«Los ingenieros que necesitamos las empresas espaciales españolas se van al extranjero porque no somos competitivas en salarios. Punto». Con esta tajante afirmación, Miguel Ángel Panduro, director general de Indra Space, opinaba sobre el que se ha señalado como uno de los dos principales retos de la industria del sector en nuestro país, durante la primera mesa redonda de la tercera edición del Congreso del Espacio de Madrid.
Este encuentro, organizado por la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (Tedae) con el patrocinio institucional de la Agencia Espacial Española (AEE), ha contado en su arranque con los primeros espadas de la industria privada nacional, que han analizado los principales desafíos que afrontan las compañías espaciales del país.
La mesa ha evidenciado que las corporaciones del sector viven una transformación sin precedentes a nivel global, y especialmente en Europa. El panorama actual está profundamente marcado por un crecimiento exponencial estrechamente ligado a la inversión en defensa, seguridad estratégica y soberanía tecnológica. En plena carrera espacial con Estados Unidos, China y Rusia, el Viejo Continente incrementa su inversión en telecomunicaciones estratégicas y tecnologías críticas.
Sin ir más lejos, la industria espacial española alcanzó el pasado año 2025 los 1.500 millones de euros de facturación, según el dato provisional adelantado por Tedae. Un volumen de negocio que supone un incremento del 16,01% respecto al ejercicio anterior, el de 2024. Crecimiento en línea con el 15%-16% de crecimiento anual del sector en 2025 apuntado por Potti.
Un contexto geopolítico de altísima competitividad que explica por qué la atracción y retención del capital humano altamente especializado se ha convertido en una urgencia de primer orden para las compañías españolas.
Atraer talento de otras regiones del mundo
Panduro no ha sido el único en subrayar el problema del talento para el sector. Para Ismael López, CEO de Thales Alenia Space, la escasez de profesionales es el principal reto que afronta la industria espacial hoy en España. No obstante, ha destacado el nivel de formación en ingenierías de nuestro país, señalando que «tenemos buenas universidades e ingenieros muy bien formados; y en general en las carreras STEM —Science, Technology, Engineering, and Mathematics (en español Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas)—; así como excelentes perfiles técnicos». Aún con eso, el directivo ha coincidido plenamente en el diagnóstico de la brecha retributiva respecto a otros países, apuntando hacia una estrategia de doble dirección: «Es cierto que se va mucho talento español al extranjero porque no somos competitivos salarialmente, pero también debemos ser capaces de atraer ingenieros de otras regiones del globo».
Por su parte, Enrique Fraga, director general de sistemas espaciales EST de GMV, ha coincidido en señalar la batalla por los profesionales cualificados como uno de los dos principales desafíos para la industria espacial española y ha venido a añadir un factor cualitativo indispensable para la atracción de talento internacional: «Para atraer talento de fuera siempre es importante contar con proyectos y programas atractivos».
El ejecutivo de GMV considera que la suma de estos dos factores será la clave del éxito: «Con talento y programas podemos seguir avanzando en el juego. Ambición y visión nos pueden llevar a la siguiente pantalla», ha manifestado de forma metafórica, sugiriendo que las compañías solo atraerán ingenieros si las empresas del sector y la industria del país en general son capaces de proponer proyectos estimulantes en el tablero internacional.
Una legislación favorable para responder a la urgencia
Esta necesidad de ampliar las plantillas técnicas es un factor de extrema urgencia por la creciente y rápida actividad de las fábricas y centros de desarrollo. Raquel González, vicepresidenta de Airbus Space Systems España, ha querido alertar sobre la alta presión operativa que ya soportan las corporaciones: «Hablamos de futuro, pero es presente. Ya tenemos los programas en marcha, mucha carga de trabajo en defensa y espacio y además con prisas por las entregas».
A pesar de la menor competitividad salarial de las empresas de nuestro país para detener la fuga de ingenieros, el director general de Indra Space considera que España «es un país muy atractivo para atraer talento. Muchos profesionales de fuera vendrían a trabajar aquí, por lo que hay que legislar de tal forma que tengamos efecto llamada para los ingenieros de otros países».

