La consulta se ha saldado con 184 votos a favor de la firma, 60 en contra, dos en blanco y uno nulo. La participación ha alcanzado el 72,6 % del censo, mientras que el 75 % de los votantes ha respaldado la propuesta empresarial.
La decisión supone un paso determinante para desbloquear un conflicto laboral que ha mantenido paralizada parte de la actividad industrial de la Región durante las últimas jornadas. CCOO cuenta con el 58 % de la representación en la comisión negociadora, por lo que su respaldo permite encarrilar la aprobación del convenio y el cierre de la huelga.
El acuerdo planteado por FREMM establece una vigencia de cuatro años, desde 2026 hasta 2029, con incrementos salariales del 4,5 % para 2026, del 4 % para 2027, del 3,5 % para 2028 y del 3 % para 2029. En conjunto, supone una subida acumulada del 15 %, acompañada de una cláusula de revisión vinculada al IPC al 100 %.
Entre los aspectos incluidos en la propuesta también figura el mantenimiento del complemento por incapacidad temporal en las condiciones actuales, además de mejoras en determinados pluses, dietas, licencias retribuidas, jornada laboral y subrogación de trabajadores.
Desde CCOO Industria han valorado positivamente el resultado de la consulta y consideran que el respaldo de su afiliación avala la decisión de sus representantes durante la negociación. El sindicato entiende que el documento recoge avances en las condiciones laborales y salariales del sector después de once meses de conversaciones.
No obstante, la decisión no ha sido compartida por todas las organizaciones sindicales. UGT y USO han mantenido su rechazo a la última oferta de FREMM al considerar que no resuelve cuestiones fundamentales, especialmente la compensación y absorción salarial y las garantías de cobro de determinados complementos industriales, petroquímicos y de astillero.
Ambas organizaciones habían defendido la continuidad de las movilizaciones y anunciado la creación de una caja de resistencia para ayudar económicamente a los trabajadores que secundaban los paros. Su posición contrasta con la de CCOO, que ha optado por someter la propuesta a consulta y aceptar el resultado de la votación.
El conflicto afecta a alrededor de 35.000 trabajadores de unas 8.000 empresas del sector en la Región de Murcia. Cartagena ha sido uno de los principales focos de las protestas, con movilizaciones y piquetes en áreas industriales como el Valle de Escombreras y los entornos de Navantia y otras empresas auxiliares.
Con el resultado del referéndum, la negociación entra en su fase final. La firma prevista para el próximo lunes será el siguiente paso para formalizar el convenio colectivo y cerrar un conflicto que ha marcado la actividad industrial murciana durante las últimas semanas.

