La jornada arrancó con una visión de unidad profunda entre las fuerzas armadas y el tejido empresarial. El Almirante Gonzalo Sáenz de Alcedo (Segundo Jefe de Estado Mayor de la Armada) definió esta relación como un engranaje indisoluble, afirmando que «no veo a la Armada como un mero cliente de la industria, sino más bien como lo que se denomina el socio operativo. Nosotros somos vuestros socios operativos, somos los que manejamos los medios para entregar el producto final, que no es otra cosa que la contribución a la seguridad de España». Según el Almirante, la flota del futuro es impensable sin un tejido industrial sólido, ya que «una flota sin una industria detrás es una flota que disuade poco».
En este sentido, Mar Cañas Asanza, directora del Área de Tecnología y Medio Ambiente en Interempresas Media, señaló que el sector vive una «transformación profunda» que abre una «ventana de oportunidades» para astilleros y centros tecnológicos. Por su parte, Eva Novoa, directora general de Soermar, fue clave en la organización de este ecosistema de innovación que busca soluciones para un entorno cada vez más exigente.
Soberanía tecnológica: algoritmos frente a plataformas
Uno de los puntos clave del debate, moderado por Marcos Freire, presidente de soermar y director general de Freire Shipyard, fue el cambio de paradigma en la seguridad naval. El Almirante Nicolás Lapique, Almirante Director de Ingeniería y Construcciones Navales, advirtió que el número de barcos ya no garantiza la superioridad por sí solo: «La ventaja ya no vendrá de quien tenga más plataformas, sino de quien tenga los mejores sistemas, los mejores algoritmos y la mejor integración».
Esta necesidad de independencia técnica fue respaldada por Francisco Casalduero, Programme Manager en la DG DEFIS de la Comisión Europea, quien utilizó un lema contundente para explicar la relevancia del transporte y la defensa marítima en el bienestar europeo: «En Bruselas utilizamos cuatro palabras: no shipping, no shopping. En el no shopping se incluye todo un ataque frontal a nuestro modo de vida como europeos». Asimismo, José Moisés Martín, director general del CDTI, enfatizó que la rapidez de los desarrollos actuales exige una mentalidad disruptiva, asegurando que «lo nuevo viene siempre de donde no te lo esperas; tenemos que tener una ventana abierta a lo nuevo» para integrar con éxito a startups y universidades en la base industrial.
El reto de la agilidad y las tecnologías duales
La capacidad de los astilleros privados para adaptarse a los requisitos de defensa fue otro de los grandes temas analizados por el Vicealmirante Manuel Antonio Martínez. Sobre este punto, Juan Manuel Paíno, director General de Astilleros Armón, defendió con firmeza la competitividad de la empresa privada, subrayando que «nosotros somos el socio ágil y flexible que necesita ese tipo de producto. Si se necesita un barco en tres años, hay que tenerlo en tres años, y se puede hacer porque los medios existen». Paíno fue crítico con los plazos excesivos, señalando que «nosotros no podemos estar 14 o 15 años con un proyecto, no es nuestro fin ni hemos nacido para eso».
En el ámbito de los sistemas, José Luis de Miguel, Naval Comercial Director en Indra, identificó la inteligencia artificial y los sistemas no tripulados como el futuro inmediato, explicando que «podemos utilizar drones como extensiones de sensores para ir más allá de las líneas enemigas sin poner en peligro a las dotaciones». Por otro lado, Ignacio Gutiérrez, Business Development Director en Saes, recordó que su conocimiento tecnológico tiene una aplicación directa en el mercado civil: «Nuestra tecnología tiene cabida en todos estos buques y estamos deseando aplicar nuestro conocimiento a vuestros barcos». En esta línea de versatilidad, Gabriel Coloma, Business Development Director en Escribano Mechanical & Engineering, destacó que «aquellos sistemas que están en los grandes buques de la Armada Española tienen la misma tecnología y están integrados de la misma forma en buques pequeños y medianos en todo el mundo».
Energía y sostenibilidad como motor industrial
El foro también dedicó un espacio fundamental a la transición energética, coordinado por Miriam Terceño, responsable de Ingeniería de Navantia Seanergies. Jose Ignacio Cuenca, director General de Vulkan Española, ofreció un dato revelador sobre el potencial del sector al afirmar que los organismos internacionales «planifican un aumento de la necesidad de instalación eólica marina de 15 veces lo que tenemos hoy».
Ante este reto, Juan Sousa, director de CT en A Coruña, afirmó que España goza de una «posición tecnológica e industrial magnífica para ser líderes» gracias a su conocimiento naval acumulado. Para consolidar este avance y dar seguridad a los inversores, Javier González Arias, responsable de Renovables Marinas en Bureau Veritas Iberia, defendió la certificación como una herramienta esencial, ya que en proyectos de tan largo plazo es vital «minimizar los riesgos».
La clausura del evento corrió a cargo de Alberto Ruiz, director general de programas industriales del Ministerio de Industria y Turismo, quien reafirmó el compromiso del Gobierno con el sector, declarando que «la industria naval es un sector estratégico para nuestra soberanía». Ruiz concluyó que este foro ha demostrado que la visión de una industria fuerte es «compartida por la industria, por la Armada, por el ámbito tecnológico y por el conjunto del ecosistema», siendo esta la mejor garantía para responder a los retos de seguridad y liderar la transición energética en Europa.

