La inversión extranjera productiva directa en España —es decir, sin incluir a las entidades de tenencia de valores extranjeros (ETVE), que son sociedades que solo actúan como intermediarias financieras y no generan actividad económica directa en el país— cayó un 21,8% interanual en 2025, situándose en un volumen de 30.764 millones de euros.
Asimismo, el stock de inversión productiva extranjera en nuestro país se situó en 2024 (último año con estadísticas oficiales) en 627.795,4 millones de euros, con un incremento del 1,63% en comparación con 2023, según los datos de la Secretaría de Estado de Comercio del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
De esa inversión procedente de inversores internacionales en 2025, la industria manufacturera atrajo 3.602 millones de euros (el 11,7% del total), aunque con una caída interanual del 30,8%, situándose como tercer sector que más inyección de capital exterior recibió el pasado año.
Y es que, si se analiza más allá de las operaciones (flujos) del último año, hay que tener en cuenta el stock de inversión extranjera productiva directa: es decir, la posición acumulada que refleja el valor total de los activos industriales que el capital exterior mantiene en la economía española.
En ese stock de inversión extranjera el sector de la industria manufacturera es, con diferencia, el líder que sigue concentrando la mayor parte de los fondos llegados a nuestro país desde más allá de nuestras fronteras, con 148.706,48 millones de euros, casi una cuarta parte del total (el 23,69% exactamente).

De igual forma sucede con el empleo. Esa inversión extranjera acumulada sostiene un stock de 447.285 empleos en la industria manufacturera de nuestro país, según los datos a los que ha podido acceder industry TALKS.
Se calcula que en España la inversión exterior contribuye al mantenimiento de 2 millones de puestos de trabajo en el conjunto de la economía nacional. Y casi la cuarta parte de ellos se concentra en la industria (el 22,36% exactamente). Estos datos corresponden a 2024, el último ejercicio con cifras oficiales de stock, a diferencia de los flujos de inversión, cuyos resultados de 2025 ya son públicos.
Dentro del sector manufacturero español, las actividades que más se benefician en términos de empleo por ese stock de capital internacional son, en este orden, la industria del motor, la de alimentación, la química, la del caucho y plásticos, y la farmacéutica.
Los datos de empleo, actividad por actividad
Estos son los datos de empleo sostenido gracias a la inversión extranjera productiva directa en todos los subsectores de nuestra industria:
Industria de la alimentación: 48.611
Fabricación de bebidas: 7.786
Industria del tabaco: 1.027
Industria textil: 2.116
Confección de prendas de vestir: 737
Industria del cuero y calzado: 3.402
Industria de madera y corcho (excepto muebles y cestería): 3.335
Industria del papel: 14.537
Artes gráficas y reproducción de soportes grabados: 3.700
Coquerías y refino de petróleo: 2.884
Industria química: 41.610
Fabricación de productos farmacéuticos: 30.681
Fabricación de productos de caucho y plásticos: 31.113
Fabricación de otros productos minerales no metálicos: 19.630
Metalurgia, fabricación de productos de hierro, acero: 20.354
Fabricación de productos metálicos excepto maquinaria: 23.654
Fabricación de productos informáticos, electrónicos: 10.623
Fabricación de material y equipo eléctrico: 15.588
Fabricación de maquinaria y equipo No Clasificados en Otras Partes (N.C.O.P.): 26.277
Fabricación de vehículos de motor y remolques: 100.967
Fabricación de otro material de transporte: 29.451
Fabricación de muebles: 2.221
Otras industrias manufactureras: 1.994
Reparación e instalación de maquinaria y equipo: 4.978

