Fin de semana: iTALKS sobre inteligencia artificial, marca España, retos y valores

La segunda remesa de conferencias ITALKS fue de lo más diverso e interesante. Algunos de los ponentes optaron por discursos más personales; otros apuntaron a charlas motivadoras; y los terceros adoptaron un tono más didáctico. Los ciclos de generación de conocimiento no han hecho más que empezar.

Félix Gómez, Subcontex

Fidel Gómez es ingeniero industrial, responsable desde hace años de Subcontex en Álava, el servicio de apoyo a las empresas auxiliares contratistas y está convencido de que la industria está vinculada al crecimiento. En su conferencia iTALKS, puso varios ejemplos de esta circunstancia. El primero, el más cercano: Vitoria, que “era en los años 50 una ciudad de curas y militares, donde vivían 60.000 personas. Con el cambio del siglo se superaron las 200.000 personas. Se ha convertido en una sociedad moderna, con unos servicios de alto nivel y muy democráticos. Todo ese progreso ha venido de la mano del desarrollo industrial”. Ahora lo vemos en Marruecos y lo mismo sucedió en Europa del Este, dijo.

En los años 70 la relación entre industria y gente fue de idilio. Pero llegaron las malas noticias. Vimos la cara y la cruz de la industria. La sociedad empezó a crecer y tener unas inquietudes que no casaban muy bien con la industria de entonces. “Tuvimos que afrontar una reconversión industrial muy importante” en los 80. Eso contribuyó a que la imagen de la industria no fuese la mejor. Incluso tuvimos un ministro que decía que la mejor política industrial era la que no existía. Ahí el desapego fue máximo”, admitió Gómez.

“Creo que seguimos viviendo en ese momento de desapego, con la idea de ‘vamos a fabricar poco’, lo que fue aquello de ‘que inventen ellos’ de principios del siglo XX, ‘que fabriquen ellos que no estamos para mancharnos las manos'”, subrayó.

El responsable vasco considera que “estamos en una momento de encrucijada en el que la industria va a tener un papel protagonista. Un país no puede ser viable, potente, capaz de dar servicios dignos a las personas si no tiene una peso industrial importante. Esto se produce en un momento en el que la industria no es lo que era. Estamos en un punto de inflexión que marca generaciones”. El cambio es evidente para él: “En un taller ves más tablets que virutas. Es una industria que respeta el entorno y se basa en el conocimiento”. Hay que darle la vuelta a la situación, enfatizó, “y volver a tener una relación con responsabilidad pero con cariño hacia la industria”. ¿Qué podemos hacer? Gómez que hay que promover “la idea de una industria que tiene como valores la innovación, la superación, la competencia, la cooperación”.

“Yo, por ejemplo, echo de menos gente industrial en el Consejo de Ministros o en el Ayuntamiento de mi pueblo. Hay un déficit en los lugares donde se toman decisiones. Falta ese contacto con la industria que es generadora de riqueza. Mientras la mesa del Consejo de Ministros esté coja de esa pata, vamos a tener un problema no como industriales sino como sociedad. El punto de vista industrial es completamente necesario”, remarcó en otra parte de su charla.

“Soy pesimista porque estos valores de trabajo y sacrificio que deberían inculcarse en la escuela me da la impresión de que no están y a corto plazo no se les espera. Vamos a intentar que esta situación de desapego entre industria y sociedad acabe siendo una relación de simbiosis, no de amor, pero sí de entendimiento”, concluyó.

Javier Coterillo, Farmaquivir

Javier Coterillo, presidente del Grupo Farmaquivir, una firma distribuidora de medicamentos, hizo una presentación vehemente. En primer lugar, recordó que se atrevieron a meterse en la “gran guerra” de traer producto sanitario a España al comienzo de la pandemia. “Hubo muchas empresas del Ibex que confiaron en nosotros”, dijo.

Coterrillo declaró que nunca había trabajado con China. “Soy también coach y nunca juzgo, siempre me baso en hecho y no en juicios, y ha sido una pesadilla trabajar con China. Hemos sido la única empresa de España que ha traído equipos de protección individual como esos 100 respiradores invasivos donados a 50 hospitales para salvar muchas vidas. En China nos encontramos muchísima falta de comunicación y de transparencia. Recibimos material defectuoso y roto”, declaró.

“Nos rebelamos contra la injusticia y los abusos, y apostamos por recuperar la industria en España. No podemos estar en manos de terceros”, admitió. “Creamos en Sevilla desde cero una fábrica de mascarillas FFP2 con calidad farmacéutica y dando transparencia, confort y confianza”.

De todos estos problemas y frustraciones, Coterillo se queda con lo positivo. ¿Para qué lo hemos hecho?, se preguntó. Para motivar, apasionar, ilusionar y dar esperanza.

A continuación, explicó una herramienta que suele aplicar: la de las tres Cs. La Comunicación. “Tenemos que abrirnos y establecer sinergias positivas con proveedores y clientes. La Confianza, porque una buena base de comunicación y de escucha activa y empática nos lleva a esa confianza en un proveedor, un cliente, una empresa, un país. Y de ahí se pasa al Compromiso para generar empleo e “inocular esperanza y energía positiva”.

El mensaje del presidente de Farmaquivir es claro: “Apostamos por Marca España, creemos en lo que estamos haciendo y visualizamos llegar ser la mayor fábrica de mascarillas FFP2 de Europa. No nos están ayudando y estamos encontrando muchos obstáculos, pero eso es un estímulo. Creemos en nosotros, creemos en este país, creemos en la gran industria que tenemos”. Y cerró su alocución con uno de sus lemas de coaching: “Creer es crear”.

German Lorenzo, Mondragón

El directivo de la Corporación Mondragón, Germán Lorenzo, se marcó el objetivo, en su charla iTALKS, de dar a conocer más el mundo del cooperativismo industrial. integrado por “gente normalmente de perfil bajo, con una cierta humildad que disfruta más haciendo que contando”.

Todo empezó de una forma sencilla gracias al trabajo de un sacerdote atípico, el padre Arizmendiarrieta, quien pensaba que sumar es multiplicar. Sumar esfuerzos individuales, sumar voluntades para multiplicar exponencialmente los resultados. El padre Arizmendiarrieta buscaba un mundo mejor, era un influencer de los años 50. Fundó Mondragón a través de una escuela de peritaje industrial porque “la educación es un pilar fundamental para el desarrollo empresarial e industrial”, dijo Lorenzo.

Otra frase que utilizó en la conferencia y que evoca es que “un logro es siempre, de forma natural, una suma de voluntades. Esa es nuestra forma de hacer empresa, una forma diferente a la de la sociedad de capitales, esta es una sociedad de trabajadores. Ese es nuestro modelo”, subrayó.

“Son empresas por y para personas, con unos códigos éticos claros: autoresponsabilidad y autoexigencia”. También son relevantes para Mondragón, la responsabilidad social para el desarrollo industrial, la creación de empleo y la distribución solidaria de la riqueza, y la intercooperación para fortalecer conjuntamente capacidades y negocios.

La Corporación Mondragón hace equipamiento, locomoción, maquinaria herramienta, utillaje… Tiene 81 marcas industriales, 2 financieras, 9 de distribución y 24 de conocimiento (universidad, centros tecnológicos, etc.) Da empleo a 80.000 personas, llegaron a ser 100.000 y sus ventas totales alcanzaron los 11.600 millones de euros, 6.000 millones de ellos sólo en el grupo industrial.

Al referirse a los valores del cooperativismo, el conferenciante mencionó la democracia industrial (una persona, un voto), la solidaridad retributiva (la generosidad interprofesional, la clase directiva también hace un esfuerzo, intercambio de beneficios a empresas con dificultades), la participación (propiedad, gestión y resultados), así como la intercooperación (fondos comunes y reubicaciones).

La vitalidad no es durar sino renacer y adaptarse, dijo Germán Lorenzo. Finalmente, expuso la Hoja de Ruta “retadora” de 2021-2024 donde entran 7 ejes estratégicos: compromiso e identidad cooperativa, sostenibilidad, negocios con futuro, flexibilidad y adaptación, transformación digital, intercooperación, y atracción y desarrollo del talento

Berenger Briquez, Tecnatom

Comenzó su conferencia iTALKS Berenger Briquez, Chief Data Officer (CDO) de la empresa Tecnatom, haciéndose algunas preguntas en un hipotético viaje hacia 2050 con su hija de cinco años como protagonista: ¿Conducirá un coche? ¿Tendrá que sacarse el carné de conducir? ¿Habrá visto llegar el primer hombre a Marte? ¿Vivirá en un país pero trabajará en otro con el auge del teletrabajo? ¿Tendrá un asistente virtual para sus citas y compras? ¿Le entregará su pizza un dron? ¿Cargará su móvil con la energía generada por su abrigo?

Tras hablar de las tres revoluciones industriales precedentes, Briquez consideró que podemos llegar a la conclusión de que cada nueva revolución es más corta e intensa que la anterior, lo que lleva a adaptarnos con más frecuencia y mayor intensidad, lo que, a su vez, pone a prueba nuestra capacidad de adaptación. La segunda conclusión es que la tecnología se vuelve exponencial. “Todos los indicadores de progreso, demografía, capacidad de computación se disparan”. La tercera idea-fuerza es que la industria se enmarca en una sociedad digital y global. “Es un cambio de paradigma”. “El partido no se juega a nivel sectorial o nacional”, matizó.

La industria, indicó Briquez, tiene tres grandes atributos: está conectada, automatizada y es inteligente. Ya hemos conectado el almacén, la cadena de suministros con los proveedores, hemos integrado a terceros: los bancos, pero ahora hay que integrar al consumidor, al usuario porque es el que va a definir lo que que pase en la producción y la cadena logística. Eso también implica una pérdida de valor del ser humano.

Asimismo, comentó la importancia de la Inteligencia Híbrida (IH) como foco de valor humano en el futuro, al existir una complementaridad innata entre máquinas y humanos, basándose en la paradoja de Moravec que viene a decir que lo que es fácil para un robot es difícil para un humano, y viceversa. Nuestro foco, añadió, es lo no cognitivo, la empatía, la intuición, el pensamiento crítico, la imaginación, la creatividad.

Hay que crear la Inteligencia Artificial (IA) compañera y necesitamos una IA ética que ponga al hombre en el centro, destacó.

A modo de conclusiones, Briquez apuntó que cada uno debe buscar y fomentar esas oportunidades de complementariedad con la IA, debe haber una formación continua y evolucionar con la IA, debemos saber evolucionar con la IA a todos los niveles (individual, empresarial, sectorial, nacional y global); debemos reflexionar sobre todo esto. “La industria se va a convertir cada vez más en un sector informacional con muchos datos que habrá que saber interpretar”, agregó.

Finalmente, dijo que “la Inteligencia Artificial no va a sustituir a la gente, pero la gente que la usa sustituirá a la que no lo hace”.

Marta Gimeno, ITP Aero

Marta Gimeno contó su experiencia personal en la industria de Defensa, pues trabaja en ITP Aero, una compañía española fabricante de motores de aviones que ha participado en el programa de construcción del caza europeo Eurofighter y ahora colabora en el programa FCAS Futuro Sistema de Combate Aéreo.

Primero contó las peculiaridades de la industria de Defensa. Según un informe de TEDAE de noviembre de 2020 el sector de Defensa, Aeronáutico y Espacial facturó en 2019 14.000 millones de euros, de los que 7.500 millones eran productos para Defensa (60% rama aérea, 20% naval y 96 terrestre). El sector en conjunto exporta el 71% de su producción; de esa cifra, el 70% es de Defensa y de esa cifra el 40% lo integran programas internacionales.

España, también recordó Gimeno, es el séptimo país exportador de material de Defensa, con una cuota de mercado mundial del 3,2%. Esas cifras convierten a nuestro país en una potencia de un sector que da 50.000 empleos directos y 211.000 entre directos e indirectos. “Eso es un gran efecto tractor”, puntualizó, y además indicó que el sector invierte un 8-11% de su facturación en I+D. “De cada euro invertido se obtienen tres”, añadió.

El de Defensa es una rama innovadora, estratégica y generadora de empleo de calidad. El gran cliente común es el Ministerio de Defensa. Sus planes son a 30-50 años vista. Además, la Estrategia Nacional de Defensa de 2017 hace hincapié en fomentar sistema autónomos, es decir, españoles. “Las empresas del sector tenemos nuestra propia cultura”, admitió la directiva de ITP Aero, quien insistió en lo importante que es diversificar y luego enfocar el trabajo

¿Y cómo son los programas internacionales? “Tienes varios clientes; el rey es tu Ministerio de Defensa. Las naciones forman un consorcio y ese también es cliente. Al principio a veces tenemos el cuchillo en la boca. Ahí está la parte menos bonita, el ‘workshare’, el reparto de trabajo, quién hace qué, la lucha por los módulos; ahí necesitas mucho a tu nación”, manifestó porfiando por separar lo personal de los profesional.

“Mi papel como mujer en este sector? En mi caso ha sido una maravilla el trato. Siempre he sido una más. No tuve problemas. Ha sido un privilegio”, rememoró, pero también recordó que no pudo participar en las reuniones de trabajo en Arabia Saudí, donde se exportó el Eurofighter.

José Bayón, ENISA

José Bayón es el máximo responsable de ENISA, la Empresa Nacional de Innovación, y durante su charla iTALKS hizo referencia a cuatro reflexiones con el hilo conductor de su propia experiencia profesional como ingeniero industrial.

La primera reflexión giró sobre la importancia de la educación. “Todo empieza ahí”. Ese concepto también se aplica a la política industrial, una educación preferiblemente enfocada a las denominadas profesiones STEM, acrónimo en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, pero siempre con la pasión de “entender y transformar el mundo”.

La segunda viene de la mano de la primera y se refleja en que la educación tiene un componente adicional que es la unión entre conocimiento y capacidad productiva. Todos los países tienen adaptado y resuelto esto de una forma más liberal o proteccionista con los centros de formación profesional, subrayó el ponente.

La tercera idea fuerza que presentó Bayón es que la industria es sinónimo de nivel de vida y de progreso y puso el ejemplo de Alemania, donde también trabajó. Bayón consideró muy importante destacar la capacidad que tiene la industria para desarrollar territorios. Y puso un ejemplo concreto ocurrido en Asturias. Y esa capacidad hay que trasladarla a la sociedad, declaró.

El cuarto momento se refería a la transformación del modelo productivo, que en su opinión necesita al sector público y al sector privado, y citó las oportunidades que generan los programas España Puede y Next Generation EU, los dos planes de recuperación, transformación y resiliencia a distinto nivel pero casi idénticos objetivos. Pero dijo que es preciso comprender que “la industria necesita tiempo, necesita el medio y largo plazo, necesita planes estratégicos, necesita inversiones que no se ven en uno o en dos años como se ven en otro tipo de actividades. Y eso es algo que tanto los representantes públicos como el sector privado tienen que entender y tiene que ayudar a trasladar a toda la sociedad”. Bayón ofreció un dato elocuente. De 1985 a 2010 España recibió de Europa 60.000 millones de euros. Ahora se plantea recibir 70.000 millones entre 2021 y 2023. “Es hacer en tres años lo que hicimos en 25. Es una gran oportunidad, es un grandísimo reto para la sociedad pero especialmente para la Administración”.

Finalmente, Bayón se detuvo en el capital público-privado, donde ENISA, la empresa pública de financiación de pymes, desempeña un destacado rol. “La industria nos importa”, subrayó.

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