El consejo de administración de Tubacex ha acordado el nombramiento de Ignacio Mataix como nuevo presidente no ejecutivo de la compañía, una designación que se hará efectiva a partir del próximo 1 de septiembre.
El directivo sustituirá en el cargo a Manuel Moreu, quien deja el fabricante de tubos de acero inoxidable sin soldaduras tras 11 años vinculado a su órgano de administración y dos años en la presidencia por motivos personales y de jubilación, tras haber alcanzado los 73 años de edad, según ha informado la empresa alavesa en un comunicado remitido al supervisor de los mercados, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Mataix, quien se incorporó al consejo de administración del grupo con sede en Llodio en abril de 2024 y ocupa actualmente su vicepresidencia, asumirá la presidencia no ejecutiva, por lo que se trata de un ejecutivo conocedor de la empresa, su negocio y su estrategia.
Larga trayectoria directiva en sectores industriales de alta tecnología
Mataix es licenciado en Derecho y Ciencias Económicas por el Icade de la Universidad Pontifica Comillas y cuenta con formación ejecutiva en la escuela de negocios IESE Business School.
El que será nuevo presidente no ejecutivo de la empresa industrial vasca acumula una amplia experiencia en puestos de primera responsabilidad directiva en grandes compañías industriales de nuestro país.
Mataix desarrolló su labor durante 13 años, hasta el 2000, en el banco holandés ABN Amro, en el que llegó a ser director general; durante 18 años, hasta 2017, fue consejero del grupo vizcaíno de ingeniería y tecnología Sener, en el que durante cuatro años fue también director general de desarrollo corporativo.
También ha estado vinculado durante 13 años al Centro de Tecnologías Aeronáuticas (CTA), ITR México (Industria de Turborreactores) y Precicast Bilbao (PCB), en los que fue presidente. Esta última es filial de ITP Aero, empresa en la que se mantuvo durante 14 años, hasta 2018, como director general y CEO. En esta etapa fue asimismo consejero de Eurojet GmbH —consorcio europeo integrado por cuatro grandes fabricantes de motores aeronáuticos: ITP Aero, Rolls-Royce (Reino Unido), MTU Aero Engines (Alemania) y Avio Aero (Italia)— y presidente de Europrop —otro consorcio europeo formado por ITP Aero, MTU Aero Engines (Alemania), Rolls-Royce (Reino Unido) y Safran Aircraft Engines (Francia)—.
Ese mismo año entró en el consejo de Talgo, en el que se mantuvo durante cuatro años; y fichó por Indra Group, donde se desempeñó durante cinco años, los dos últimos como consejero delegado.
Paso por la industria de la defensa
En su etapa como primer ejecutivo de la multinacional española de defensa y tecnología fue nombrado presidente de la joint venture Tess Defence, propiedad de la propia Indra y las firmas de defensa GDELS (General Dynamics European Land Systems)-Santa Bárbara Sistemas, SAPA Placencia y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). Una posición que ocupó entre 2020 y 2023.
Tras su salida de Indra fue nombrado, a finales de 2023, presidente de la gestora de infraestructuras y servicios Serveo, responsabilidad que sigue asumiendo en la actualidad; y senior advisor de la firma de capital privado Trilantic Europe, labor que desempeñó durante dos años, hasta finales de 2025.

En abril de 2024 se incorporó a la vicepresidencia del consejo de administración de Tubacex, desde la que asumirá la presidencia no ejecutiva al término del verano.
Nueva estrategia de Tubacex: diversificación del negocio
Se trata, por tanto, de un perfil ejecutivo e institucional con una larguísima trayectoria en empresas aeroespaciales, de defensa, tecnología, ingeniería de fuerte componente industrial.
Y que se alinea con la estrategia de Tubacex para diversificar su negocio y reducir la dependencia del sector de petróleo y gas. Su experiencia en sectores como el aeroespacial y de defensa busca potenciar áreas de alto valor tecnológico, incluyendo la energía nuclear, la aeronáutica y la defensa.
Cartera de pedidos histórica de Tubacex, pero con la presión de la deuda
Recientemente, Tubacex había acometido una ampliación de capital de 6,5 millones de euros para adoptar un dividendo flexible que permite cobrar en efectivo, percibirlo en nuevas acciones o vender los derechos en el mercado. Al tiempo, comprará títulos para su autocartera, evitando diluir a sus inversores.
Asimismo, el grupo había tratado de sellar la paz social con los trabajadores firmando un nuevo convenio colectivo que abarca hasta el año 2029. Una estrategia con la que evita presionar su tesorería en un escenario geopolítico y del mercado del acero que ha elevado su deuda y ha desplomado el beneficio, sin dejar de cumplir con los accionistas ni poner en riesgo el trabajo en sus fábricas.
Sin embargo, la compañía ha puesto en marcha, en paralelo, un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), desde el pasado 7 de julio en sus plantas alavesas de Laudio (Tubos Inoxidables) y Amurrio (Aceralava). La medida afecta a 430 trabajadores (su plantilla al término de 2025 era de 2.619 empleados), se extenderá hasta el 28 de febrero de 2027 y se ha aplicado sin un acuerdo con los sindicatos.
Y es que el grupo alavés cuenta con una cartera de pedidos histórica, impulsada por su contrato a largo plazo con la petrolera estatal de Abu Dabi, Adnoc (Abu Dhabi National Oil Company). Sin embargo, la ejecución de estos grandes proyectos exige un elevado consumo previo de capital circulante para adquirir materias primas y financiar la fabricación antes de percibir el cobro total del contrato.
Esta situación ha elevado la deuda financiera neta del grupo hasta los 344,8 millones de euros, situando su ratio de apalancamiento en 3,3 veces el ebitda. Un nivel de endeudamiento que supera los rangos habituales recomendables para las empresas industriales.
Resultados de Tubacex a la baja en 2026
Las tensiones geopolíticas también han afectado a la operativa y el negocio de la compañía, cuya facturación se redujo un 15% en el primer trimestre de este año, por lo que afronta una etapa en la que se propone introducir nuevas vías de crecimiento a través de la diversificación del negocio.
Este viernes la compañía ha presentado los resultados del primer semestre del año, con un retroceso de los ingresos del 10,5% en comparación al mismo periodo del pasado año. Y el beneficio neto semestral se ha situado en 15,3 millones de euros (frente a los 20,1 millones del año pasado, lo que supone una caída del 23,8%).

