CIBITEC26

La industria alimentaria reclama una estrategia integral basada en tecnología, competitividad y sostenibilidad para reforzar su autonomía

La autonomía estratégica de la alimentación ha exigido una visión integral que combine competitividad industrial, soberanía tecnológica, seguridad energética, sostenibilidad y colaboración a lo largo de toda la cadena de valor. Ese ha sido el principal mensaje que han trasladado los participantes en la mesa redonda “Autonomía estratégica de la alimentación”, celebrada en el marco de Cibitec26 y moderada por Paloma Sánchez, directora de Competitividad y Sostenibilidad de FIAB.

Durante el encuentro, los representantes de Calidad Pascual, García Carrión, Siemens y Yainfe Recycling han coincidido en que el contexto geopolítico, la volatilidad de los mercados, la presión regulatoria y los desafíos energéticos han obligado a acelerar la transformación del sector agroalimentario para garantizar su resiliencia futura.

Tomás Pascual, presidente de Calidad Pascual, ha defendido que la autonomía estratégica no debe entenderse como una política de aislamiento, sino como una apuesta por una industria más fuerte y competitiva.

“La autonomía estratégica no es simplemente una situación de autarquía y de poner barreras para que nadie más pueda competir con nosotros, sino de crear una industria competitiva, que sea capaz de hacer bien lo que tiene que hacer”, ha afirmado.

El directivo ha sostenido que el principal reto ha consistido en convertir a la industria agroalimentaria en un sector capaz de generar más valor añadido mediante la transformación eficiente de materias primas y ha destacado la necesidad de desarrollar una auténtica visión de cadena que integre agricultura, industria, energía, tecnología, logística y mercados internacionales.

Además, ha alertado sobre las dependencias externas que siguen condicionando al sector. “Dependemos mucho externamente de las materias primas”, ha señalado, al tiempo que ha recordado la influencia de los mercados energéticos, los fertilizantes, la logística internacional y la inflación sobre los costes de producción y la competitividad empresarial.

En la misma línea, Jorge Durán, director Comercial de Digital Industries de Siemens, ha asegurado que la soberanía alimentaria no puede alcanzarse sin soberanía tecnológica y ha situado la digitalización y la inteligencia artificial como factores decisivos para el futuro de la industria.

“No, claramente no”, ha respondido cuando ha sido preguntado sobre si puede existir soberanía alimentaria sin soberanía tecnológica.

Durán ha explicado que la pandemia y la inestabilidad geopolítica han transformado profundamente las necesidades de las empresas, obligándolas a ganar velocidad, flexibilidad y eficiencia. “Tenemos que ser capaces de poner un producto en el mercado en un tiempo que ni soñábamos”, ha asegurado.

El responsable de Siemens ha destacado especialmente el potencial del gemelo digital y de la inteligencia artificial para anticipar problemas, optimizar procesos y reducir costes. “La inteligencia artificial en unos cuantos años va a ser la clave de todo”, ha afirmado.

Asimismo, ha defendido la necesidad de conectar toda la cadena de valor mediante datos, automatización y ciberseguridad. “Tenemos que tener una visión global, digital de todo”, ha señalado.

Por su parte, Luciano García-Carrión, vicepresidente de García Carrión, ha reivindicado el papel estratégico de la internacionalización como motor de crecimiento para las empresas agroalimentarias españolas y ha defendido que la globalización fortalece la soberanía alimentaria cuando se gestiona con planificación y control de la cadena de suministro.

“Estamos convencidos de que la globalización es muy positiva”, ha afirmado.

El directivo ha destacado que España mantiene ventajas competitivas únicas en agricultura, ganadería y turismo, y ha defendido una estrategia basada en alianzas estables con agricultores, proveedores, clientes y operadores logísticos.

“Hay que hacer partnership, hay que ser un partner con el agricultor”, ha asegurado.

Según ha explicado, la experiencia posterior a la pandemia ha obligado a sustituir los modelos tradicionales por estrategias de contingencia permanentes. “Antes del Corona todo era just in time. Ahora es just in case”, ha resumido.

García-Carrión también ha reclamado una reducción de la carga normativa europea y ha advertido de que la sobrerregulación puede comprometer la competitividad empresarial. “Estados Unidos innova, Asia fabrica y Europa overregula”, ha afirmado.

En materia de sostenibilidad, ha defendido que las inversiones en innovación medioambiental generan eficiencia y ventajas competitivas. “Todo lo sostenible hecho de forma profesional y 360 son ahorros y nos permite ser más competitivos”, ha asegurado.

La economía circular y la valorización de residuos también han ocupado un lugar destacado en el debate. Jorge Jimeno, director de Desarrollo del Negocio de Yainfe Recycling, ha defendido que la sostenibilidad debe convertirse en un elemento estratégico para reforzar la autonomía del sector y reducir dependencias energéticas y de materias primas.

“Creemos que es fundamental”, ha afirmado al referirse a la economía circular.

Jimeno ha destacado la importancia de impulsar nuevas tecnologías capaces de transformar residuos en recursos y avanzar hacia modelos productivos más eficientes. “Estamos trabajando en soluciones para intentar conseguir que la valorización de los residuos vuelvan a ser recursos”, ha explicado.

El representante de Yainfe Recycling ha subrayado además el potencial de la denominada minería urbana para recuperar materiales críticos presentes en residuos industriales y electrónicos. “Si tuviésemos una cadena de revalorización mucho más potente, podríamos reducir dependencias”, ha señalado.

También ha defendido nuevos modelos energéticos basados en la valorización de residuos plásticos para autoconsumo industrial y ha apostado por el ecodiseño como herramienta para reducir el impacto ambiental de los envases.

“Lo primero es tener envases reciclables; cuando no se puede llegar a eso, hay que conseguir una valorización clara y positiva de ese residuo”, ha afirmado.

Durante la mesa también se ha abordado el papel de la sostenibilidad como factor de competitividad. Tomás Pascual ha defendido que la sostenibilidad bien entendida mejora simultáneamente la eficiencia operativa y la rentabilidad empresarial.

“La sostenibilidad tiene que ser parte de la propuesta de valor de tu producto”, ha afirmado.

Según ha explicado, la reducción de desperdicios, el uso eficiente de recursos y el aprovechamiento de modelos de economía circular permiten disminuir costes y mejorar la competitividad de las compañías.

Por su parte, Luciano García-Carrión ha destacado la colaboración con más de 40.000 agricultores como uno de los pilares de su modelo empresarial.

“Estamos casados con cuarenta mil agricultores”, ha afirmado.

El directivo ha asegurado que compartir objetivos, proyectos e innovación con los productores permite fortalecer toda la cadena de valor y generar estabilidad a largo plazo.

Finalmente, Jorge Durán ha insistido en que la inteligencia artificial transformará todos los eslabones del sector alimentario.

“¿Dónde afecta la digitalización y la inteligencia artificial? A todo el proceso, desde el campo hasta la tienda”, ha concluido.

La mesa redonda ha concluido con un consenso claro entre todos los participantes: la autonomía estratégica alimentaria solo podrá reforzarse mediante una combinación equilibrada de competitividad industrial, innovación tecnológica, sostenibilidad, seguridad energética y cooperación entre todos los actores de la cadena agroalimentaria.

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