La decisión de CCOO llega después de una reunión de aproximadamente doce horas celebrada el lunes en la Oficina de Mediación y Arbitraje Laboral (OMAL), en la que la patronal presentó una nueva oferta para tratar de desbloquear el conflicto. El sindicato considera que existen avances suficientes para someterla a consulta entre sus delegados y afiliados, aunque la aceptación todavía no supone la firma definitiva del convenio ni el fin de las movilizaciones.
La propuesta de Fremm establece una vigencia de cuatro años, desde 2026 hasta 2029, con incrementos salariales del 4,5 % el primer año, del 4 % en 2027, del 3,5 % en 2028 y del 3 % en 2029. En conjunto, las subidas alcanzan el 15 % y cuentan con una cláusula de revisión vinculada al IPC al 100 %, con el objetivo de proteger el poder adquisitivo de los trabajadores.
Uno de los principales avances que han permitido acercar posturas es el mantenimiento del complemento por incapacidad temporal (IT) en las condiciones actuales. La patronal ha retirado su propuesta de modificar este derecho, una de las principales reivindicaciones sindicales durante las negociaciones.
La oferta también incorpora mejoras en determinados complementos económicos, como el plus industrial, el plus de astillero y otros conceptos relacionados con la actividad de las empresas auxiliares. Además, contempla que los efectos económicos del convenio se apliquen con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026.
Pese a estos avances, UGT y USO consideran que la propuesta sigue sin resolver cuestiones fundamentales. Ambos sindicatos mantienen su rechazo por la falta de garantías sobre la compensación y absorción salarial, un mecanismo que, según denuncian, puede impedir que las subidas pactadas se traduzcan en mejoras reales en las nóminas.
Las organizaciones también reclaman mejoras en los pluses industriales, petroquímicos y de astillero, así como garantías de subrogación laboral para todos los trabajadores del sector. Defienden que el nuevo convenio debe recoger avances efectivos en las condiciones laborales y no limitarse a una actualización salarial.
La huelga continúa teniendo especial incidencia en Cartagena, donde se concentran numerosas empresas industriales y auxiliares. Durante las últimas jornadas se han registrado piquetes y movilizaciones en distintos puntos, entre ellos el Valle de Escombreras, Navantia, SABIC y los accesos a polígonos industriales, con repercusiones en el tráfico y en la actividad de algunas instalaciones.
La atención se centra ahora en la consulta que realizará CCOO a sus afiliados para decidir si respaldan la propuesta de la patronal. Paralelamente, el comité de huelga y las organizaciones sindicales mantienen abiertas las vías de mediación para intentar acercar posiciones.
Por el momento, UGT y USO han confirmado que continuarán con las movilizaciones mientras no se alcance un acuerdo que responda a sus reivindicaciones. El resultado de la consulta de CCOO y las próximas reuniones entre sindicatos y patronal serán determinantes para conocer el futuro de la huelga y del convenio colectivo del metal en la Región de Murcia.

