El Barómetro, elaborado por el Cogiti con la colaboración de la Fundación Caja de Ingenieros, recoge la opinión de 2.813 ingenieros técnicos industriales y graduados en industrial de toda España. Además, incorpora el informe «Una ingeniería de la rama perspectiva económica de la situación de la industria en España» elaborado por el Servicio de Estudios del Consejo General de Economistas de España (CGE), que analiza la evolución del sector industrial español y su posición respecto al resto de Europa y de las comunidades autónomas.
Los resultados reflejan una industria que mantiene capacidad de actividad, inversión y generación de empleo, pero que afronta importantes desafíos relacionados con la competitividad, los costes energéticos, la disponibilidad de talento especializado, la digitalización y la incertidumbre geopolítica internacional.
La reindustrialización territorial se consolida como la principal prioridad para el sector. El 41% de los ingenieros encuestados considera que reforzar el tejido productivo y recuperar capacidad industrial debe situarse en el centro de la política económica española. Junto a ello, destacan la reducción de los costes energéticos, el impulso a las infraestructuras estratégicas y la mejora de la formación especializada.
Uno de los datos más relevantes del estudio es que el 87% de los profesionales considera «prioritario, avanzar hacia una mayor autonomía energética para reducir la vulnerabilidad de la industria ante la inestabilidad de los mercados internacionales». En esta misma línea, el 83% prevé efectos negativos sobre los costes de producción y la competitividad industrial derivados de las tensiones geopolíticas y energéticas.
La disponibilidad de profesionales cualificados continúa siendo otra de las grandes preocupaciones del sector. Siete de cada diez ingenieros consideran que la escasez de talento constituye ya un problema relevante para la competitividad industrial. Entre las principales causas destacan el desajuste entre la formación y las necesidades reales de las empresas, así como las dificultades para atraer y retener perfiles especializados.
La transformación digital representa igualmente un reto prioritario. El 67% de los encuestados considera insuficiente la formación actual en competencias digitales y el 63% cree indispensable reforzar la formación continua para mantener la competitividad industrial. Además, el 62% identifica la falta de conocimiento sobre aplicaciones reales de la inteligencia artificial como una de las principales barreras para su implantación en la industria.
Por otra parte, la burocracia sigue situándose entre los principales obstáculos para el desarrollo industrial. EI 73% de los ingenieros reclama simplificar los procedimientos administrativos para facilitar la inversión y el crecimiento empresarial, mientras que el 71% considera insuficientes las medidas adoptadas por las administraciones para impulsar la actividad económica.
Durante la presentación, el presidente del Consejo General de Economistas de España, Miguel Vázquez Taín, ha destacado que «la industria sigue siendo uno de los principales motores de crecimiento, innovación y empleo de nuestra economía, pero necesita un marco normativo estable y adaptado a los desafíos actuales. La futura Ley de Industria y Autonomía Estratégica constituye una herramienta clave para reforzar la competitividad, atraer inversión y ganar autonomía estratégica. Su aprobación ya no admite más demoras».
José Antonio Galdón, presidente del Cogiti, ha señalado que «la industria vuelve a situarse en el centro del debate estratégico europeo y este Barómetro refleja alineadas con los grandes retos tecnológicos, energéticos y geopolíticos actuales políticas industriales más ágiles, competitivas y costes energéticos y la pérdida de competitividad industrial en Europa».
Asimismo, los ingenieros encuestados muestran una creciente preocupación por los costes energéticos y la pérdida de competitividad industrial en Europa.
Y añade: «La transición energética y la digitalización representan una gran oportunidad para España, pero requieren planificación, infraestructuras y profesionales cualificados. La falta de talento técnico especializado se está convirtiendo en uno de los principales cuellos de botella para el crecimiento industrial. Es imprescindible reforzar la conexión entre formación, empresa e industria».
Por su parte, el director del servicio de estudios del CGE y coordinador del informe económico, Salvador Marín, ha señalado que «tras varios años de seguimiento y análisis, observamos que España se mantiene en ese segundo pelotón de la industria europea, junto a Polonia y la República Checa, por detrás de los tres grandes en este ámbito – Alemania, Italia y Francia. Es una posición que aun teniendo su mérito, no debería Ilevarnos a la complacencia ya que la distancia con el pódium sigue siendo relevante y se trata de un asunto estructural al que en nuestro país no siempre se dedican el tiempo y la atención que merecería. Las cifras, siempre frías y tozudas, así lo confirman; por ejemplo, el Indicador del Clima Industrial encadena ya 42 meses consecutivos en negativo, desde julio de 2022 hasta diciembre de 2025, y, sinceramente, parecen demasiados».

