CONGRESO INDUSTRIA CONECTADA 4.0

Productivo “juego de espejos” entre España y Francia a propósito de sus políticas industriales

El IV Congreso Industria Conectada 4.0 (CIC 4.0), celebrado en Madrid entre el 13 y el 14 de octubre, se caracterizó por el gran interés público que despertó -nada menos que 3.300 participantes inscritos- y por la pluralidad de los temas abordados, desde el alcance de las políticas públicas industriales en el ámbito internacional, estatal y autonómico hasta las últimas aplicaciones tecnológicas más innovadoras.

Este año el CIC 4.0 tuvo una dimensión internacional privilegiada con Francia como país invitado. Francia es el principal socio comercial de España y tiene una importante presencia en la industria española. A la cabeza de la delegación gala asistieron la ministra de Industria, Agnès Pannier-Runacher y el director general de Empresas, Thomas Courbe.

Courbe participó junto al secretario general de Industria y de la Pyme del Ministerio de Industria, Raül Blanco, en una especie de “juego de espejos”, así lo definió la presentadora del Congreso, la periodista y escritora Teresa Viejo. Se trataba de describir la política industrial en Francia y en España.

Citando al presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, y el objetivo de 2030, Courbe detalló que van a apoyar la innovación, y lo van a concretar en las fábricas; en los nuevos mercados, como el hidrógeno las baterías y la computación cuántica, con fuertes inversiones públicas y privadas, también en los mercados más clásicos y maduros como la automoción, la aeronáutico, el espacial o las telecomunicaciones. El acento lo van a poner, dijo Courbe, en los recién llegados y concretamente en las startups, a las que destinarán 15.000 millones de euros. El objetivo es ayudar a cientos de nuevas empresas startups a pasar a la fábrica.

Blanco comenzó su intervención hablando de autonomía estratégica abierta, la aspiración de la Unión Europea (UE) de proyectar de forma independiente su influencia en el escenario mundial. La presentadora del Congreso, la periodista y escritora Teresa Viejo, le preguntó qué se necesita para alcanzarla. “Lo primero, debemos ser conscientes del momento que vivimos” a consecuencia de la pandemia con desabastecimiento de mascarillas y respiradores, producto de una fuerte deslocalización. Lo mismo ocurrió con tecnologías críticas (los semiconductores, por ejemplo) que se fabrican en EEUU o Taiwán. “Europa tiene capacidad y debemos recuperar la producción, y no en la óptica del proteccionismo, sino de una forma abierta y competitiva”, dijo el secretario general. ¿Cómo? Aprovechando los planes aprobados aplicándolos en campos donde existe cierta distancia, por ejemplo, el vehículo eléctrico o las baterías. También es fundamental actuar en primera línea en microelectrónica o salud, reforzando estratégicamente estos ámbitos. “El modelo de traer más barato ha finalizado”, sentenció Blanco.

Preguntado por los Proyectos Europeos de Interés Común Europeo (IPCEI, según sus siglas en inglés), el director general de Empresas de Francia dijo que “es una revolución en Bruselas” porque no sólo se han estructurado dos o tres años de política industrial europea, sino que, además, se ha tomado conciencia de lo esencial que son estos proyectos conjuntos no sólo para la economía sino también para la sociedad europea. “Es un cambio total de mentalidad”, afirmó Courbe, citando expresamente la automoción, el hidrógeno y la disposición de datos en la Nube o Cloud. “Aquí todavía no se ha perdido todo y podemos competir con EEUU”, dijo. En particular, se refirió al establecimiento de una legislación sobre “cloud de confianza”. Como ejemplo de esa vuelta a las capacidades de producción, se refirió a un proyecto de fábrica de paracetamol, pero también a bioterapias ante nuevos virus y dispositivos digitales predictivos.

En cuanto a política industrial, Raül Blanco citó tres aspectos concretos. Dos de ellos, dijo, vienen ya dados gracias a la estrategia industrial europea que incluye desde el Green Deal a paquetes de medidas específicas vinculadas a la transición ecológica y la digitalización. “Esas son las dos prioridades”, enfatizó. La tercera prioridad es cómo se articula esa autonomía estratégica y cómo se desarrollará en los próximos 20 años para hacer una industria que sea sostenible pero también robusta y competitiva. Blanco destacó que la industria favorece el equilibrio social con mejores puestos de trabajo, así como el equilibrio territorial, fijando población a las regiones y comunidades autónomas.

Thomas Courbe se detuvo en las palancas para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2030. La primera de ellas es legislativa. Los franceses están trabajando en un paquete regulador de la producción de electricidad para llegar al 65% de la reducción de los efectos invernadero. Para ello, declaró, es necesario un calendario con inversiones. La primera condición de éxito, en su opinión, pasa por apoyar la subcontratación “en el sector del automóvil, sobre todo”. La segunda condición apunta a que el precio del acero europeo debe ser competitivo con respecto al asiático. La tercera hace relación a la neutralidad ecológica con herramientas con el Green Deal o la energía nuclear. A diferencia de España, Francia apuesta decididamente por este tipo de energía, como alternativa a los combustibles fósiles. La segunda palanca, añadió Courbe, es que esa parte de la industria vinculada con la descarbonización debe ser estimulada con financiación a través de proyectos de calor por biomasa o de electrificación de fábricas.

Blanco coincidió con la visión de su homólogo francés. “El elemento clave es que la transición ecológica sea eso y no una aceleración. Necesitamos tiempos para cumplir los objetivos. Si no, esa parte del equilibrio puede verse afectada. Europa debe ser líder en la lucha contra el cambio climático”. ¿Cómo? Sin marcarnos goles en propia meta. “No seamos naif como lo fuimos con las deslocalizaciones. Hagámoslo, pero siendo conscientes de ello”.

Courbe y Blanco fueron el plato fuerte de la primera jornada del IV Congreso de Insdustria Conectada 4.0.

El director general de Empresas de Francia desveló que están trabajando en un reglamento comunitario sobre competencia desleal de terceros en Europa, y también en control de inversiones extranjeras. “Hay que proteger los activos y que sigan trabajando en territorio europeo”, enfatizó Courbe, para evitar “adquisiciones depredadoras”.

Blanco remarcó que, si no se percibe la necesidad de una industria fuerte, muchas medidas se percibirán como agresivas. “Hay que ser pedagógicos”. “Por primera vez hay una alineación de objetivos y una estrategia industrial en Europa. Antes no era un elemento troncal”.        

Después de este cara a cara tan interesante, el Congreso se enfocó en las políticas industriales desde el punto de vista estatal y autonómico. Departieron Rebeca Mariola Torró, secretaria autonómica de Economía Sostenible, Sectores Productivos, Comercio y Consumo de la Generalitat Valenciana; Carlos Martín, viceconsejero de Economía y Competitividad de la Junta de Castilla y León; y Mikel Amundarain Leibar, viceconsejero de Industria de Euskadi. El moderador fue Galo Gutiérrez Monzonís, director general de Industria y de la Pyme del Ministerio.

La siguiente cita sobre emprendimiento y pymes, reunió a Francesc Madurell, CFO de Cooltra; Javier Goyeneche, Founder Social Entrepreneur 2020 de ECOALF, José Bayón, consejero delegado de ENISA, y María Muñoz Martínez, subdirectora general de Apoyo a la PYME, en calidad de moderadora.

No se olvidaron los organizadores del IV Congreso de la formación en competencias digitales y de ese tema hablaron Nieves Olivera, directora general de la Escuela de Organización Industrial (EOI); Clara Sanz López, secretaria general de Formación Profesional del Ministerio de Educación; Gerardo Gutiérrez Ardoy, director general del SEPE, moderados por Miguel Iriberri Vega, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales.

También hubo una mesa sobre financiación de proyectos tractores, en la que participaron Ángel Escribano, CEO de Escribano; y Alberto Fernández Sutil, CEO de TVITEC, bajo la batuta de Ignacio Moratinos, subdirector general de Gestión y Ejecución de Programas del Ministerio de Industria.  

La siguiente mesa se ocupó de programas de digitalización industrial como son ACTIVA Industria 4.0, ACTIVA Startup o Agrupación Empresarial Innovadora, donde participaron Francisco Javier Muñoz Sánchez, director de planta de ACOR; Marian Gil, directora de proyectos de Intensas networks, y Sergio Sáez Blasco, Cluster Manager de Secpho, con Jordi Llinares, subdirector general de Digitalización de la Industria y Entornos Colaborativos del Ministerio de Industria en el papel de moderador.

Por la tarde, después de la pausa para la comida, llegó el turno a tres sectores industriales estratégicos: la automoción, la defensa y el farmacéutico.

En la primera, bajo la moderación de María González, Managing Director de Accenture, intervinieron Lorea Aristizabal Abasolo, Head Corporate Development de CIE Automotive; María Concepción Caja, directora de Comunicación Corporativa e Interna de STELLANTIS; Ernesto Salas, director de Relaciones Institucionales de RENAULT.

La segunda contó con Philippe Besse, vicepresidente Sur de Europa, Medio-Oriente y África de Dassault Systèmes; y Marc Murtra, presidente de Indra, moderando Gonzalo Ceballos, asesor del Gabinete Técnico del secretario general de Industria y de la Pyme del Ministerio.

Finalmente, la mesa sectorial farmacéutica estuvo formada por Margarita López Acosta, directora general de Sanofi España, y Juan López-Belmonte Encina, presidente y consejero delegado de Rovi, moderados ambos por el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés.

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