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Entrevista: Ángel Benito, GAMOR: “Hacer la transformación digital es más que un esfuerzo, es algo de mentalidad”

Ángel Benito es el director de GAMOR S.L., una pyme familiar guipuzcoana dedicada a fabricar máquinas roscadoras, rebabadoras y afiladoras, y también garras para platos de tornos, entre otros accesorios de amarre. Benito conoce muy bien el sector de la máquina herramienta y así como los desafíos que se presentan en esta época de globalización y digitalización.

¿Qué es GAMOR, a qué se dedica la empresa?

GAMOR es una empresa que está rondando ya cerca de los 50 años y en su fundación era una empresa dedicada al mecanizado, pero rápidamente cambió a la fabricación de productos propios: garras para platos de torno. Permaneció así más o menos hasta el año 90 cuando firmamos un acuerdo con BISON BIAL, un fabricante de platos muy grande y llegamos a un acuerdo para la distribución de sus productos en España. Con ello, el catálogo que teníamos lo multiplicamos por cinco o seis, porque era una multinacional dedicada al producto de amarres y nuestro producto pasó a ser un complemento de lo que hacían ellos, aunque seguimos fabricando para todas las marcas. Y en el año 98 se produce un cambio en nuestra empresa que es que, siendo un fabricante de útiles de amarre, sobre todo de garras y distribuidor de útiles de aplique como son los platos, pasamos a diversidad propia, a fabricar máquinas de roscado. Nos empiezan a demandar este tipo de máquinas y salimos al mercado nacional. Se forma otra división dentro de la empresa que es la división de maquinaria, con la que hemos salido internacionalmente, cubriendo Europa, África, Asia, todo el continente americano y es donde digamos tenemos la fama internacionalmente, pero seguimos siendo conocidos sobre todo por el tema de garras ¿por qué? Muy sencillo, el alcance del producto.

Siendo una empresa pequeña digamos que estamos muy orgullosos de la marca que hemos creado tanto en la división de amarre como en la división de máquinas roscadoras. Actualmente procedemos como otras empresas, aceptamos los nuevos retos que se nos están presentando, el tema de la globalización que está muy bien porque digamos sirve para que se venda fuera.

¿Qué diferencias hay entre, en su opinión, entre una pyme familiar y una que no lo es?

Pues es muy sencillo: dedicación. En una pyme familiar, la parte de la comunicación entre el equipo es mucho más directa y rápida; también está el tema de la diversidad de equipos para la compañía, es decir, puedes embarcarte en proyectos que a lo mejor otra compañía no haría. En una empresa que no sea una pyme familiar estas soluciones implican hablar del tiempo invertido.  

¿Cuántos empleados tiene ahora mismo GAMOR S.L.?

Aquí ahora mismo en España tenemos, contamos con 18 empleados y seis empleados que están en una división pequeña que tenemos en India.

¿Tienen algunos planes de expansión para aumentar fábrica, aumentar empleo o abrir nuevas divisiones fuera de España?

No, lo que ha pasado ahora con la pandemia es que hemos visto que hay una serie de parámetros del mercado que en estos dos años han variado radicalmente y nos estamos haciendo a ello. Ahora mismo estamos en un proceso de revisión interna, tanto a nivel administrativo, productivo como de producto y nos hemos dado cuenta de que van a ser cambios que hay que adoptar muy, muy rápido porque en un bienio te puedes caer.  

¿Qué parámetros, en su opinión, han cambiado entonces?

Hay un hecho curioso, hablamos con la gente en la calle, por ejemplo, mucha ha recurrido al comercio online que ha tenido un crecimiento brutal en estos meses tanto que algunas empresas ya se han condicionado y habituado a hacer compras online. ¿Qué tiene esto como consecuencia? Pues que pueden acceder a empresas ya no sólo nacionales sino también internacionales.  Aquí estamos ya con competencias de países que a lo mejor sus tasas de fabricación son más bajas, con la distribución de productos más fácil, que se fabrican mejor, y nos hemos dado cuenta de que nos tenemos que adaptar rápidamente… Estamos en la transición para que en dos años el 30-35% de nuestras ventas sea directamente a través de comercio online.

Eso implica un cambio logístico muy importante…

De logística, de mentalidad, de forma de trabajar, de todo. Digamos que es un cambio bastante radical. Pero pensamos que el mercado está evolucionando; antes cambiaba cada diez años, ahora el mercado cada dos tres años cambia bastante.

Teniendo en cuenta esta situación ¿cómo evalúa el estado de las pymes industriales ahora mismo en España? ¿Se están quedando atrás? ¿Hay una concienciación de esa mentalidad de la que habla usted de adaptarse a los nuevos parámetros?

Creo que por desgracia en lo global nos hemos quedado atrás, o sea que, y nosotros nos incluimos también, que a veces no es miedo al cambio, es que, al no verse resultado inmediato, como que lo vas dejando; pero, al final, el cambio te llega a la puerta con lo cual es cambiar un poquito la mentalidad y empezar a pensar y a tener en cuenta que hay que invertir tiempo y dinero de una manera más habitual para mantenerte y seguir en el mercado.

GAMOR tiene un alto índice de internacionalización, exporta a más de 40 países. ¿Cómo se acomete un proceso de internacionalización para que sea sostenible? ¿Cómo se acomete o que recomendaría a las empresas que tienen que internacionalizarse?

Bueno el proceso de internacionalizarse es bastante variable. Nosotros tenemos un perfil que es el de tipo social. Nuestro trato con las empresas con las que trabajamos que también suelen ser empresas de tipo familiar se basa en una especie de conexión, por decirlo de alguna forma.  Y luego también que el equipo que tenemos aquí internamente sigue unas pautas de comportamiento y de trato social al cliente que nos facilita la venta. En exportación, el 70-80 % de las empresas con las que tratamos serían empresas familiares. El otro porcentaje serían multinacionales o empresas estatales.

En este aspecto, son muy importantes las oficinas de comercio exterior, el ICEX, las Cámaras de Comercio que prestan un gran apoyo y muchas veces una gran guía cuando quieres empezar y continuar con la labor de exportación a través de agentes comerciales, viajes, citaciones o entrevistas con personal y clientes. Pero la verdad es que la internacionalización es quitarse el miedo. No es tan difícil vender en un país como puede ser Indonesia, Corea, India, El Salvador o Sudáfrica que vender en Portugal y en Francia. La barrera idiomática está ahí, tratas con el inglés la mayoría de las veces; simplemente es tener la predisposición. Las Cámaras de Comercio te van a enseñar a manejar aranceles, impuestos, tasas, pero el producto ya lo estas fabricando; la calidad que tienes para venderla en el mercado nacional es igual de válida para venderla fuera.

También surge el tema de la competitividad, es decir, de los costes; en Indonesia probablemente no haya la calidad de sus platos y sus amarres, pero a lo mejor los costes de transporte equivalen a lo mismo…

Ahora, al vender el producto, nos podemos centrar en lo que son los costes de transporte, logística, pero también he de decir una cosa, cuando eres un producto exclusivo. Muchos distribuidores agarran un producto como si fuera algo exclusivo, algo que sólo tengo yo y en verdad, yo tengo productos como las garras, por ejemplo, que se puede fabricar en cualquier parte del mundo, pero tenemos clientes que lo saben y que están acostumbrados a nuestros productos, ya sea por nuestra calidad, por nuestro precio, por nuestra forma de trabajar, por nuestros aceros, pero que se habitúan al producto y eso es importante: hacer al cliente a tu producto. A veces no tienes que entrar a competir tu producto contra otros del mercado, sino simplemente saberte diferenciar y se puede hacer a través de la calidad, el precio y la marca.

Hablando de transformaciones, ha comentado que están en un período de revisión interna, ¿eso incluye un proceso de digitalización?

Sí, por supuesto; el tema de la digitalización de la empresa con un tipo de herramientas que sirve para controlar gastos, costos, rendimiento de cara al cliente… Pero es una herramienta que debería ser habitual en todas las empresas.

Desgraciadamente la ratio de digitalización en las pymes es todavía bastante escaso…

Volvemos a lo mismo, es miedo al cambio. Un ejemplo: cuando una empresa tiene que dar un salto digital, se ha podido acoger a subvenciones y apoyos que les dan los gobiernos locales para hacerlo, porque se han dado cuenta de que no son capaces. Hacer la transformación digital es más que un esfuerzo, es algo de mentalidad.

Nos va a tocar adaptarnos a la tecnología y usarla y sacar todas las ventajas que podamos porque si no, nos quedamos con respecto a los demás en un nivel inferior que podemos cubrir con otras funciones, ya sean comerciales, de distribución, de fabricación, de forma de ser, pero al final te quedas atrás. Un ejemplo de ahora mismo, cualquier directivo de una empresa puede llevar la oficina en un simple smartphone; puedes facturar, hacer órdenes de compra, hacer reservas, comprar repuestos, controlar la producción estando fuera.

Teniendo en cuenta eso, hay que proteger los datos, la integridad de la empresa, ¿qué medidas de seguridad está tomando GAMOR o va a tomar en este proceso de digitalización?

A parte de lo que son los códigos de encriptación y de cortafuegos, internamente pues tienes unos protocolos de uso. Cualquier sistema informático que emplees hoy en día tiene una serie de cortafuegos tanto para las empresas exteriores como para las entradas interiores. El tema de que puedas exportar los datos fuera de la empresa y que tú tengas acceso siempre conlleva un peligro de que te puedan espiar el teléfono o te lo puedan clicar, pinchar o hackear. Pero son muchos más los beneficios que los inconvenientes. Nosotros hace cosa de cuatro años o cinco años que tuvimos un hackeo, pudimos recuperarnos, pero nos sirvió para que incrementáramos aún más las medidas de seguridad que teníamos. ¿qué es lo que hace? Pues que contra más cortafuegos y medidas de seguridad tengas puedes llegar a ralentizar la velocidad de trabajo de tus equipos, pero habrá que ir centrándose.

¿Cree que van a llegar los fondos europeos a las pymes como la que usted dirige?

Vivimos en el país del Lazarillo. No han llegado los fondos y ya estamos buscando formas de plantearlos. Confiemos en que las autoridades y los responsables oportunos pues se encarguen de hacer llegar esas medidas a la gente que lo necesita. Y lo que sí tendrían que hacer es gastar un mínimo para asegurarse de que eso sea así y no haya picaresca. Por desgracia es muy habitual. Puedo decir que en algunas situaciones yo lo he llegado a ver. Y no lo puedes denunciar, porque debes tener pruebas muy tangibles.

Pero no todo es así. ¿Tú te crees que ahora que van a llegar los fondos europeos y que se van a distribuir x cantidades no se hayan tomado medidas para que no se puedan acceder a estos fondos de manera ilícita? Por supuesto que sí.

¿Qué le pide una pyme familiar como la suya con un papel muy destacado en la cadena de valor a las administraciones?

Estamos haciendo siempre un esfuerzo continuo en mejorar, lo cual quiere decir que hay una parte de los recursos que generamos que prácticamente se va en mantener a la empresa en condiciones operativas. Tenemos algunos mecanismos para la exportación. Por ejemplo, para el tema de lo que es adquisición de gente en la empresa, adquisición de equipos que no están directamente vinculados con la producción, pero que pueden ser de cierta ayuda como vehículos industriales o vehículos de manipulación o vehículos de gestión de recursos, o sea, hay muchas opciones con las que se puede mejorar. Oficinas dirigidas a aumentar la venta exterior, nosotros tenemos el ICEX y las cámaras, pero algo más concreto para cada sector. Digamos el sector de los plásticos, mecánico, alimentación, mobiliario, y empezar a meter gente especializada en esos sectores que luego den apoyo y guía a las empresas, sobre todo a las que están empezando y por supuesto también a las que ya lo hicieron. Como digo yo, creo que el conocimiento hay que transmitirlo.

Eso me da pie a la siguiente pregunta: ¿No cree que hace falta que haya más formación, sobre todo en las escuelas para promocionar la industria y cambiar esa idea que se tiene tan oscura de ella?

Aquí en el País Vasco, en Guipúzcoa y dentro de Guipúzcoa a nivel comarcal se está haciendo. Aquí los estudiantes se están integrando en la empresa antes de dejar de estudiar con las famosas formaciones duales y las prácticas y se están concienciando de lo que se van a encontrar al salir de la escuela. Cuando se incorporan en el mercado laboral tienen un pequeño rodaje hecho. En eso yo creo que se está haciendo muy bien por lo menos en mi sector de la mecánica. Nosotros colaboramos con cuatro centros…

¿Pasa gente por GAMOR que están haciendo la formación dual?

Ahora debemos ser buenos formadores. Implementamos aquí a los estudiantes y procuran que los que destacan un poco vengan aquí, por ejemplo. También lo hacemos porque es una carga de futuro.

Pero, ¿esto no es un coste de tiempo y de esfuerzo para ustedes como formadores?

El sacrificio es mínimo, porque estás formando a gente que, siendo egoísta, no va a quedarse. Incorrecto. Estás formando a gente que luego van a poder salir al mercado y en el mercado esa gente va a hacer que las demás empresas también tengan una salida de plantilla mejor.  Incluso ya hoy en día algunos son jefes y trabajan por su cuenta, y suelen recurrir a nosotros como clientes o para consultarnos temas de trabajo. La verdad es que a nosotros nos parece una buena idea y la forma de llevarlo me parece que está bien acertada. ¿Que puede mejorar? Por supuesto. En esta vida, te quedas pensando que has llegado al cien por cien, que has llegado a la cima, y te dura el sueño dos años. Formación continua y a hacerlo aún más intenso.

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