Más allá de su contribución al acceso de los pacientes, al ahorro y a la sostenibilidad de los sistemas sanitarios, la industria de medicamentos genéricos es considerada cada vez más un socio estratégico para reforzar la seguridad sanitaria, la resiliencia y la competitividad del continente.
Un papel que va más allá del ahorro y de la sostenibilidad de los sistemas sanitarios
Los medicamentos genéricos representan el 70 % de las prescripciones en la Unión Europea (UE) y constituyen un elemento esencial para garantizar el acceso de los pacientes a los tratamientos.
Al mismo tiempo, la industria de medicamentos genéricos desempeña un papel relevante desde el punto de vista económico e industrial. Cuenta con más de 400 plantas de fabricación en Europa y genera alrededor de 190.000 empleos directos de alta cualificación.
Durante la conferencia, también se puso de relieve la importancia de esta industria para la seguridad sanitaria al garantizar un suministro fiable de medicamentos en contextos de incertidumbre o situaciones de crisis, así como su contribución a la autonomía estratégica europea.
Un entorno regulatorio que refuerce la capacidad industrial europea
Los participantes en la conferencia coincidieron en la necesidad de que las políticas sanitarias, industriales y medioambientales de la UE creen las condiciones necesarias para aumentar la inversión en esta industria estratégica.
En este sentido, defendieron la adopción de medidas orientadas a crear mercados sostenibles que recompensen la seguridad del suministro y se alejen de criterios basados exclusivamente en el precio y de los modelos de adjudicación a un único proveedor.
Además, se reclamó que los incentivos industriales impulsados desde la UE favorezcan la inversión en fabricación y refuercen la competitividad de la industria europea de medicamentos genéricos.
Asimismo, se insistió en que es necesaria una mayor coherencia entre las políticas farmacéuticas, industriales y medioambientales de la UE para evitar que la seguridad del suministro de medicamentos se vea comprometida por normativas mal diseñadas, como la Directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas que no se sustenta en evidencia científica sólida.

