El consejero Joaquín Antonio Pino ha conocido de primera mano los proyectos de modernización tecnológica que están redefiniendo los procesos de producción y comercialización de la patata fresca en la región castellano-leonesa.
El recorrido por la planta de Medina del Campo ha permitido comprobar cómo la compañía está incorporando avanzadas soluciones de automatización, robótica y analítica de datos para optimizar la selección, el envasado y la trazabilidad del producto. Este proyecto de transformación industrial, que ha supuesto una inversión superior a los 50 millones de euros, posiciona a la planta Meléndez 4.0 como un referente en la aplicación de tecnologías de la industria 4.0 al sector agroalimentario.
«Necesitamos un sector agroalimentario cada vez más competitivo, innovador y preparado para afrontar los retos de los mercados. La inversión en tecnología permite producir mejor, ganar eficiencia, generar empleo de mayor cualificación y aportar mayor valor añadido a nuestras producciones», ha señalado Pino.

Esta apuesta por la innovación se enmarca en un contexto en el que Castilla y León produce cerca de 900.000 toneladas de patata al año, lo que representa aproximadamente el 50% del total nacional y la sitúa como la principal región productora de España. La industria agroalimentaria regional ha entendido que la transformación digital es clave para mantener su liderazgo y garantizar la rentabilidad de toda la cadena de valor, desde el campo hasta el consumidor final.
El consejero ha aprovechado la visita para avanzar una de las principales iniciativas de la Junta para esta legislatura: el diseño de un sistema abierto y permanente de convocatoria de ayudas a la inversión agroalimentaria. Este nuevo modelo, con resolución anual, tiene como objetivo dotar de mayor estabilidad y previsibilidad a las empresas para planificar y acometer sus inversiones en maquinaria, digitalización y eficiencia productiva . La iniciativa busca consolidar la modernización del sector y facilitar la llegada de nuevas tecnologías a las empresas agroalimentarias regionales.
El agricultor, eje de la transformación industrial
Uno de los aspectos más destacados durante la visita fue el proyecto de Patatas Meléndez para situar al agricultor en el centro de su modelo de negocio. Esta estrategia, que refuerza la conexión entre el campo y la industria, se alinea con el objetivo prioritario de la Consejería de mejorar la posición de los productores dentro de la cadena de valor y avanzar hacia una mayor rentabilidad de sus explotaciones .
El modelo productivo de la empresa, basado en una estructura equilibrada que combina producción propia, acuerdos con agricultores integrados y compras en mercado libre, garantiza estabilidad y calidad . «Tenemos que conseguir que el consumidor conozca el valor de nuestra producción y apueste por ella. Y si no encuentra nuestra patata en los lineales, debe reclamarla», ha señalado Pino, destacando también la importancia de que el consumidor valore la procedencia de los productos que adquiere.
Investigación, calidad y nuevos horizontes comerciales
La Consejería también está trabajando en otras líneas de actuación para fortalecer el sector, como el impulso a la investigación e innovación varietal, los ensayos con material de siembra, el fomento del uso de semilla certificada y las inversiones en instalaciones de almacenamiento y conservación. Estas medidas buscan mejorar la calidad de la patata, ampliar los periodos de comercialización y conseguir que una mayor parte del valor añadido permanezca en el territorio .
«Nuestra meta es clara: que Castilla y León siga liderando el sector de la patata en España y que ese liderazgo se traduzca en una mayor rentabilidad para nuestros agricultores», ha concluido Pino . La combinación de una industria innovadora, un fuerte apoyo institucional y un modelo que integra al agricultor como socio estratégico sitúa a la patata de Castilla y León en una posición privilegiada para afrontar los desafíos del mercado global y consolidar su proyección nacional e internacional .

