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales—, que optará a hacerse con la gestión de una de las siete gigafactorías de inteligencia artificial (IA) que el Ejecutivo comunitario construirá en Estados miembros de la Unión Europea (UE).
La Comisión ha autorizado finalmente y de forma oficial la creación de la joint venture española, bautizada como Sociedad Gigafactoría Española de Inteligencia Artificial, al considerar que no vulnera las leyes de competencia europeas.
El consorcio une al sector privado y al público para competir por acoger una de las siete gigafactorías de IA de alto rendimiento impulsadas por la UE, iniciativa que responde a la estrategia de soberanía tecnológica de la UE para reforzar y ampliar la infraestructura soberana de nube e inteligencia artificial en Europa. La convocatoria de la Comisión implica la construcción y explotación de instalaciones de alto rendimiento y eficiencia energética que den soporte a todo el ciclo de vida de la IA.
El proyecto aspira a movilizar una inversión total de hasta 5.000 millones de euros. Las tres multinacionales españolas negocian con un gran fondo inversor internacional para atraer un tramo inicial de 300 millones de euros de capital privado.
El Gobierno de España aporta a esta sociedad 719 millones de euros de inversión del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a través de la SETT —financiados con fondos europeos Next Generation—, que le otorga el 47,99% de la propiedad. Las tres cotizadas privadas que lideran el proyecto junto al Estado controlan el 47% (un 15,67% cada una). Mientras que la empresa vasca de software cuántico Multiverse Computing tiene un 4%. Y la Generalitat de Catalunya ostentael 1% restante.

De esta forma, el sector privado controla un 51,01% de la nueva sociedad, mientras que el ámbito público ostenta el 48,99%.
La candidatura española contempla un proyecto con dos ubicaciones. La sede principal estará en Móra la Nova (Tarragona), el núcleo central de la gigafactoría; un centro de datos masivos donde se concentrará la infraestructura de hardware y los chips avanzados de entrenamiento de IA. Mientras que en San Fernando de Henares (Madrid) se levantará una subsede, un nodo de interconexión estratégica y soporte de red.
El consorcio público-privado español presentará su candidatura a partir de septiembre, según han señalado fuentes conocedoras de la situación a Europa Press.
¿Qué fabrica realmente una gigafactoría de IA?
Es una fábrica digital de software y computación a escala masiva orientada a la soberanía tecnológica. Entran datos y electricidad por un lado y salen algoritmos entrenados y servicios de computación por el otro a través de tres áreas clave: el entrenamiento de modelos masivos con la potencia bruta de miles de procesadores avanzados.
La nube soberana de datos, un gran almacén digital seguro para que empresas estratégicas y pymes operen sus sistemas sin depender de las nubes de gigantes estadounidenses (Amazon, Google, Microsoft).
Y soluciones de alta ingeniería, desarrollando modelos matemáticos complejos aplicados a la simulación médica (nuevos fármacos), predicciones climáticas de precisión y diseño de microchips.

