La Comisión ha revisado en su última reunión las actuaciones desarrolladas desde su constitución y ha definido una agenda para los próximos meses que pone el acento en reuniones empresariales, financiación, internacionalización, calidad y conocimiento de las necesidades de las compañías tractoras.
El cambio de etapa es relevante. El trabajo ya no consiste tanto en saber quién está y qué sabe hacer, sino en crear las condiciones para que las propias empresas puedan identificar dónde encajan sus capacidades, conocer los requisitos del sector y valorar nuevas posibilidades de actividad.
Ahora toca estar preparados
Durante el último trimestre del año, la Comisión prevé avanzar en reuniones B2B, acciones de presentación, identificación de ayudas y misiones selectivas. También seguirá trabajando con empresas tractoras para conocer mejor las necesidades que se están generando en los distintos niveles de la cadena de valor.
La calidad tendrá un papel especialmente importante. Los requisitos vinculados a ISO 9001, EN 9100 y PECAL, junto con la digitalización y la ciberseguridad, son algunos de los ámbitos que las empresas deben tener presentes para avanzar en este mercado. El 17 de septiembre, AECIM celebrará además una sesión online sobre ciberseguridad en defensa.
La internacionalización será otra de las vías de trabajo. La Comisión ha analizado 15 ferias internacionales y ha seleccionado cuatro para estudiar posibles actuaciones dirigidas a empresas madrileñas.
A ello se suma la búsqueda de programas de financiación y proyectos europeos, con el objetivo de que las pymes dispongan de información para valorar qué oportunidades pueden encajar con sus propios proyectos.
Un mercado que empieza a mirar más a la pyme industrial
Las pymes representan alrededor del 80 % de las empresas de la cadena de valor de defensa, aunque su peso en facturación se sitúa entre el 5 % y el 30 %. Para la industria madrileña, el reto está ahora en transformar ese potencial en una mayor presencia efectiva en el sector.
