Azkoien es la traducción al euskera de Peralta (piedra alta), una localidad de apenas 6.000 habitantes según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) del pasado año, en la Ribera Alta de Navarra, en la que permanece la sede central del Grupo Azkoyen, 81 años después de su fundación. En 1945, un joven mecánico llamado Martín Luis Troyas fundaba Talleres Azkoyen para solucionar problemas de la huerta navarra, fabricando máquinas relacionadas con la agricultura, como una extractora de patata o un pelador de espárragos; además, registraba patentes de una lavadora, una peladora de mimbre y una cuna con un motor para que el bebé tuviera la sensación de estar en brazos de su madre.
Eran los inicios de una trayectoria marcada por la innovación, en la que la empresa navarra fue desarrollando máquinas de pared que funcionaban con monedas y vendían líquido de gasolina para recargar mecheros; selectores de monedas para golosinas; y, en la década de los 60, la primera máquina de tabaco de España: la Polimatic.
Resultados financieros de Azkoyen: ingresos y dividendo récord
Hoy, esta firma tecnológica e industrial factura 211 millones de euros anuales tras haberse convertido en uno de los nombres de referencia en el sector de las máquinas de vending y expendedoras de tabaco y café; y de haber puesto en marcha nuevas líneas de negocio de control de dinero efectivo, métodos de pago, y control de accesos y sistemas de seguridad.
En el último ejercicio anual completo su volumen de negocio creció un 6%, centrado en el diseño, fabricación y comercialización de soluciones tecnológicas en las áreas de café, medios de pago y sistemas de seguridad. El grupo navarro presentó unos números de récord en su larga historia, encadenando tres años consecutivos de mejoras en sus resultados: un margen bruto de 98,4 millones, un 10,2% más que el ejercicio anterior; un ebitda o resultado bruto de explotación de 37,7 millones, un 7,8% más que en 2024; el resultado consolidado antes de impuestos (EBT o BAI, beneficio antes de impuestos) fue de 24,52 millones, con un ligero descenso del 0,69%; y el resultado consolidado después de impuestos (beneficio neto) alcanzó los 17,48 millones, con una bajada del 6,76%.
Y un lujo en el sector industrial en estos tiempos: la generación de flujo de caja permitió a la compañía cerrar el año sin endeudamiento, eliminando la deuda financiera neta de 10,8 millones de euros del ejercicio anterior. Un logro que no impidió incrementar la retribución a los accionistas con el reparto de 9 millones en dividendos. Hace una semana, la Junta de Accionistas ha aprobado destinar este año un importe histórico, 24,5 millones, a dividendos con cargo al ejercicio de 2025 (un euro por título). La multinacional tecnológica espera terminar el presente ejercicio de 2026 con un crecimiento de los ingresos por ventas superiores a los registrados el pasado año.
La empresa da empleo a unos 1.000 profesionales, de los que 300 siguen ubicándose en el corazón histórico del grupo, en Peralta y acaba de aprobar una reorganización societaria en la que la matriz cotizada en bolsa (Azkoyen S.A.) pasa a operar como un holding, segregando su actividad tradicional en una nueva filial: Azkoyen Vending & Payment Solutions. El objetivo, ha explicado su presidente ejecutivo, Juan José Suárez, es separar el negocio tradicional de la maquinaria de las líneas de alto margen de seguridad y digital.
De las máquinas de ‘vending’ al Internet de las Cosas (‘IoT’)
Un crecimiento que se basa en los cuatro pilares del plan estratégico del grupo: innovación, diversificación, internacionalización y sostenibilidad. En esencia, lo que hace Azkoyen es dotar de inteligencia a bienes de equipo físicos que la propia empresa diseña y fabrica, en sus tres áreas de negocio: fabricación de maquinaria de vending; fabricación de sistemas de pago físico y control de efectivo inteligente (como las máquinas Cashlogy desplegadas en comercios); y fabricación e instalación de tornos físicos de acceso, lectores biométricos y hardware de seguridad corporativa, complementado con su plataforma digital. Un claro ejemplo de la servitización industrial o industria 4.0. Sus máquinas venden conectadas —Internet of things (IoT) o Internet de las cosas—, aumentando los ingresos por mantenimiento y soluciones SaaS (software as a service). Es decir, industria avanzada que vende servicios recurrentes vinculados a su propio hardware.

La compañía navarra ha logrado un altísimo nivel de internacionalización de sus negocios y apenas el 18,1% de su facturación se genera en España; su primer mercado es Alemania (31,1%); tras nuestro país, le siguen Reino Unido (8,7%), Italia (7,3%) y Bélgica (6%); un 16,7% procede del resto de la Unión Europea; y un 12,1% de fuera de la UE, siendo los principales destinos de sus productos Suiza, Estados Unidos, Colombia, México, Corea del Sur y China. En total, opera en 95 países de los cinco continentes.
Una presencia exterior que también ha ido desarrollando en el plano industrial. Además de sus fábricas en Peralta y Barcelona, cuenta con importantes plantas en Stetten (Alemania), Risaralda (Colombia), Schio (Italia) y Portishead (Reino Unido), y centros de producción en Nanterre (Francia) y Malle (Bélgica).
El área de coffee & vending aportó en el último ejercicio completo el 28% de la facturación; el de payment technologies, IoT y telemetría generó el 37%; y el de control de accesos y seguridad, liderada por Primion, el 35%.
¿Quiénes son los dueños de Azkoyen? Principales accionistas
El grupo navarro cotiza en las bolsas de Madrid y Bilbao desde 1988, en el Mercado Continuo, pero está controlado por una serie de sagas familiares con tradición inversora en la industria que operan mediante pactos de sindicación de voto. El primer accionista es la sociedad instrumental del matrimonio formado por el empresario andaluz Víctor Ruiz y la bilbaína Rosario Lafita, Inverlasa, con el 29,65% de las acciones. Son los dueños, junto a las familias Zozaya y Sucunza de Icer Brakes, compañía fundada originalmente por el ya fallecido padre de Víctor, Enrique Ruiz —cuyas iniciales dan nombre a la marca, Industrial Comercial Enrique Ruiz—; y que hoy se ha consolidado como el mayor fabricante independiente español y uno de los principales europeos de material de fricción (pastillas y sistemas de freno), con sede en Pamplona y factorías en Tudela.
A continuación, Carolina Masaveu, con el 12,66%, miembro de una de las dinastías industriales, financieras e inmobiliarias más ricas y tradicionales de Asturias (históricamente vinculados a cementeras, banca y energía), la familia Masaveu. Carolina gestiona sus inversiones de forma independiente al holding principal de la familia y es conocida en el Mercado Continuo por entrar en cotizadas industriales de tamaño medio con alto potencial tecnológico y de reparto de dividendos. A su vez, la familia Masaveu posee un 5,64% de Azkoyen.
Les sigue Ignacio Suárez-Zuloaga, con el 7,91% de los títulos, descendiente de la histórica familia eibarresa Suárez-Zuloaga, muy ligada a la industria metalúrgica vasca y herederos del pintor Ignacio Zuloaga. Por otra parte, Santander Asset Management controla un 6,1% y La Previsión Mallorquina de Seguros un 6,01%. La familia del fundador conserva un 5,22% a través de María Carmen Troyas;y otro histórico apellido de los negocios, los Urquijo, un 4,02% a través de su gestora de fondos abierta a la participación de más inversores. Aproximadamente un 22% cotiza libremente en bolsa (free float), repartido entre pequeños ahorradores y fondos de inversión atraídos por la histórica política de altos dividendos de Azkoyen y su solidez financiera.

