La decisión fue adoptada por unanimidad durante una Comisión Ejecutiva extraordinaria de CCOO. Su responsable regional de Industria, Gerardo Medina, considera que la última oferta empresarial recoge buena parte de las reivindicaciones planteadas durante los once meses de negociación del convenio colectivo y la califica como una «gran propuesta».
La asamblea prevista para este jueves se mantiene, aunque tendrá carácter informativo. Durante el encuentro, el sindicato explicará a sus afiliados los términos de la propuesta antes de la votación del viernes, cuyo resultado será determinante para conocer la posición definitiva de la organización.
La oferta de Fremm contempla una vigencia de cuatro años, entre 2026 y 2029, con incrementos salariales del 4,5 % para el primer año, del 4 % en 2027, del 3,5 % en 2028 y del 3 % en 2029. En conjunto, supone una subida acumulada del 15 %, acompañada de una cláusula de revisión vinculada al IPC al 100 %.
Entre los aspectos que CCOO valora se encuentra también el mantenimiento del complemento por incapacidad temporal en las condiciones actuales, además de mejoras en determinados complementos económicos, dietas, jornada laboral y subrogación de trabajadores.
Sin embargo, la propuesta continúa sin convencer a UGT y USO, que mantienen su rechazo y consideran que siguen pendientes reivindicaciones fundamentales de la negociación. Ambos sindicatos centran sus críticas especialmente en la compensación y absorción salarial, al entender que este mecanismo puede neutralizar las subidas pactadas e impedir que se traduzcan en mejoras efectivas en las nóminas.
Las organizaciones también mantienen sus diferencias con la patronal respecto a los pluses industriales, petroquímicos y de astillero, así como sobre las garantías para que los complementos económicos sean consolidados y no puedan compensarse con otros conceptos salariales.
La división sindical se ha acentuado en los últimos días. Mientras CCOO considera que la última propuesta permite avanzar hacia un acuerdo, UGT y USO defienden que la negociación debe continuar abierta para conseguir mejoras adicionales. Ambos sindicatos han anunciado, además, la creación de una caja de resistencia destinada a ayudar económicamente a los trabajadores que están teniendo dificultades para mantener la huelga tras varias jornadas de paro y pérdida de salario.
El conflicto afecta a alrededor de 35.000 trabajadores de unas 8.000 empresas del sector en la Región de Murcia. Cartagena continúa siendo uno de los principales focos de las movilizaciones, especialmente por la concentración de empresas industriales y auxiliares en zonas como Escombreras y el entorno de Navantia.
El resultado del referéndum de este viernes marcará el siguiente paso de la negociación. Si la afiliación de CCOO respalda la propuesta, el sindicato dará autorización para firmar el convenio en la reunión prevista con Fremm el próximo lunes. Mientras tanto, UGT y USO mantienen su rechazo y defienden la continuidad de las movilizaciones hasta alcanzar un acuerdo que responda a las reivindicaciones de los trabajadores.

