ECONOMÍA

Se esperan cinco años más de compras de empresas de defensa en Europa… y en España

La consultora alemana Roland Berger augura una oleada de operaciones de adquisiciones y fusiones de empresas en los próximos cinco años en el Viejo Continente, que llegará también a las compañías de nuestro país. El capital inversor está interesado en el sector por el incremento estructural del gasto en defensa en Europa.

El informe On the offensive: The rise of M&A in European defense, elaborado por la consultora internacional con sede en Múnich Roland Berger, prevé que el incremento del gasto público en defensa de los países europeos de la OTAN impulsará las valoraciones de las empresas del sector, la inversión y las operaciones de consolidación (fusiones y adquisiciones) por la disponibilidad de capital, la necesidad de ganar tamaño y capacidad tecnológica y productiva, y el objetivo de avanzar en la autonomía estratégica europea.

«España cuenta con una base industrial sólida y capacidades tecnológicas diferenciales en los dominios aéreo, terrestre y naval. El aumento estructural del gasto en defensa en Europa abre una ventana histórica para reforzar las capacidades y el posicionamiento de la industria española, pero también exigirá a las empresas ganar escala y competitividad, para lo que las operaciones corporativas son una herramienta clave», afirma Pol Busquets, socio de Roland Berger en Iberia responsable del sector industrial, y de aeroespacial y defensa.

El análisis de esta consultora estratégica, una de las más grandes del mundo, muestra que el mercado europeo de defensa (incluyendo sistemas terrestres, aéreos, navales, espaciales y de ciberseguridad, entre otros) está experimentando un crecimiento sin precedentes. El gasto de los países europeos de la Alianza Atlántica cerró el año 2025 en un número récord cercano a los 470.000 millones de euros y se espera que hasta 2030 se mantenga un crecimiento cercano al doble dígito.

La consultora afirma en su informe que se pronostica que el gasto en defensa de los países europeos de la OTAN aumentará a aproximadamente 800.000 millones de dólares en 2030 (casi 700.000 millones de euros), alcanzando una tasa de crecimiento anual compuesta (TCAC) promedio del 9 %. Alemania y Reino Unido son los líderes en términos de gasto absoluto, mientras que Francia e Italia se encuentran también entre los países que más invierten.

Crecimiento estructural

Y no se trata de algo coyuntural. Más allá del contexto geopolítico actual y el reciente escenario de guerra en Oriente Próximo, el informe concluye que la tendencia responde a cambios estructurales: mayores presupuestos sostenidos, redefinición de la política exterior estadounidense, tensiones geoestratégicas globales y un nuevo paradigma tecnológico en defensa.

Los miembros de la OTAN acordaron un objetivo de gasto del 3,5 % del PIB en defensa en la Cumbre de la Alianza de 2025. Y ya se ha producido un aumento en los pedidos de defensa europeos, lo que subraya la tendencia del mercado hacia un mayor gasto.

«Este impulso ya se refleja en las valoraciones. Entre el primer semestre de 2022 y el mismo periodo de 2025, el múltiplo EV/EBITDA, que relaciona el valor de mercado con los beneficios de las principales empresas europeas de defensa, ha pasado de unas 7 a 17 veces, es decir, se ha más que duplicado. Paralelamente, el número de transacciones en defensa en Europa ha aumentado significativamente desde 2023, alcanzando nuevos máximos en 2025 con cerca de 40 operaciones cerradas en torno a defensa y espacio, manteniéndose en niveles elevados en el medio plazo», afirma Bieito Ledo, socio de Roland Berger en Iberia responsable de transaction and investor support services (servicios de apoyo a transacciones e inversores).

Compras y fusiones en España

En el caso de España, destaca el informe, este crecimiento estructural de la inversión pública en el sector tendrá implicaciones directas en el tejido industrial, con un incremento de pedidos que obligará a fabricantes y proveedores a ampliar su capacidad productiva, reforzar su cadena de suministro y acelerar la incorporación de nuevas tecnologías. 

En opinión de los expertos de Roland Berger, esta suma de factores provocará operaciones de fusiones y adquisiciones para ganar escala y capacidades tecnológicas, la entrada de nuevos actores en esta industria y un mayor protagonismo de startups tecnológicas especializadas en sistemas autónomos, electrónica, inteligencia artificial y ciberseguridad.

El estudio destaca que la actividad de M&A en defensa estará impulsada por la combinación de mayor disponibilidad de capital y la necesidad de escalar industrialmente. Fondos públicos y privados, junto con grandes grupos industriales y fondos de inversión, facilitan operaciones estratégicas, mientras que la urgencia de aumentar la producción motiva adquisiciones para ganar capacidad y conocimiento. Además, compañías históricamente ajenas al sector están entrando en el mismo mediante compras selectivas, ampliando el ecosistema industrial en este ámbito.

Otros factores que el análisis de la consultora germana considera claves en el crecimiento del sector y de sus empresas en el Viejo Continente son la apuesta por la autonomía estratégica europea y la innovación tecnológica. La política de la Unión Europea de fortalecer su base industrial y reducir dependencias externas fomenta transacciones paneuropeas y la creación de campeones regionales, generando oportunidades para las empresas españolas. Al mismo tiempo, la irrupción de nuevas tecnologías, como drones, sistemas autónomos y ciberdefensa, convierten a las startups innovadoras en objetivos prioritarios de adquisición, se destaca en el informe. 

Los analistas de Roland Berger ya destacaban en otro reciente estudio titulado Strength Through Innovation: A New European Defense Ecosystem, la necesidad urgente de transformar el ecosistema de innovación en defensa de Europa para garantizar una disuasión efectiva frente a las amenazas modernas.

«Estamos viendo cómo la innovación tecnológica y la presión por escalar la capacidad de producción cambian las reglas del juego, especialmente dada la velocidad con la que se requiere que la industria se adapte a estos cambios. Las compañías que combinen inversión orgánica con una estrategia activa de M&A para incorporar capacidades críticas, estarán mejor posicionadas para capturar el crecimiento del mercado europeo de defensa», anticipa Busquets.

Las principales operaciones del sector

  • KNDS (la unión de la privada alemana Krauss-Maffei Wegmann (KMW) y la pública francesa Nexter) adquirió la también francesa Texelis Défense en 2025. También el año pasado elevó al 25,1% su participación en el fabricante germano de transmisiones Renk.
  • Leonardo (Italia) compró RADA Electronic Industries (Israel): A través de su filial estadounidense DRS, la italiana adquirió la israelí-estadounidense a finales de 2022, con el objetivo de liderar el mercado de radares tácticos y sistemas de protección activa para vehículos y defensa antiaérea de corto alcance.
    Leonardo también adquirió a principios de 2022 el 25,1% de la especialista alemana en sensores Hensoldt al fondo de capital riesgo KKR; y en enero de 2024, cerró la compra de un 9,2% adicional, consolidando una alianza estratégica clave en la electrónica de defensa europea.
  • Thales adquiere Imperva (EEUU): En 2023, la francesa cerró esta compra por 3.600 millones de dólares (unos 3.120 millones de euros), para posicionarse como un gigante global en ciberseguridad civil y de defensa. 
    En abril de 2024 completó la adquisición de la también francesa Cobham Aerospace Communications por 1.100 millones de dólares (unos 950 millones de euros) para reforzar su posición en sistemas de comunicaciones para cabinas de vuelo y conectividad.
  • Rheinmetall compró la española Expal Systems en 2023, su operación más relevante en el sur de Europa. La alemana pagó 1.200 millones de euros para asegurar una enorme capacidad de fabricación de munición de artillería y morteros, vital para reponer los stocks europeos y suministrar a Ucrania. 
    Ese mismo año se hizo con Reis Robotics, una firma también germana experta en robótica industrial por una cantidad económica que no se ha hecho pública.
    Y en 2024 adquirió la estadounidense Loc Performance por 950 millones de dólares (unos 820 millones de euros). Esta operación le da una base industrial sólida en suelo estadounidense para competir en contratos masivos del U.S. Army
  • BAE Systems (Reino Unido) se hace con la estadounidense Ball Aerospace: Es la operación más grande del sector recientemente. Pagó aproximadamente 5.500 millones de dólares (unos 4.770 millones de euros) en 2024 para convertirse en un actor dominante en tecnología espacial, satélites y sensores de inteligencia para el gobierno de EEUU.
  • En 2023 Saab (Suecia) compra BlueBear Systems (Reino Unido): Es una operación de menor tamaño (383 millones de coronas suecas, unos 35 millones de euros), pero estratégica. Al absorber a la británica con fuerte presencia en inteligencia artificial y enjambres de drones la sueca busca integrar estas capacidades en sus ofertas para el mercado anglosajón. 
    El gigante sueco ha entrado también como inversor estratégico en Helsing, una participación accionarial y alianza profunda para asegurar el acceso a su cerebro de IA para el Eurofighter y el FCAS. Helsing también ha empezado a actuar como comprador, adquiriendo pequeñas firmas especializadas para integrar hardware y sensores en su plataforma de inteligencia artificial.
  • También en 2023 la española Satlantis compra la británica SuperSharp (una spin-off de la Universidad de Cambridge) para incorporar tecnología de imagen térmica (infrarrojo de onda larga), esencial para misiones de vigilancia nocturna y defensa. 
  • Czechoslovak Group (CSG) compra Kinetic Group: El grupo CSG selló en 2024 la adquisición del fabricante estadounidense de municiones (incluyendo Remington Ammunition, Federal, CCI y Speer) por 2.230 millones de dólares (unos 1.930 millones de euros).
  • Indra ha protagonizado numerosas compras de pequeñas empresas o divisiones de negocio en los últimos años para posicionarse y adquirir capacidades. En 2024 aumentó su participación para tomar el control de la también española Tess Defence, el consorcio encargado de los programas VCR 8×8 Dragón y Vehículo de Apoyo a Cadenas (VAC), contratos del Ministerio de Defensa que suman más de 2.500 millones de euros. Tess Defence era originalmente un consorcio formado a partes iguales (25% cada uno) por cuatro empresas españolas: Indra, Santa Bárbara Sistemas (General Dynamics), Escribano Mechanical & Engineering y Sapa Placencia
    Y es que Indra está ejecutando una estrategia de coordinador o campeón nacional para evitar que las empresas españolas sean absorbidas por gigantes como Rheinmetall o Leonardo.
    Después, ha comprado Hispasat, Hisdesat, la división de drones de Aertec, el fabricante de drones Wake Engineering… Y, sin duda, la operación estelar de esta estrategia de Indra sería la culminación de la compra de Escribano M&E, sobre la que se llevan produciendo movimientos desde hace meses pero sobre la que no hay un futuro claro a día de hoy. 
  • La germana Quantum Systems compró en 2025 empresas como la también teutona AirRobot (especializada en microdrones para defensa); y Nordic Unmanned UK (división británica de la noruega Nordic Unmanned) para escalar su producción rápidamente. 
    Gigantes como Airbus y Hensoldt invirtieron directamente en sus últimas rondas de financiación el pasado año.

Los estadounidenses también salen de compras

  • En 2024 Honeywell (EE. UU.) compró por 200 millones de euros Civitanavi Systems (Italia), fabricante de sistemas de navegación inercial (lo que permite a un misil o avión saber dónde está sin usar GPS).
  • La firma estadounidense de private equity (capital privado) Kohlberg Kravis Roberts (KKR) se convirtió primero en el accionista mayoritario de la alemana Hensoldt en 2019, al adquirir el 75% a Airbus; y poco después en el propietario único al comprarle el otro 25%. El fondo estadounidense invirtió unos 1.100 millones de euros en adquirir el cien por cien de la compañía.
    Pero el Estado alemán intervino para hacerse con una participación que le diera derecho de veto y asegurarse de que los radares de sus cazas no acabarían siendo gestionados completamente desde oficinas en Nueva York. 
    Finalmente, KKR vendió en 2021 una parte de sus acciones al Estado alemán (25%) por 464 millones de euros; otra a Leonardo (25%) por 606 millones de euros; y el resto en bolsa hasta completar su salida de la empresa en 2022, obteniendo una altísima rentabilidad: unos ingresos totales por la venta de las acciones de aproximadamente 1.630 millones de euros, con una ganancia bruta de 530 millones de euros, a lo que habría que sumar los dividendos cobrados durante los años de propiedad y restar los costes de gestión y deuda de la operación. 
  • El fondo de capital riesgo Advent International adquirió en 2020 el gigante británico Cobham por unos 5.000 millones de dólares (unos 4.330 millones de euros). Tras comprarla, vendieron negocios estratégicos entre 2021 y 2023. Thales se hizo con la división de comunicaciones (Cobham Aerospace Communications), pero otras partes de tecnología de reabastecimiento en vuelo y radares terminaron bajo control o influencia estadounidense (división de mantenimiento vendida a Draken International y división de sistemas de misión a Eaton). 
  • Parker Hannifin adquirió Meggitt (Reino Unido) en 2022 por un importe de 6.300 millones de libras esterlinas (unos 7.300 millones de euros). Era un proveedor clave para el Eurofighter y otros programas europeos. Su paso a manos de estadounidenses generó un intenso debate sobre la autonomía estratégica británica.
  • Teledyne Technologies compró en 2023 Nanoforce (Reino Unido), especialista en materiales compuestos para drones; en 2024 hizo lo propio con Adimec (Países Bajos), fabricante de cámaras de alta resolución para sistemas de vigilancia militar.
Total
0
Shares
Previous Post

El Observatorio de Industria y Tecnología abre la convocatoria del XI Premio Impulso de la Industria Conectada

Next Post

Marta López Costa, directora de la Cátedra UOC: “La accesibilidad digital ha pasado de ser una recomendación a una exigencia normativa”

Related Posts