El evento reunió a más de 70 ponentes de referencia nacional e internacional, con intervenciones centradas en tecnologías limpias, descarbonización, innovación industrial, movilidad sostenible y regulación energética.
El sector ferroviario
El ferrocarril se postula como uno de los grandes beneficiarios del hidrógeno verde, especialmente en líneas secundarias donde la electrificación resulta inviable económicamente. Varios proyectos piloto en Europa ya han demostrado su eficacia, pero los expertos advierten que España debe superar importantes barreras.
España posee la tecnología, pero falta un marco regulatorio que dé seguridad a las inversiones. Además, el sector necesita garantías de que habrá suministro suficiente de hidrógeno verde a precios competitivos.
Los trenes de hidrógeno pueden reducir las emisiones en un 100%, pero requieren infraestructura de repostaje y adaptaciones técnicas. Sin financiación pública y colaboración entre comunidades autónomas, el proceso será lento.
“Una de las principales barreras ha sido la falta de normativa específica y de mecanismos de certificación para trenes de hidrógeno”, señaló Emilio García, Chief Innovation Officer en Talgo. En referencia a los proyectos TPH2 e Hympulso que lidera su compañía, García destacó que “el reto inicial fue adaptar tecnologías de otros sectores al ferroviario, que tiene requisitos únicos y muy exigentes”.
El proyecto TPH2 es un tren dual de hidrógeno-eléctrico desarrollado por Talgo, que tiene como objetivo validar la tecnología de hidrógeno verde en condiciones de operación reales. Es un tren de pruebas que utiliza una locomotora multisistema Talgo Travca, capaz de adaptarse a diferentes anchos y voltajes de electrificación. Este proyecto es parte de una apuesta de Talgo por la movilidad sostenible en el corto y medio radio, utilizando la plataforma tecnológica Talgo Vittal y la tracción mediante hidrógeno producido con fuentes de energía 100% renovables.
Hympulso, por su parte, suena ambicioso. Es un proyecto para diseñar y construir un sistema de propulsión basado en pila de hidrógeno renovable, e instalarlo por primera vez en el mundo en un tren de alta velocidad. En Hympulso también forman parte empresas y organizaciones como Golendus, Ingeteam, Optimus3D, Repsol, Sener, la Universidad Pontificia Comillas y Tecnalia.
La iniciativa recibió una subvención por un importe de 6,5 millones de euros y forma parte del Programa de incentivos a la cadena de valor innovadora y de conocimiento del hidrógeno renovable, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
En cualquier caso, agregó García, en España “todavía no se cree del todo en el hidrógeno como alternativa viable para las líneas no electrificadas”. En otras palabras, subyace un problema de percepción ciudadana.
Ese «desconocimiento generalizado» sobre el hidrógeno -el elemento químico más abundante del universo- tiene consecuencias. Es lo que Javier Torres, director general de Methanol Reformer, consideró un reto transversal. “Aunque se hable mucho del hidrógeno, cuando llega el momento de certificar o autorizar proyectos, muchos responsables carecen del conocimiento necesario para tomar decisiones, lo que paraliza el desarrollo”, dijo.
“Los trenes con pila de hidrógeno funcionan bien en pruebas, pero en operación comercial real hemos encontrado problemas de fiabilidad, especialmente en la electrónica asociada a las pilas de combustible”, advirtió, por su parte, Jaime Borrell, director de Desarrollo de Negocio en Alstom, quien también subrayó que “la escasez de hidrógeno ha obligado en más de una ocasión a suspender servicios, lo que supone un riesgo operativo para los operadores públicos”.

EL Sector Aeronáutico
En el congreso Why H2 el sector aeronáutico subrayó la importancia de la colaboración institucional y una regulación definida para impulsar el hidrógeno en la aviación. «Sin una hoja de ruta clara y apoyo de las instituciones, el despliegue del hidrógeno en la aviación será lento. La cooperación entre gobiernos y empresas es esencial», afirmaron desde el sector.
Por su parte, Juan Sebastián Montero subrayó que el Colegio Oficial de Ingenieros Aeronáuticos de España (COIAE), al que representaba en el evento, “ha continuado elaborando informes técnicos para la Administración y realizando jornadas mensuales sobre sostenibilidad”, destacando la importancia de una divulgación técnica rigurosa y una educación profesional continua. Asimismo, señaló que “uno de los principales retos es la certificación de tecnologías basadas en hidrógeno, que aún no cuenta con un marco normativo definido”.
Ignacio Echavarría, de Dovetail Electric Aviation, ha aportado una visión desde ese segmento, indicó que “actualmente sólo existen aviones eléctricos certificados para uso turístico, con autonomías muy limitadas”. Y comparó las baterías con las pilas de combustible, destacando que estas últimas, basadas en reacciones químicas con hidrógeno, “han ofrecido potencial para vuelos de mayor alcance si se resuelve la gestión térmica en vuelo”.
Andrés Catalán, de la Plataforma Tecnológica Aeroespacial Española, puso el foco en los marcos regulatorios e incentivos europeos, afirmando que “la UE ha impuesto cuotas para el uso de SAF (Sustainable Aviation Fuels) con vistas a aumentar la demanda y así reducir costes mediante la economía de escala”. También ha recalcado la necesidad de “una colaboración institucional más transparente y comprometida”.
Los ponentes coinciidieron en señalar que, a corto y medio plazo, el SAF seguirá siendo la solución más viable para reducir las emisiones, mientras que el hidrógeno se perfila como una tecnología disruptiva con un horizonte más lejano. “Los tres grandes retos del hidrógeno en la aviación son la logística, la rentabilidad económica y la certificación regulatoria”, resumió Montero.

Madrid, hub estratégico del hidrógeno
La Comunidad de Madrid anunció durante el mecionado congreso celebrado en La Nave de Vllaverde la creación de un Hub del Hidrógeno, que reunirá a empresas, centros de investigación y administraciones para impulsar proyectos innovadores. La región aspira a convertirse en un referente internacional.
«Hoy presentamos este manifiesto como símbolo de una realidad en marcha. Madrid no puede quedar fuera de los valles del hidrógeno”, manifestó Mariano García, gerente y organizador del Congreso, CEO de Ingeniería Inhiset y director ejecutivo de YH2 Consulting,
“Madrid tiene la oportunidad de posicionarse como un nodo estratégico en el mapa del hidrógeno, no solo como centro de innovación, sino también como un potencial gran consumidor, especialmente en ámbitos como la movilidad urbana, el transporte de mercancías o la logística de última milla”, remarcó.
García subrayó que “el hidrógeno es solo una parte; hay que hablar también de materias primas como el agua, que abren nuevas oportunidades para el desarrollo industrial”. También hizo hincapié en que “la necesidad es el motor de la innovación. Hay que estrujar nuestros cerebros para convertir los retos energéticos en soluciones aplicables”.
El manifiesto fundacional del Hub de Hidrógeno de Madrid define su misión como la de dinamizar un ecosistema regional centrado en el hidrógeno renovable y otros vectores energéticos, con especial atención a la coordinación de proyectos, atracción de inversión y formación. Entidades como GISA, EMT Madrid, Gas Eco, Madrileña Red de Gas, Instrumentos y Sensores Genoma y el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM) ya han mostrado su apoyo.
«Estamos ante una revolución comparable a la llegada del gas natural en los 70. Quienes apuesten ahora por el hidrógeno verde escribirán las reglas del nuevo sistema energético», dijo García convencido.
«El hidrógeno renovable representa un paradigma muy interesante, no tanto por ser revolucionario, ya que el hidrógeno ya existía, sino porque abre la puerta a la descarbonización y a una nueva cultura energética. Nos obliga a pensar en soluciones innovadoras, como el almacenamiento de energía más allá de las baterías tradicionales», consideró García en una entrevista a industry TALKS difundida antes del arranque del congreso.

Energía: I+D y colaboración
El sector energético español, por otro lado, insiste en que, sin investigación y colaboración público-privada, el potencial del hidrógeno verde no se materializará. Las empresas reclaman más agilidad en las ayudas y un enfoque práctico pues son conscientes de que España tiene ventajas únicas para producir hidrógeno barato gracias a su sol y sus infraestructuras gasistas reconvertibles. Pero es reciso invertir ahora en I+D, pues se corre el peligro de perder el tren frente a países como Alemania o China, muy bien posicionados.
«Nos encontramos en un momento clave para transformar el hidrógeno de una promesa a una realidad industrial”, sostuvo en su intervención José Ignacio Domínguez, responsable de Desarrollo de Negocio en el área de Energía de la Fundación para la Investigación y Desarrollo en Transporte y Energía (CIDAUT).
En el análisis de los desafíos, Domíguez señaló que “uno de los grandes retos sigue siendo el coste de producción del hidrógeno”, y explicó que desde CIDAUT trabajan en la mejora de electrolizadores y en nuevas alternativas de electrólisis, como la de óxidos sólidos (SOE), con vistas a una mayor eficiencia. Además, ha remarcado la importancia del uso del hidrógeno en movilidad terrestre, aérea y marítima, mencionando que “incluso en sectores como el ferroviario o la aviación ligera, ya se están dando pasos con tecnologías basadas en hidrógeno”.
Asimismo, Emilio De Barrio, Iberia Supply Chain Manager Air Liquide, insistió en la relevancia de la seguridad. “El hidrógeno es seguro; se invierte tanto en I+D como en sistemas que garanticen procesos, transporte y almacenamiento seguros”. También llamó a desmitificar ciertos miedos: “La gente aún pregunta si el hidrógeno explota, y debemos responder con pedagogía y rigor técnico”.
Para Marta Castro Pérez-Chirinos, directora de Regulación en la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (AELEC), “la clave está en acoplar la producción con el consumo, algo vital para lograr una gestión energética eficiente y resiliente” y puso como ejemplo los sistemas de almacenamiento subterráneo artificial como una de las soluciones a explorar, dada la baja densidad del hidrógeno.
Cerámica, plástico y calderas
Durante el transcurso del congreso, los sectores del plástico y la cerámica reclamaron apoyo normativo y económico para adoptar el hidrógeno como alternativa energética.
Natalia Pons, investigadora del Grupo de Descarbonización en el Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS), destacó la relevancia de los materiales plásticos avanzados en el desarrollo de tecnologías relacionadas con el hidrógeno: “Muchos se preguntan qué tiene que ver un centro tecnológico del plástico con el hidrógeno. Pues sí que tiene que ver”, afirmó, enfatizando que su labor se centra en reducir la huella de carbono de la industria del polímero mediante el desarrollo de materiales innovadores. “Estamos investigando materiales que nos puedan dar estabilidad técnica y abaratar costes en los procesos de electrólisis y almacenamiento”, añadió.
Goretti Ganzo, responsable de Calderas Industriales en Bosch España, remarcó el compromiso de la multinacional alemana con el hidrógeno: “Estamos invirtiendo más de 500 millones de euros al año en I+D en tecnologías del hidrógeno”. Ganzo explicó cómo Bosch ha adaptado sus sistemas de producción de vapor y agua caliente para ser compatibles con este gas: “Todo lo que se instala en nuestra industria está preparado para hidrógeno. Nosotros no tenemos vueltas”. También subrayó la flexibilidad que ofrecen los equipos híbridos para combinar gas natural, electricidad e hidrógeno, adaptándose a las necesidades cambiantes del mercado.
Desde la Asociación Nacional de Fabricantes de Fritas, Esmaltes y Colores Cerámicos (ANFFECC), su secretario general, Manuel Breva, presentó el punto de vista del sector cerámico, altamente dependiente de fuentes energéticas intensivas. “Representamos el 8% del consumo de gas natural industrial de España”, explicó, al contextualizar los enormes retos que enfrenta este sector en su camino hacia la descarbonización.
Destacó el proyecto H2Frit, liderado por la asociación, iniciado en 2023, y cuyo objetivo es estudiar la viabilidad técnica de sustituir gas natural por hidrógeno como combustible en la fusión de fritas cerámicas. «A día de hoy en tres de ellas hemos conseguido fritar con 100% de hidrógeno con un resultado exactamente igual que con gas natural”, reveló Breva a la audiencia del Why H2.

Apoyo institucional
El Congreso arrancó con el respaldo de Hilario Alfaro, presidente de Madrid Foro Empresarial, y Luis Miguel Torres, director general de Transportes y Movilidad de la Comunidad de Madrid, lo que evidenció el compromiso público-privado y el apoyo institucional al desarrollo de este ecosistema estratégico.
Este apoyo también se traduce en ayudas concretas. Sin ir más lejos, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) publicó hace tres meses la propuesta de resolución provisional de la convocatoria de ayudas a la creación de grandes valles o clústeres de hidrógeno renovable, asignando un total de 1.214 millones de euros de fondos NextGenEU a siete proyectos ubicados en Aragón, Andalucía, Castilla y León, Cataluña y Galicia.
Así lo anunció en su día la vicepresidenta tercera del Gobierno y titular del MITECO, Sara Aagesen, quien manifestó que la convocatoria es «de relevancia estratégica» y «avanza en la agenda de la descarbonización».
«Se van a generar ecosistemas que consolidan una energía del futuro, que llega para quedarse. Los siete proyectos van a crear unos 9.000 empleos directos y unos 11.000 indirectos, durante la construcción y la operación; además, el 90% de los electrolizadores son de fabricación europea”, indicó Aagesen.
