El documento, elaborado con el apoyo del Ministerio, refleja la capacidad de crecimiento y adaptación del sector en un contexto internacional marcado por la inestabilidad geopolítica, el encarecimiento energético y las tensiones en las cadenas de suministro.
Durante la presentación, la secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Ana Rodríguez Castaño, ha destacado que la industria alimentaria “se ha consolidado como el primer sector industrial del país”, subrayando además su impacto social y territorial, especialmente en el medio rural, donde genera uno de cada cinco empleos.
El Valor Añadido Bruto (VAB) del sector aumentó un 4,4% hasta alcanzar los 38.349 millones de euros. Con ello, la industria alimentaria ya representa el 2,5% de la economía española y el 21,4% de toda la industria manufacturera.
El director general de FIAB, Mauricio García de Quevedo, ha valorado que las empresas hayan sido capaces de “seguir aportando desarrollo y riqueza en un marco de alta volatilidad e incertidumbre”. No obstante, ha advertido de que el escenario para 2026 continúa condicionado por factores como el conflicto en Oriente Medio, el impacto sobre los precios energéticos y la fragilidad de las cadenas de suministro.
Récord de empleo y aumento del peso industrial
El informe también confirma máximos históricos en empleo. El sector cerró 2025 con 487.300 trabajadores afiliados, lo que supone la creación de cerca de 12.700 nuevos puestos de trabajo respecto al año anterior y un crecimiento del 2,7%, superior al del conjunto de la industria manufacturera.
La alimentación y bebidas concentra ya el 22,1% del empleo industrial manufacturero y representa el 2,4% del empleo total de España. Además, la presencia femenina continúa creciendo y alcanza el 39,9% del total de trabajadores, frente al 37% registrado en 2024.
Seguridad Social
Manufacturera
Femenino
La directora de Finanzas, Estudios Económicos y Talento de FIAB, Karina Pereira, ha destacado que “uno de cada cinco empleados de la industria manufacturera desarrolla su actividad laboral en el ramo de los alimentos y bebidas”.
Pese a estos datos, la patronal ha mostrado preocupación por el incremento del absentismo laboral y su impacto sobre la productividad y la capacidad operativa de las empresas.
Exportaciones históricas pese al contexto internacional
La industria alimentaria consolida su presencia en el exterior a pesar de un contexto global de alta volatilidad. Las exportaciones de la industria española de alimentación y bebidas apuntaron en 2025 el mejor registro de su serie histórica, alcanzando un valor récord de 52.564 millones de euros. El sector cerró el ejercicio con un crecimiento del valor del 2,9% y un aumento del 4,8% en volumen, logrando superar la tendencia de los últimos ejercicios, más intensos por la presión inflacionaria.
La balanza comercial mantiene superávit para el sector español que asciende a 14.805 millones de euros. Por decimoctavo año consecutivo se alcanza un saldo comercial positivo, consolidando a los alimentos y bebidas como un gran motor comercial para España.
Por mercados, la Unión Europea sigue siendo el principal socio comercial al que dirige casi un tercio de sus ventas en el exterior. Francia encabeza el listado, con un valor de 7.695 millones de euros y un crecimiento del +3,2%, y le sigue Italia con unas ventas que alcanzan los 6.483 millones de euros (+3,1%). El tercer y cuarto puesto del ranking lo ocupan Portugal (6.244 millones de euros) y Alemania (3.150 millones de euros), cuyas exportaciones anotan una importante subida para ambos mercados del 8,2% y 8,8%, respectivamente.
COMERCIAL
LAS EXPORTACIONES
Estados Unidos se mantiene como el primer destino fuera de la Unión Europea, aunque baja al quinto puesto en el ranking general. Las exportaciones al mercado norteamericano registraron un descenso del -9,6% hasta los 3.041 millones de euros. Este retroceso es el resultado de la ofensiva arancelaria de la Administración Trump, así como la incertidumbre regulatoria y la evolución del tipo de cambio.
Reino Unido permanece prácticamente estable (2.804 millones de euros), con un ligero descenso del -0,3%. En el séptimo puesto se sitúa China con unas ventas que alcanzaron los 1.706 millones de euros. El primero de los países asiáticos del ranking retrocede un -4,5%, una ligera estabilización en su tendencia de decrecimiento, tras años más acusados, entre otros factores, debido a la bajada de sus importaciones de la cabaña de porcino, junto al aumento de medidas proteccionistas y cargas burocráticas. Cierran el listado Países Bajos (1.635 M€), Bélgica (1.176 M€) –ambos mercados mejoran su peso hasta 2,3% y 8,6%, respectivamente- y Japón, en el número diez, que alcanza los 1.126 millones de euros, un -13,7%.
En cuanto a los productos más exportados, encabezan la lista la carne y los productos cárnicos (12.362 millones de euros); frutas y hortalizas preparadas y en conserva (6.954 M€); aceite de oliva (4.838 M€); pescados, crustáceos y moluscos (4.767M€); vino (2.975 M€); productos de cacao, confitería y chocolate (2.964 M€); alimentos lácteos (1.891 M€); productos de panadería y pastas alimenticias (1.655 M€); alimentación animal (1.546 M€); té, infusiones y café elaborados (1.272 M€) y productos de molinería, almidón y fécula, y productos amiláceos (1.152M€).
2025 fue un ejercicio significativamente más complejo en el exterior. “El endurecimiento de la política arancelaria de EE. UU., la desaceleración del comercio global y un nivel de inestabilidad elevado han repercutido en el potencial exportador. Aun así, la industria de alimentación y bebidas mantiene su tendencia de crecimiento, llegando prácticamente a duplicar el valor de sus ventas al exterior en los últimos 10 años”, ha señalado García de Quevedo.
FIAB destaca como oportunidad el impulso de nuevos acuerdos comerciales o la actualización de vínculos comerciales ya existentes, como es el caso del recientemente anunciado entre la Unión Europea y el estado de México.
Menos empresas, pero de mayor tamaño
El tejido empresarial del sector continuó su proceso de concentración. En 2025 operaban 27.312 empresas de alimentación y bebidas, 584 menos que el año anterior, una reducción concentrada principalmente en las microempresas.
Aun así, las pequeñas y medianas empresas siguen representando el 96% del total del sector, manteniendo una fuerte implantación territorial y una elevada capacidad de dinamización económica en zonas rurales.
De cara a los próximos meses, FIAB ha reclamado medidas estructurales para contener el impacto de los costes energéticos y proteger la competitividad de la industria. Entre las propuestas planteadas figuran ayudas directas para compensar el encarecimiento derivado de la guerra en Oriente Medio, la apertura de nuevos mercados para garantizar suministros y la simplificación de trámites aduaneros para favorecer las exportaciones.
La Federación también ha solicitado la suspensión temporal del impuesto sobre los envases de plástico no reutilizables para aliviar la presión fiscal sobre las empresas en el actual contexto económico.

