La dirección de Airbus España ha decidido cerrar la segunda mesa de negociación que se venía desarrollando en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), y que se había abierto a petición de la multinacional para tratar de alcanzar un acuerdo con los representantes de los trabajadores en el marco de la mediación.
De esta forma, esa carta se ha consumido sin alcanzar un acuerdo que ponga fin, por el momento, a los paros en las factorías que se vienen produciendo desde el 24 de agosto. Hay que recordar que este martes se cerró también sin un pacto la primera de las mesas de diálogo en el SIMA, la que estaba vinculada a la convocatoria de la actual huelga indefinida.
Ningún mecanimso de negociación abierto
Es decir, en este momento no hay abierto ningún marco formal de diálogo o negociación entre la dirección de la multinacional aeroespacial y los representantes de los trabajadores, aunque la compañía ha vuelto a mostrar su disposición al diálogo, al igual que la mayoría de los sindicatos.
El motivo para tomar la decisión de cerrar la segunda de las mesas de mediación sin solucionar el conflicto laboral es que no todos los sindicatos con representación en la compañía estaban asistiendo a estas reuniones, por lo que la empresa considera que no han mostrado la voluntad de participar para llegar a un acuerdo.
Y es que la Unión General de Trabajadores (UGT), la Confederación General del Trabajo (CGT) y el sindicato profesional ÚTIL,las tres organizaciones convocantes de la actual huelga indefinida que está afectando a la actividad en las plantas españolas de la compañía, no habían vuelto a asistir a ninguna cita desde el primer encuentro en el que se eligieron los mediadores a primeros de agosto.

A esa seguna mesa en el SIMA sí estaban acudiendo hasta este jueves los tres sindicatos no convocantes de los actuales paros, y que son los que habían suscrito con la empresa un preacuerdo que fue rechazado por la plantilla en referéndum el pasado 24 de julio: Comisiones Obreras (CCOO), la Asociación de Técnicos y Profesionales (ATP) y el Sindicato Independiente de Profesionales Aeronáuticos (SIPA).
Este último, el convocante de la anterior huelga que se desarrolló entre el 1 y el 24 de julio, según ha podido confirmar Industry TALKS, tampoco ha acudido a la reunión de este jueves en el SIMA.
Comunicado de la dirección de Airbus a la plantilla
La dirección de la compañía, según ha podido saber este medio, ha enviado un escrito a toda la plantilla informando del cierre de la mesa de mediación, que por parte de Airbus ha estado liderada en persona por la directora global de recursos humanos, la alemana Carmen-Maja Rex, desplazada a Madrid para participar presencialmente en las negociaciones, como adelantó Industry TALKS; y que ha sido acompañada por abogados del bufete Baker McKenzie, encabezados por el socio Fermín Guardiola, aunque José Prieto, socio responsable del área de laboral del despacho de abogados en Madrid, es quien ha liderado el asesoramiento de este asunto.
En su comunicación a los empleados la compañía ha reiterado su «disposición al diálogo» para alcanzar una solución «adecuada, justa y equilibrada» que ponga fin al conflicto laboral lo más pronto posible y que «beneficie a toda la plantilla y garantice el futuro de la compañía».

Hay que recordar que la pasada semana el ministro de Industria, Jordi Hereu, se pronunció en público por primera vez sobre la posibilidad de intervenir en el conflicto. Pero este martes el secretario de Estado, Jordi García Brustenga, fue mucho más explícito tras la decisión de la plantilla de seguir adelante con la huelga indefinida a pesar de que la compañía había condicionado el avance en las negociaciones a su desconvocatoria.
El secretario de Estado afirmó que, aunque el Ejecutivo esperaba no tener que hacerlo, seguramente tendría que intervenir en el conflicto laboral para mediar o poner sobre la mesa que «no podemos jugar con el pan de los próximos 30 años, que es lo que nos estamos jugando», en una industria aeroespacial y de defensa que va a crecer mucho y en la que España está bien posicionada, explicó García Brustenga. Y anunció que el ministro tomaría una decisión en los próximos días.
Una posibilidad algo más drástica pero que algunas organizaciones sindicales comienzan a temer es que si la empresa no da un nuevo paso al frente presentando una propuesta razonable que pueda ser aceptada en referéndum por los empleados, el Gobierno decida recurrir a un laudo arbitral obligatorio.
Las fuentes sindicales consultadas por Industry TALKS dan por hecho que las decisiones que se tomen para la resolución final del conflicto no se van a demorar más allá de una semana.

