Grifols ha anunciado la aprobación en su consejo de administración de la salida a Bolsa de su negocio Biopharma en Estados Unidos. La empresa familiar catalana, que comenzó siendo un pequeño laboratorio fundado por Josep Antoni Grífols Roig, busca dar un paso de gigante en el país norteamericano para continuar con una trayectoria de éxito que le ha llevado a convertirse en una multinacional biotecnológica de reconocimiento mundial.
El éxito de la compañía, con sede en Sant Cugat del Vallès, se basa en la innovación en plasmaféresis, fundamental para la obtención de plasma a gran escala; su expansión internacional, especialmente en EEUU; y en adquisiciones clave como la de Talecris en 2011, que le sirvió para convertirse en el tercer productor mundial de proteínas plasmáticas.
Josep Antoni Grífols Roig funda el laboratorio en 1940 en Barcelona centrándose en productos sanguíneos, aunque la actividad científica de la familia empezó mucho antes: en 1909 había fundado el Instituto de Seroterapia y Vacunación Jaime Ferrán. En 1951 crea el primer banco de sangre privado en España y el Dr. Josep Antoni Grífols Lucas (hijo del fundador) presenta ese mismo año la plasmaféresis, técnica revolucionaria de separación de plasma, en un congreso en Lisboa, y la publica en 1952.
Más de tres décadas después, en 1987 abre la primera planta en Los Ángeles (EEUU), iniciando una expansión global ambiciosa. En 2006 la compañía salió a bolsa en los mercados españoles para impulsar la capitalización y el crecimiento global y cinco años después adquiere la estadounidense Talecris por 3.400 millones de euros, aupándose al tercer puesto mundial en hemoderivados. Con la compra de la unidad de diagnóstico transfusional de Novartis en 2014 y de la compañía alemana Biotest en 2021 fortalece su capacidad de producción y diagnóstico, al tiempo que consolida y diversifica su negocio. Un modelo de negocio que basa en una fuerte inversión en I+D+i y la creación de una inmensa red de centros de donación de plasma.
Un enorme desafío en el camino del éxito
Un modelo de éxito de empresa familiar que, no obstante, hace un par de años enfrentó desafíos por su deuda y el escrutinio de su contabilidad que no le han impedido convertirse en un líder global en el sector de los hemoderivados y la medicina transfusional. Pero el camino no ha estado exento de turbulencias. En enero de 2024, la multinacional vivió su mayor crisis de confianza tras un demoledor informe de Gotham City Research. La firma de análisis neoyorquina, liderada por Daniel Yu, acusó a Grifols de falta de transparencia y de manipular su ratio de deuda, provocando un desplome histórico en bolsa.
Este desafío, lejos de hundir a la compañía, actuó como un catalizador para una transformación profunda. Para restaurar la credibilidad ante los mercados, la familia Grífols tomó la decisión histórica de dar un paso atrás en la gestión ejecutiva, profesionalizando el grupo con el nombramiento de Nacho Abia como CEO en 2024.
Esta reestructuración parece haber dado sus frutos. La empresa ha limpiado su balance, ha reducido el apalancamiento y ha recuperado el favor de las agencias de calificación, con la reciente mejora de nota por parte de Fitch a BB- este mismo mes de marzo de 2026. En 2025, el grupo reportó un beneficio neto de 402 millones de euros (un aumento del 156% respecto al año anterior).

Actualmente, la compañía opera en más de 30 países y distribuye sus productos en más de 110, con centros de producción clave en España y Estados Unidos (como la planta insignia en Clayton, Carolina del Norte).
Hoy, es una de las pocas compañías en el mundo con la capacidad técnica y la infraestructura (más de 300 centros de donación) para recolectar y fraccionar plasma a escala masiva. Además de enfocarse a la biociencia, ha crecido en las divisiones de diagnóstico y hospital, ofreciendo tecnología para laboratorios y seguridad transfusional. Y realiza inversiones significativas en áreas críticas como el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, con más de 200 millones de euros dedicados a proyectos como el estudio Alzheimer Management By Albumin Replacement (Ambar).
La salida a bolsa de Biopharma en EEUU
En este contexto, la salida a bolsa de Biopharma en Estados Unidos no es solo un movimiento estratégico, sino la confirmación definitiva de su apuesta por la continuidad del crecimiento y su foco en el mercado más importante del mundo.
“La salida a bolsa de una participación minoritaria de su negocio Biopharma en EEUU mediante una oferta pública de venta (OPV) permitiría captar capital para reforzar el balance del grupo, reducir deuda y respaldar la inversión en sus prioridades estratégicas de crecimiento, al tiempo que Grifols mantendrá la propiedad mayoritaria del negocio de Biopharma en EEUU”, ha explicado la propia compañía en un comunicado.
Grifols planea sacar a bolsa el 25% de su negocio Biopharma en EEUU para obtener capital y reducir significativamente su elevada deuda. La operación podría generar hasta 4.500 o 5.000 millones de euros, aliviar su apalancamiento y marcar un punto de inflexión en su estrategia de recuperación.
El grupo catalán considera que la transacción propuesta refuerza la visión de autosuficiencia de la compañía, “siendo la única compañía estadounidense del sector que no depende de otros mercados”. Mientras tanto, la empresa anuncia que continúa avanzando en sus iniciativas de autosuficiencia en otros mercados clave como Canadá y Egipto, que constituyen la base de su crecimiento futuro y de su estrategia a largo plazo “para ampliar y asegurar el acceso global a terapias derivadas del plasma”.

