José Martín, director ejecutivo de la división de refino y químico de Repsol, ha subrayado la importancia para España de contar con una industria fuerte en todos los sectores de actividad económica, «incluido, por supuesto, el de producción energética».
El ejecutivo de la multinacional energética española ha pronunciado este jueves la conferencia La innovación en la empresa, en la segunda jornada del Congreso Iberoamericano de Ingeniería y Tecnología (Cibitec26), organizado por la Fundación Industria, el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid (Coiim) y la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid (AIIM).
Durante su intervención, el directivo ha subrayado que la autonomía industrial en el sector energético es «crucial» para el país; y que la mayor capacidad de producir energía propia ha sido el escudo que ha permitido a España afrontar mejor que el resto de países europeos la crisis geopolítica que ha convulsionado los precios de la energía. Es más, la industria debe prepararse para un futuro complejo en el mercado energético. «No va a haber nuevos momentos de estabilidad, vamos a ir de disrupción en disrupción», según el responsable de Repsol.
Fortalezas de España
Martín ha explicado que hay países como Irlanda, por ejemplo, que no tienen capacidad para producir queroseno, que es fundamental para la aviación. Sin embargo, España tiene una ventaja competitiva en este mercado porque puede refinar tipos de crudos que otros países no pueden, tras haber invertido en las refinerías.
Y ha querido destacar también la iniciativa de Repsol que va a convertir los residuos urbanos de Tarragona y sus alrededores en metanol verde, una idea que conceptualmente comenzó hace 10 años y ahora se empieza a hacer realidad. Para ello, se construirá una ecoplanta en el complejo petroquímico de El Morell (Tarragona), que supondrá una inversión de 800 millones de euros y entrará en funcionamiento en 2029.
También ha advertido sobre las crecientes dificultades para mover mercancías y mantenerse dentro de los flujos logísticos mundiales, por lo que las empresas deben reinventarse si no quieren verse fuera.
El directivo de Repsol ha asegurado que hay que ser competitivos, pero a un precio asequible. Y ha de ser descarbonizada también. «¿Y cómo se consigue? Ahí es donde surge la innovación, que es competitividad e industria para el futuro».
Martín ha advertido que las empresas industriales ha de innovar para desarrollar nuevos productos. Y han de hacerlo de principio a fin del proceso: en la ingeniería, en la producción, en la logística y el planteamiento de comercialización.

