El conflicto laboral en Airbus España no se cierra por el momento. La Unión General de trabajadores (UGT), la Confederación General de Trabajadores (CGT) y el sindicato profesional ÚTIL han decidido “seguir el mandato de las asambleas generales” y realizar los trámites para la convocatoria de una huelga indefinida en todos los centros de trabajo de la multinacional en nuestro país a partir del próximo 24 de agosto.
Una posibilidad que formaba parte de la estrategia de los trabajadores y se estaba estudiando desde hace más de una semana, antes de que el Sindicato Independiente de Profesionales Aeronáuticos (SIPA), la Asociación de Técnicos y Profesionales (ATP) y Comisiones Obreras (CCOO) llegasen a un preacuerdo con la empresa en la madrugada del pasado viernes 24 de julio.
Finalmente, ese preacuerdo fue sometido a votación entre la plantilla mediante un referéndum que se desarrolló durante la jornada del viernes 24 de julio, con el objetivo de poner fin a la huelga convocada por SIPA desde el 1 de julio y que venía siendo secundada hasta ese momento por una amplia mayoría de la plantilla.
Último preacuerdo rechazado por la plantilla de Airbus en referéndum
El resultado de la consulta fue el rechazo mayoritario de los profesionales de Airbus España a ese preacuerdo, aunque por un estrechísimo margen: 5.806 votos en contra (el 51,13%, excluyendo las abstenciones) y 5.548 a favor (el 48,87%). La diferencia fue de solo 258 trabajadores.
De esta forma, SIPA, el sindicato convocante de la anterior huelga, que no era indefinida sino que estaba planteada hasta el 31 de julio, consideró que no contaban con el respaldo de los trabajadores y retiró la huelga.
Esta división de los empleados ante la última propuesta de la compañía preacordada con tres de las organizaciones sindicales, llevó a la dirección de Airbus España a solicitar este jueves 30 de julio la apertura de un proceso de mediación ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA).
Tras una semana de trabajo en los centros de la compañía en España y de reflexión por parte de trabajadores y sindicatos acerca de la estrategia a seguir, finalmente UGT, CGT y ÚTIL han decidido retomar la idea de la huelga indefinida a partir del próximo 24 de agosto, tras el retorno de la mayoría de la plantilla de las vacaciones estivales.
Los precedentes de la huelga indefinida en Airbus España
El preacuerdo que se sometió a votación se había alcanzado en la mesa de negociación establecida para tratar de poner fin a la huelga que la mayoría de la plantilla estaba secundando desde el pasado 1 de julio tanto en el centro principal de Getafe, en el que trabajan 9.000 de los 14.000 empleados de la multinacional en nuestro país, como en el resto de factorías: Tres Cantos, también Madrid; Illescas, en Toledo; Albacete (helicópteros); El Puerto de Santa María, en Cádiz; y Tablada y San Pablo, en Sevilla.
En esa mesa negociadora también estaban los representantes de la Unión General de Trabajadores (UGT), la Confederación General de Trabajadores (CGT) y ÚTIL, que por contra decidieron no refrendar el preacuerdo.
El desencanto de fondo que buena parte de la plantilla siente con la dirección de la compañía, tanto de la central europea en Francia como de la española, había suscitado las dudas incluso entre las organizaciones sindicales que habían suscrito el preacuerdo sobre el respaldo de la mayoría de los trabajadores al mismo.
Una sensación que se confirmó en las votaciones, con un resultado negativo a pesar de que introducía varias mejoras frente a las anteriores propuestas de la empresa y atendía varias de las reclamaciones de los empleados, después de otro acuerdo una semana ates que había sido suscrito de forma unilateral por CCOO con la compañía.
Pérdida de la actualización del IPC en los salarios
En materia salarial el preacuerdo establecía subidas del 5% para los años 2026 y 2027 (algo ya contemplado en las anteriores propuestas de la empresa). Y la seguridad de un incremento de al menos el IPC más el 1,5% en caso de que el Índice de Precios al Consumo se elevase (por encima del 3,5%). En los años 2028 y 2029 esos incrementos serían del IPC más el 1%.

Finalmente, en los años 2030 y 2031 el diferencial que se aplicaría a la inflación sería el necesario para alcanzar el IPC más el 7,6% en el periodo entre 2026 y 2031. De esa forma se compensaría la pérdida de poder adquisitivo acumulada entre los años 2020 y 2025 según los sindicatos firmantes del preacuerdo como consecuencia de los recortes por la pandemia. No obstante, las fuentes sindicales consultadas por Industry Talks elevan esa pérdida de poder adquisitivo al 9%.
Los incrementos salariales se aplicarían con carácter retroactivo desde el mes de abril, por lo que en el preacuerdo se recogía también una paga única de 2.000 euros brutos para compensar la pérdida entre los meses de enero y abril de este año.
El detonante final: el teletrabajo
El modelo de teletrabajo es otro de los puntos de descontento de los trabajadores del grupo tras el mensaje enviado por el CEO del grupo, Guillaume Faury, el pasado 9 de junio en el que anunciaba la reducción de la posibilidad de teletrabajo en la compañía de dos a un día a la semana. el
En el último preacuerdo rechazado en referéndum se contemplaba que se mantuvieran los acuerdos vigentes y que las nuevas incorporaciones tendrían las mismas condiciones que sus grupos de trabajo.
Posibilidad de negociar y elegir las vacaciones
Otro de los motivos de las protestas de los empleados es la capacidad de elegir las vacaciones. El pasado mes de diciembre la dirección comunicó a la plantilla la obligatoriedad de disfrutar de tres semanas en el mes de agosto, lo que junto a la de Navidad dejaba sin margen de elección a los trabajadores, según fuentes sindicales a las que ha tenido acceso Industry Talks.
En este sentido, el preacuerdo recogía que en cada planta se disfrutarían dos semanas de vacaciones anuales de elección flexible y que se seguirían negociando como se ha hecho tradicionalmente entre cada empleado y su mánager.
Recuperar el complemento por incapacidad temporal
Otro de los motivos más enconados de conflicto es que la empresa había dejado de aportar el complemento por incapacidad temporal. La Audiencia Nacional dictó una sentencia en la que anuló las cláusulas del convenio colectivo de Airbus que suspendían o penalizaban el cobro de los complementos salariales durante las bajas por incapacidad temporal bajo criterios de control del absentismo. Pero la compañía había decidido recurrirla ante el Tribunal Supremo sin revocar esos cambios.
En el último preacuerdo la empresa se había comprometido a no aplicar esas medidas mientras no se pronuncie el Alto Tribunal y a negociar otro tipo de acuerdo para reducir el absentismo.
Asegurar el futuro de los empledos que pasen al proyecto Bromo
Bromo es una joint venture (empresa conjunta) que integra los negocios espaciales de Airbus (35%), la francesa Thales (32,5%) y la italiana Leonardo (32,5%) con el objetivo de crear un gigante de satélites y competir a escala global.
El proyecto contempla la unión de las divisiones de fabricación de satélites, observación de la Tierra y comunicaciones seguras de las tres compañías para contrarrestar la fragmentación europea frente a rivales como la SpaceX de Elon Musk.
En este sentido existe una gran preocupación por el blindaje de los empleados de la división de espacio de Airbus, que pasarán al proyecto Bromo, si este no se consolida en el tiempo o se deciden recortes de plantilla en algún momento.
Los trabajadores piden el compromiso de la empresa de sellar su posible retorno a Airbus y su permanencia en el convenio colectivo de la compañía.

