El grupo siderúrgico vasco Sidenor ha invertido 13,6 millones de euros en procesos clave de la producción de su acero, con el objetivo de reducir el consumo energético y la huella de carbono en su principal planta productiva, la de Basauri (Vizcaya).
La siderúrgica vasca ha llevado a cabo dos actuaciones: la más importante, en el proceso de afino del acero, con una inversión de 13 millones de euros. Sidenor se ha dotado de un nuevo sistema de bombas de vacío eléctricas que sustituyen a las tradicionales calderas de gas natural. Este cambio impacta directamente en una de las fases más importantes del proceso siderúrgico, el afino del acero con las especificaciones técnicas deseadas para la colada, explica la compañía, cuya sede corporativa se encuentra también en Basauri al igual que su planta más importante.
Hasta ahora, este proceso dependía del vapor generado con combustibles fósiles, lo que implicaba un elevado consumo energético y nivel de emisiones de CO2. Con la nueva tecnología, el vacío se obtiene de forma completamente eléctrica, eliminando el uso de gas natural en esta etapa, lo que permitirá un ahorro energético de cerca de 35.000 MWh y una reducción del 5% de las emisiones de alcance 1, las derivadas de la actividad esencial de la planta.
Estos cambios implican la construcción de una nueva nave, un sistema completo de bombeo de vacío, junto con nuevas infraestructuras eléctricas, mecánicas y de obra civil. El proyecto también prevé la modernización de instalaciones auxiliares, así como la integración óptima de todo ello en el funcionamiento de la planta.
Este proyecto ha sido beneficiario de la convocatoria del Perte de Descarbonización Industrial 2024 del Ministerio de Industria y Turismo en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) financiado por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU. Sidenor ha recibido 5,75 millones de euros del total de la inversión de 13 millones que ha acometido la compañía vasca.
Horno de calentamiento del tren de laminación
La segunda actuación ha destinado 0,6 millones de euros al horno de calentamiento del tren de laminación, con el objetivo de reducir el uso de gas natural en otra fase clave del proceso siderúrgico. Este proyecto incluye la implantación de un sistema de enriquecimiento de oxígeno en los hornos de recalentamiento, una de las etapas con mayor consumo energético de la planta.
Esta tecnología mejora la eficiencia de la combustión al aumentar la concentración de oxígeno en el proceso, lo que permite alcanzar mayores temperaturas con un menor consumo de gas natural.

Estrategia de Sidenor
Ambas actuaciones se enmarcan en la estrategia de descarbonización de la compañía, que destaca que vienen a reforzar su «apuesta por la innovación y la sostenibilidad» y la posicionan como «un referente en la transformación del sector siderúrgico hacia un modelo más eficiente y respetuoso con el medio ambiente».
Su presidente, José Antonio Jainaga, ha asegurado que ambas inversiones son claves para continuar con la descarbonización del proceso productivo del grupo: «Aunque se trata de una actuación compleja en instalaciones industriales como las nuestras, seguimos avanzando en el objetivo de la descarbonización, ya que nuestra apuesta por la sostenibilidad es firme y decidida».
El grupo industrial vizcaíno cerró el ejercicio de 2024 (últimos datos públicos) con una facturación de 838,6 millones de euros, lo que supuso un descenso del 10,6% frente al ejercicio anterior debido a la ralentización del mercado automotriz europeo y al fin de los precios récord del acero, que han generalizado los problemas para las empresas del sector. El ebitda fue de 52,6 millones de euros, con un retroceso del 13,2%. El resultado de explotación o ebit fue de 26,3 millones de euros, con una reducción del 17%. Y el beneficio neto fue de 14,5 millones de euros, con una fuerte caída del 70% frente a los 49,7 millones obtenidos en 2023.
Un consorcio vasco liderado por Sidenor —junto al Gobierno vasco, BBK y la Fundación Vital— cerró a finales de 2025 la compra del 29,76% del fabricante español de trenes Talgo por un importe de 156,67 millones de euros (a un precio de 4,24 euros por acción). La Sociedad Estatal de participaciones Industriales (SEPI) también entró en el accionariado con el 7,8% de los títulos.
Un movimiento para diversificar los ingresos de la siderúrgica fuera de la industria automotriz —severamente afectada por la caída de pedidos— y anclar su actividad al sector ferroviario, que cuenta con una alta cartera de encargos a largo plazo. El presidente de Talgo es ahora el de Sidenor, José Antonio Jainaga.
Además de esta gran operación financiera y corporativa, los planes de expansión del grupo han incluido otras de diversificación industrial, como la adquisición a finales de 2024 de la compañía tecnológica catalana Eplus, especializada en la gestión y reciclaje de chatarra industrial, para robustecer su plan estratégico de servicios energéticos y economía circular.

