CIBITEC 2026

Fernando Silva, Siemens España: “La IA de consumo y la IA industrial son totalmente diferentes, también deben tratarse distinto en la regulación”

El presidente y CEO de Siemens España, Fernando Silva, protagonizó esta tarde una de las intervenciones más esperadas de Cibitec 2026 al diferenciar de manera tajante entre la inteligencia artificial de consumo y la inteligencia artificial industrial. Durante su conferencia magistral, Silva advirtió que confundir ambos mundos puede tener consecuencias graves, especialmente cuando la IA entra en infraestructuras críticas como hospitales, redes eléctricas o plantas de tratamiento de agua.

“En la IA de consumo, un error del 3, 4 o 5 por ciento no genera ningún problema”, explicó Silva ante un auditorio repleto de líderes empresariales, tecnólogos y académicos. “En una infraestructura crítica no nos podemos permitir ese nivel de errores”. Con esta afirmación, el directivo planteó lo que considera una de las grandes cuestiones del momento: la necesidad de que la regulación y los requisitos tecnológicos traten de manera diferenciada ambos tipos de inteligencia artificial.

Anticipar frente a reaccionar: el salto de la IA industrial

Para ilustrar el potencial de la IA industrial, Silva puso sobre la mesa un ejemplo real y reciente. Durante una visita a las instalaciones de Canal Isabel II en Madrid, que este año celebra su 175 aniversario, comprobó cómo el sistema de gestión de agua ha integrado algoritmos de inteligencia artificial para predecir el consumo, cruzar datos meteorológicos y de calendario, ajustar depósitos en tiempo real y detectar fugas pequeñísimas de hasta 0,25 litros por segundo en un radio de 200 metros.

“¿Sabéis cuál es la diferencia con lo que hacía antes de la IA? Con la digitalización hemos pasado de reaccionar a anticipar”, subrayó. Y añadió: “Esta divergencia es la separación entre una empresa competitiva y sostenible y otras que pasarán a ser irrelevantes”. Silva fue rotundo: “No apostar por la IA nos va a llevar a tener empresas y áreas que se van a pasar a ser irrelevantes en la sociedad”.

La fábrica como un robot gigante que aprende

El CEO de Siemens España explicó que la IA industrial opera sobre sistemas físicos reales. “Una fábrica moderna ya es un robot gigante, un robot que fabrica otros robots, en algunos casos literalmente”, describió. Y lo que permite la IA industrial es que ese robot “empiece a aprender, que anticipe fallos antes de que ocurran, que ajuste parámetros sin que nadie se lo indique, que optimice en tiempo real en lugar de corregir a posteriori”.

Para que esto funcione, Silva insistió en que antes es necesario disponer de un gemelo digital, una réplica virtual del sistema físico suficientemente precisa como para simular cualquier modificación antes de tocar el mundo real. “Hay que integrar los sistemas y entrenar los algoritmos de IA con datos en cantidad y calidad adecuada”, afirmó. En este punto, volvió a distinguir la IA industrial de la de consumo: “La IA industrial y de infraestructuras necesita que compartamos datos, datos de calidad, que puedan después entrenar sistemas cada vez más críticos y con más fiabilidad”.

Velocidades distintas

Silva contextualizó el momento histórico que vive la industria. Recordó que la máquina de vapor tardó casi 60 años en transformar la economía mundial, la electricidad 30 y los ordenadores 15. En cambio, “la inteligencia artificial, en el impacto real en los sistemas industriales y en las infraestructuras, llegará en menos de 7 años”. Para una empresa como Siemens, que lleva más de 130 años en España, “es un parpadeo”, dijo.

Pero el directivo quiso ir más allá de la velocidad. “Lo que me parece más relevante no es la velocidad en sí, es lo que ocurre cuando la IA entra en un sistema físico”, explicó. “Después deja de ser una herramienta de análisis y se convierte en una herramienta que actúa directamente, que decide, que corrige, que impacta la vida de todos nosotros en tiempo real, sin lugar a errores”.

Un llamamiento a la regulación diferenciada y al sentido de urgencia

Por todo ello, Silva concluyó que “la IA de consumo y la IA industrial tienen requerimientos totalmente diferentes y por esto deberán de ser tratadas a nivel legal y de regulación también de manera distinta”. Y transformó esa constatación en una pregunta compartida para el público: “Ya no es si adoptar esta tecnología, es a qué velocidad y con qué criterio la queremos adoptar”.

El mensaje final del CEO de Siemens España fue una llamada a la acción. “España tiene una base industrial real, energía renovable, una posición geográfica única, talento y estabilidad. Pero esta ventaja no va a estar abierta indefinidamente”, advirtió. “Hay que tener sentido de urgencia. No podemos esperar al mañana, tenemos que hacerlo hoy juntos”.

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