COMERCIO EXTERIOR

Las exportaciones españolas caen un 1,8% interanual en los dos primeros meses de 2026

Las exportaciones españolas sumaron en enero y febrero de este año 60.647 millones de euros, el dato más bajo en cuatro años. No obstante, el déficit de la balanza comercial se reduce por la reducción del déficit energético y porque las importaciones cayeron en mayor medida.

Las exportaciones españolas se situaron en el mes de febrero en 31.719,6 millones de euros, lo que representa un avance del +9,7% respecto a enero, pero reflejan una ligera caída en comparación al mismo mes de 2025, del -0,8%. Por su parte, las importaciones en el segundo mes de este año alcanzaron los 35.015,2 millones de euros, con un aumento frente a enero del +6,3% pero una reducción interanual del -1,1%, según el último Informe Mensual de Comercio Exterior del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.

De esta forma, la balanza comercial de nuestro país registró un saldo negativo en febrero de 2026 de 3.295,5 millones de euros. Ligeramente por debajo de los números del mismo mes de 2025, cuando el déficit comercial fue de 3.424,9 millones de euros. Y también por debajo del dato de enero de este año, cuando se situó en 4.010 millones de euros. Ya en enero también se había reducido el déficit comercial interanual, porque en enero de 2025 había sido de 6.192,9 millones.

No obstante, se trata de una reducción del déficit de nuestra balanza comercial, algo positivo, pero que refleja un mal síntoma. No se reduce por el aumento de las exportaciones, sino porque las importaciones caen en mayor proporción que las ventas al exterior. Y hay caídas a doble dígito en las exportaciones dirigidas a los principales mercados internacionales, a excepción de los cinco mejores socios tradicionales de nuestro país, todos ellos en la eurozona.

Además, se debe fundamentalmente a la reducción del déficit energético. Si observamos el comportamiento de las exportaciones e importaciones de productos no energéticos, el síntoma de desaceleración de nuestras exportaciones es más evidente y permite ver un deterioro de las ventas al exterior de nuestros productos, de la actividad industrial.

Exportaciones de productos no energéticos

Y es que las exportaciones de productos no energéticos fueron en febrero de 30.273,3 millones de euros, con un incremento interanual del +0,5%. Mientras que las importaciones de productos no energéticos fueron en febrero de 31.188,9 millones de euros, con un crecimiento interanual del +1,5%. Así, el déficit comercial de productos no energéticos fue de 915,6 millones en febrero de 2026 cuando en el mismo mes de 2025 había sido de 618,4 millones. Es decir, el incremento interanual del déficit comercial de productos no energéticos ha sido del +48%.

Y si tenemos en cuenta la evolución en lo que va de año, con el acumulado de los meses de enero y febrero, la conclusión es la misma: hay síntomas del debilitamiento progresivo de las exportaciones españolas. En los dos primeros meses del año han alcanzado en suma los 60.646,6 millones de euros, con una caída interanual del -1,8%. Por su parte, las importaciones sumaron en enero y febrero 67.952,1 millones de euros, con un retroceso interanual del -4,8%. El déficit de la balanza comercial se situó de esta forma en 7.305,5 millones de euros, frente a los 9.617,8 millones de euros del mismo periodo del pasado año.

En cuanto a los datos de productos no energéticos, las exportaciones de nuestras empresas en los dos primeros meses de 2026 alcanzaron los 57.417,8 millones de euros, con una caída interanual del -1,1%. Mientras que las importaciones sumaron 60.607,2 millones de euros, con un descenso interanual del -1,4%. De forma que el saldo negativo de la balanza comercial fue 3.189,4 millones de euros, frente a los 3.393,5 millones de euros en el mismo periodo de 2025 (-6,01%).

Los bienes de equipo resisten… por el momento

No obstante, hay datos positivos que muestran la resiliencia por el momento de la industria española: además de que las exportaciones de productos no energéticos crecen un ligero +0,5% en febrero (aunque las importaciones crecen más, un 1,5%, lo que explica el aumento del déficit comercial en productos no energéticos en ese mes nada más y nada menos que en un +48%), las exportaciones de bienes de equipo siguieron creciendo en febrero (+6,5% interanual). Mientras que las importaciones de bienes de equipo también crecieron en el segundo mes del año, en menor medida que las exportaciones (+5,6% interanual).

De la misma forma, en lo que va de año, las exportaciones de bienes de equipo en enero y febrero crecieron a un ritmo interanual del +5,3% y las importaciones también, en menor medida (+3,8%).

Lo que significa que, en el segmento de mayor valor añadido, en el que no se compite solo por precio, sino por calidad técnica, España sigue aumentando sus ventas. Y además el dato de importaciones señala que la demanda industrial interna no ha caído y las empresas españolas siguen invirtiendo, aumentando sus compras exteriores de maquinaria, tecnología y herramientas.

El índice PMI manufacturero español, un mal presagio

No obstante, en este sentido hay que tener en cuenta que estos datos muestran la evolución del comercio exterior del país antes de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, que comenzaron el 28 de febrero. La escalada del conflicto ya ha provocado un alza en los precios del petróleo que se reflejarán en un repunte de la inflación y un menor crecimiento del PIB. Y la incertidumbre puede haber hecho mella, como es habitual, en las decisiones de inversión.

Algo que ya apunta el índice PMI (Purchasing Managers’ Index o Índice de Gestores de Compras, elaborado por S&P Global, Standard & Poor’s) manufacturero de España del mes de marzo, que cayó a 48,7 puntos desde los 50 de febrero. Este indicador, por debajo de 50 indica contracción. Según la Asociación Española de Profesionales de Compras, Contratación y Aprovisionamiento (Aerce), “en un contexto de notable incertidumbre geopolítica, interrupción en las cadenas de suministro y rápido aumento de los precios de la energía, del combustible y de los insumos, los fabricantes informaron de caídas aceleradas de la producción y de los nuevos pedidos. El empleo disminuyó notablemente, mientras que la incertidumbre en las expectativas provocó un fuerte deterioro de la confianza en el sector manufacturero”.

Desde esta asociación se constata que la inflación de los precios de los insumos repuntó hasta alcanzar su nivel más alto desde finales de 2022, mientras que los plazos de entrega de los insumos se deterioraron hasta el peor nivel en más de tres años.

Este indicador es considerado uno de los más fiables porque ofrece datos en tiempo real, antes de que se recojan en las estadísticas oficiales. Ese 48,7 de marzo supone una señal de contracción del sector manufacturero español en tres de los últimos cuatro meses (desde diciembre de 2025 a excepción de febrero de 2026). Aunque se trata de retrocesos ligeros, rompen una tendencia de mejora que se había producido durante seis meses seguidos, desde mayo hasta noviembre del pasado año. Además, el registro de marzo es el más bajo en casi un año (desde abril de 2025).

Posible empeoramiento

De confirmarse esta tendencia, los próximos datos de exportaciones y balanza comercial de nuestro país que se publicarán en marzo pueden mostrar un deterioro más importante. Los datos del PMI del sector manufacturero indican que las exportaciones e importaciones de bienes de equipo pueden haberse frenado. Además, la inflación energética por la subida del precio del petróleo por encima de los 100 dólares el barril de Brent desde el inicio del conflicto en el Golfo encarece los costes de producción de la industria. Y la escalada del déficit energético que ha permitido la mejora de la balanza comercial a pesar de la caída de las exportaciones, dejará de actuar de bálsamo y podría señalar de forma más clara lo que ya se observa con el deterioro de la balanza comercial de productos no energéticos, que ha crecido en febrero el +48% ya mencionado y el empeoramiento de las exportaciones con esa reducción del -1,8% en los dos primeros meses del año y del -1,1% en las exportaciones de productos no energéticos.

Este deterioro de la confianza industrial sugiere que el buen comportamiento de los bienes de equipo observado en febrero podría complicarse en los próximos datos de marzo.

Comparación con los principales competidores

España no compite aislada y el contexto geopolítico es el mismo para todos, por lo que conviene comparar los datos de exportaciones españolas con los del entorno y sus principales competidores. Las ventas al exterior de nuestro país en febrero, con esa caída interanual del -0,8%, se han comportado mejor que la media de la zona euro, que presentó un retroceso del -3,4%; y de la UE27, con un descenso del -2,7%.

Sin embargo, la evolución de las exportaciones españolas es peor no sólo en comparación a las de las grandes potencias mundiales, sino también frente a nuestros competidores más directos, a excepción de Reino Unido (-21,5%). Las exportaciones de China crecieron un +36,1%, las de Estados Unidos un 16,4%, las de Japón un +4%: Mientras que las de Francia aumentaron un +3,8%, las de Alemania un 1,7% y las de Italia bajaron ligerísimamente (y menos que las españolas), un -0,2%.

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