El encargado de abrir la jornada fue Rodrigo Riera, regional vice president EMEA South en Rockwell Automation, quien explicó que la industria está atravesando un momento de cambio comparable a una nueva revolución industrial. Según señaló, el incremento de la capacidad de cómputo, la expansión de las comunicaciones de alta velocidad y la irrupción de la inteligencia artificial están modificando profundamente la forma en la que operan las fábricas. “Estamos viviendo una transición de la automatización a la autonomía”, afirmó, subrayando que los sistemas industriales empiezan a ser capaces de tomar decisiones en tiempo real, anticipar fallos o ajustar procesos sin intervención directa de los operarios.
Riera destacó que este cambio responde a los desafíos que afrontan actualmente las empresas industriales, entre los que citó el aumento de los costes de materias primas, los riesgos de ciberseguridad o la dificultad para encontrar personal especializado capaz de gestionar tecnologías cada vez más complejas. En ese contexto, defendió que el objetivo de su compañía es simplificar esa complejidad mediante plataformas tecnológicas integradas que permitan a las empresas ser más productivas, resilientes y capaces de adaptarse a cambios en la demanda.
El directivo explicó que la autonomía industrial se apoya en tres pilares fundamentales: la tecnología, la visión de sistema y la experiencia en los procesos industriales. La combinación de inteligencia artificial, robótica avanzada y análisis de datos permite ya desarrollar sistemas capaces de optimizar la producción, mejorar el control de calidad o anticipar averías mediante mantenimiento predictivo. También mencionó la evolución hacia la llamada automatización definida por software, que permite ejecutar controladores industriales tanto en PLC tradicionales como en ordenadores industriales capaces de procesar datos y modelos de inteligencia artificial simultáneamente.
El evento también sirvió para subrayar el papel creciente de España dentro de la estructura de la compañía. José Paredes, country sales director Iberia en Rockwell Automation, explicó que la filial española ha consolidado su presencia y que Barcelona se está convirtiendo en un hub europeo para distintas áreas de la empresa. Equipos especializados en ciberseguridad industrial, software o marketing trabajan ya desde España dando soporte a proyectos en toda la región EMEA. Según Paredes, este desarrollo refleja el talento que el país es capaz de atraer y formar en ámbitos ligados a la automatización y la digitalización industrial.
El directivo destacó que sectores como la alimentación, la energía, el agua, las infraestructuras o la industria farmacéutica están protagonizando en España un proceso de transformación tecnológica profundo. La necesidad de competir en mercados globales está empujando a las empresas a modernizar sus operaciones, reforzar la ciberseguridad y aprovechar los datos generados en las plantas para mejorar la eficiencia. En este proceso, subrayó, la colaboración con partners tecnológicos, integradores de sistemas y fabricantes de maquinaria resulta clave para llevar las soluciones desde la estrategia hasta la implantación real en las fábricas.
Liquats: tecnología para escalar la producción de bebidas vegetales
Uno de los casos presentados durante la rueda de prensa fue el de Tasio Corachán Masriera, director de Proceso y Mejora Continua en Liquats Vegetals, que explicó cómo la empresa catalana ha utilizado la tecnología de automatización para acompañar el rápido crecimiento del mercado de bebidas vegetales.
La compañía, fundada en 1941 y conocida por marcas como YoSoy, Monsoy o Almendrola, pasó de contar con medio centenar de empleados en el año 2000 a triplicar su tamaño en la actualidad. Ese crecimiento obligó a replantear su estrategia tecnológica para poder aumentar la capacidad de producción manteniendo la calidad del producto.
Corachán explicó que la empresa apostó hace casi una década por una arquitectura de automatización basada en los sistemas de Rockwell Automation. El primer paso fue la migración masiva de los PLC que controlaban los procesos productivos hacia la plataforma Logix, seguida de la implantación de un sistema SCADA y posteriormente de un sistema de control distribuido que permite integrar toda la información de la planta en una única plataforma.
En los últimos años, la compañía ha dado un paso más con la implantación de una plataforma de gestión de datos industriales que centraliza toda la información generada en las líneas de producción. Este sistema permite analizar el comportamiento de cada producto en distintas líneas, comparar consumos energéticos y detectar desviaciones operativas. Según explicó el directivo, la empresa pretende ahora incorporar agentes de inteligencia artificial que permitan identificar anomalías o patrones ocultos en los datos sin necesidad de análisis manuales prolongados.
La estrategia también incluye medidas de ciberseguridad industrial para proteger los sistemas de producción, considerados el núcleo del negocio. Con nuevas herramientas de gestión de accesos y control de cambios, la empresa busca evitar tanto ataques externos como errores humanos que puedan afectar al funcionamiento de las plantas.
Aigües de Barcelona: digitalización para gestionar el ciclo integral del agua
Otro de los ejemplos presentados fue el del sector del agua, con la intervención de Javier Gámiz, Industrial Control Systems Manager en Aigües de Barcelona, quien explicó cómo la digitalización está transformando la gestión de infraestructuras críticas.
La empresa gestiona el ciclo integral del agua en el área metropolitana de Barcelona, dando servicio a alrededor de tres millones de habitantes. Esto implica supervisar desde la captación y potabilización hasta la distribución, depuración y regeneración del agua, en un entorno regulado por normativas de protección de infraestructuras críticas que exigen altos niveles de resiliencia y seguridad.
Gámiz explicó que el sector del agua ha utilizado históricamente tecnologías de automatización industrial y que las plataformas de control han sido durante décadas la base para operar bombas, plantas de tratamiento y sistemas de distribución. Sin embargo, el salto reciente se ha producido con la incorporación de plataformas digitales capaces de explotar los datos generados por las instalaciones.
En este sentido, la empresa ha desarrollado una plataforma de internet industrial de las cosas (IIoT) que recoge información operativa de las plantas y la integra en sistemas de análisis y toma de decisiones. Gracias a esta infraestructura es posible desarrollar gemelos digitales, herramientas predictivas o modelos que anticipen la demanda de agua, lo que permite planificar mejor la operación de las instalaciones.
El responsable también destacó la importancia de la formación y del talento en el sector de la automatización. En su doble papel como profesional de la industria y profesor universitario, subrayó que la demanda de especialistas en control industrial, análisis de datos o sistemas digitales supera ampliamente la oferta disponible.
La jornada concluyó con la idea de que la autonomía industrial ya no es una visión futurista, sino un proceso en marcha que combina automatización, inteligencia artificial, datos y colaboración entre empresas tecnológicas y sectores industriales. Según los responsables de la compañía, la clave estará en construir ecosistemas de innovación capaces de conectar tecnología, conocimiento del proceso y talento especializado para transformar las operaciones industriales de los próximos años.

