EMPRESAS

El modelo de crecimiento divide a la industria espacial española: integración vertical o modelo de consorcios

Las grandes compañías de la industria espacial española debaten en el Congreso del Espacio de Madrid cómo ganar escala sin caer en monopolios. Las firmas se dividen entre el modelo de integración vertical y el de consorcios en pleno bum de inversión. El sector busca ordenar su oferta pero algunas empresas advierten del riesgo de estrangular la competencia o excluir a las pymes y 'startups'.

El fuerte incremento presupuestario que vive la industria espacial —que en España ha pasado de 800 a 1.500 millones de euros de facturación en apenas cinco años— ha acelerado un debate inapelable: cómo organizar el sector para digerir el volumen de inversión que está recibiendo. Durante la primera mesa redonda de la tercera edición del Congreso del Espacio, que se celebra en Madrid organizado por la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (Tedae) y con el patrocinio institucional de la Agencia Espacial Española (AEE), las principales compañías del país han evidenciado que la transformación del sector no es solo una cuestión presupuestaria, sino de escala y gobernanza para competir en un tablero europeo inherentemente fragmentado.

La mesa ha evidenciado que las corporaciones del sector viven una transformación sin precedentes a nivel global, y especialmente en Europa. El panorama actual está profundamente marcado por un crecimiento exponencial estrechamente ligado a la inversión en defensa, seguridad estratégica y soberanía tecnológica. En plena carrera espacial con Estados Unidos, China y Rusia, el Viejo Continente acelera su reestructuración industrial, marcada por el histórico proceso de fusión de los negocios de satélites de Airbus, Thales y Leonardo para crear un gigante europeo unificado. 

Un contexto geopolítico de altísima competitividad que explica por qué la ordenación y concentración de la oferta se ha convertido en necesidad para las compañías españolas, según los directivos de las corporaciones presentes en este debate.

Ordenación europea: escala y complementariedad

«Para hacer frente a lo que llega, el tamaño importa», señalaba con claridad Diego Rodríguez, director general de espacio y ciencia de Sener Aerospace & Defence, abriendo el melón de la concentración de la oferta. Rodríguez advertía de que, aunque Europa quiere ponerse al frente, el gran problema histórico del Viejo Continente sigue siendo la gobernanza. «Se pone dinero, pero falta gobernanza. Cuando se ordena la demanda, la oferta se tiene que ordenar también», apuntaba el directivo, matizando que este crecimiento debe buscar la eficiencia y no ser una mera acumulación de grasa corporativa por una necesidad de “crecer por crecer”.

Respecto a esta necesidad de reorganización industrial, Ismael López, CEO de Thales Alenia Space, aportaba una visión más optimista sobre el ecosistema nacional, asegurando que la industria española es «tremendamente competitiva» y destaca por ser «muy complementaria entre las empresas, con un gran espíritu, ambición y capacidad de liderar». López reconoció que el sector afronta un reto y un momento clave de transformación, pero recordó que es un escenario al que las empresas ya están acostumbradas.

Sin embargo, para Raquel González, vicepresidenta de Airbus Space Systems España, esa complementariedad necesita ir acompañada de un mayor volumen para acelerar los plazos operativos: «Necesitamos coger músculo, ganar escala para hacer las cosas más rápidas e introducir la tecnología antes”. La directiva ponía como ejemplo los 20 años que tardó el programa Galileo en materializarse desde su concepción política, señalando que en Europa apenas conviven tres o cuatro grandes firmas capaces de gestionar los presupuestos actuales. Así, defendió una consolidación coordinada tanto de la oferta como de la demanda, concibiendo este proceso como una vía de crecimiento: «El espíritu del espacio es colaborar, y el modelo de Airbus es un modelo de éxito».

El choque de modelos

Fue en este punto donde la mesa reflejó visualmente el debate estratégico del sector. Miguel Ángel Panduro, director general de Indra Space, afirmó que transformarse implica adoptar un «enfoque comercial» y consolidar estructuras más potentes para competir. En ese momento González no dudó en replicar directamente a Panduro preguntándole si se había sentido aludido, ante las risas generalizadas de los asistentes. 

Tras el intercambio, en el que Panduro admitió tomárselo precisamente como una fórmula de crecimiento, González zanjó la cuestión con un dardo sutil a la estrategia de su competidor: «Nosotros no estamos liderando un proyecto de verticalidad», provocando de nuevo un irónico runrún entre el público.

Riesgo de monopolio y defensa de las pymes

Pero este debate sobre la reestructuración también despertó las advertencias sobre los riesgos de una concentración excesiva. Enrique Fraga, director general de Sistemas Espaciales EST de GMV, coincidió en la necesidad de ordenarse en un momento de disrupción como el actual, pero advirtió sobre el peligro del monopolio en un mercado que maneja fondos públicos. «Tiene que haber una competencia libre y abierta, sobre todo cuando hay dinero público», defendió Fraga, señalando que además la competencia beneficia la inversión en I+D, explicando que cuando un proveedor sabe que puede perder un cliente continúa apostando por la investigación y el desarrollo. No fomentar la competencia es negativo, subrayó Fraga.

El directivo de GMV apostó también por priorizar proyectos donde España realmente pueda ejercer un liderazgo claro, y advirtió del riesgo latente de que el sector espacial acabe comportándose como el de defensa.

En esa misma línea, el representante de Sener recordó que en la ordenación del sector es obligatorio integrar a las pymes y a las startups, ya que de lo contrario corren el riesgo de quedarse fuera del tablero a pesar de estar desarrollando tecnología clave. Rodríguez detalló que el esfuerzo en I+D para responder a las exigencias actuales es «brutal», obligando a las empresas a destinar capital propio para cambiar el modelo productivo bajo una altísima presión de tiempos. Tras reconocer que el sector nacional ofrece todo el espectro, pero carece de excelencia en áreas de alta demanda actual como la sensórica, concluyó admitiendo la cara y la cruz de este bum presupuestario: «Todo se quiere para ya. Lo disfrutamos y padecemos a la vez».

Para finalizar el debate, la moderadora Laura Blanco pidió a los ponentes sintetizar cuál es el principal desafío a corto plazo del sector en España. Los líderes empresariales participantes pusieron encima de la mesa las prioridades inmediatas operativas y de negocio. Para González, el camino pasa obligatoriamente por ejecutar la consolidación industrial. Por su parte, el director general de Indra Space situó el objetivo en el mercado, señalando la urgencia de «fomentar la demanda real» mediante la consecución de nuevos programas, contratos y clientes. Mientras que el directivo de Sener remarcó como el mayor reto sectorial la capacidad de «sacar adelante los programas que ya están en marcha de forma ordenada» y garantizar que la actual ola de inversiones públicas y privadas no sufra un frenazo repentino y tenga continuidad más allá de 2028.

Total
0
Shares
Previous Post

La VUI y SSAB protagonizarán las jornadas técnicas de subcon.MADRID sobre internacionalización y aceros de alta resistencia

Related Posts