ENTREVISTA

Mónica García, candidata a la Presidencia de la Comunidad de Madrid por Más Madrid: “El problema del Plan Industrial es su ejecución, que es absolutamente ridícula”

Para Mónica García, candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid por Más Madrid, los polígonos industriales de Madrid siguen igual de abandonados que hace cuaro años y el tejido industrial manufacturero representa apenas un 5,6% del PIB, lo que ha calificado de “drama” en esta entrevista concedida a industry TALKS.

Han presentado su ‘Plan Reindustria’, ¿en qué consiste?

El plan ReIndustria pretende poner en el centro de las políticas públicas a un sector tan importante como el industrial. Por una parte, hemos identificado los retos que tenemos como región y como país en los próximos años y, por otra, analizamos cuáles son los sectores donde la Comunidad de Madrid tiene más fuerza desde un punto de vista industrial. De esta reflexión estratégica salió un plan de trabajo donde hemos diseñado, de la mano de las empresas y asociaciones de cada sector involucrado, siete ejes prioritarios donde consideramos que la administración tiene palancas suficientes para atraer a las empresas que necesitamos para asegurar nuestra soberanía industrial, mejorar las condiciones de empleo en la región y abordar con solvencia el futuro de nuestra región y de nuestro país. Esos ejes son el farmacéutico, agroalimentario, automoción y movilidad sostenible, logística, energía y semiconductores. Cada uno de ellos está adaptado a nuestra realidad regional y potencia la colaboración público-privada para generar ecosistemas que sean no sólo sostenibles en el medio plazo, sino que sienten las bases de nuevos desarrollos y modelos de negocio que nos permitan afrontar los retos de futuro con la certeza de que vamos a estar en la locomotora del mundo y no en el vagón de cola.

Al contar con su propio Plan Industrial, en el caso de gobernar ¿no continuarán con el que se encuentra en vigor actualmente, aunque su plazo de finalización es 2025?

El Plan ReIndustria no tiene nada que ver con el Plan Industrial 2021-2025 que está actualmente en vigor. El plan Industrial de la Comunidad de Madrid aborda cuestiones estructurales de fallos de mercado en nuestro tejido productivo, como la falta de mujeres en el sector industrial, las condiciones de los polígonos, mejoras en eficiencia energética o cuestiones transverales que nada tienen que ver con nuestra propuesta.

Nosotros no sólo estamos de acuerdo con el Plan Industrial actual, sino que cuando lleguemos al gobierno vamos a ejecutarlo, que es lo que le ha faltado a este gobierno a lo largo de esta legislatura.

Por decirlo claramente, el plan Industrial es un plan reactivo, que actúa ante los déficits detectados y poco más, el plan ReIndustria de Más Madrid es un plan donde el Estado pasa a tener un papel activo y se convierte en un estado emprendedor, alineando el interés general y el interés particular de nuestras empresas para conseguir avances significativos en áreas críticas para nuestra sociedad.

En la presentación de dicho plan afirmaron que buscan que Madrid sea “la capital europea de la industria verde y sostenible”, sin embargo, desde el sector afirman que esto tiene que ser rentable, ¿qué políticas llevarán a cabo para agrupar todo esto?

Todo este proyecto lo hemos desarrollado de la mano de las empresas, por lo que estamos seguros de que el enfoque es el adecuado. La Administración tiene limitaciones a la hora de abordar la actividad en sectores liberalizados, pero tiene poderosas palancas para incentivarlas. Estamos hablando de formación de profesionales vinculados a las industrias, de disponibilidad de suelo y de naves industriales ya construidas para acelerar permisos y licencias, de inversiones importantes en I+D, de seguridad jurídica en ámbitos tan sensibles como el farmacéutico, de fomentar el Retrofit de vehículos, de líneas específicas de financiación adaptadas a las necesidades de cada sector y por supuesto de colaboración publico privada. En ocasiones sólo hace falta un pequeño empujón para que se generen oportunidades de negocio para todos.

¿Cómo valora el Plan Industria que se está llevando a cabo actualmente en la Comunidad de Madrid?

El Plan Industrial de la Comunidad de Madrid en vigor es un buen plan, con limitaciones, pero un buen plan, al fin y al cabo. Además, hay que poner en valor que es un plan acordado con los agentes sociales, patronal y sindicatos y eso es difícil de conseguir.

El problema del Plan Industrial no es el plan, es su ejecución, que es absolutamente ridícula. Nuestros polígonos siguen igual de abandonados que hace 4 años, nuestro tejido industrial manufacturero representa apenas un 5,6 % del PIB, menos de la mitad de lo que suponía hace 20 años. Por poner cifras, dentro del programa de Industria, para la modernización tecnológica de nuestras empresas de los 40 millones de euros presupuestados entre 2020 y 2022, apenas han gastado 2,5 millones de euros. Es un drama.

Hay que tomarse en serio el sector industrial y hacer del mismo un eje estratégico para cualquier gobierno que gane las elecciones en el futuro.

La sostenibilidad para algunas pymes supone un coste difícil de afrontar, ¿cómo ayudarán a estas empresas de la región?

Es justo en estos casos donde se ve la diferencia entre considerar la apuesta por la sostenibilidad un gasto o una inversión. Dentro del Plan ReIndustria hay actuaciones específicas para acompañar a las empresas en la transición ecológica, en ocasiones a través de líneas de créditos blandos con carencias de 3 a 5 años y en otras ocasiones a través de políticas específicas de I+D+i para abordar la tarea de la sostenibilidad en el medio y largo plazo.

Se trata de una oportunidad. Primero porque si conseguimos hacer esa transición sin prisa, pero sin pausa, nuestras empresas van a salir muy reforzadas en un marco donde las regulaciones son cada vez más estrictas y van a ser muy competitivas en un marco global y segundo, porque si somos capaces de adquirir las capacidades antes que otros países nuestras empresas podrán exportar sus soluciones a otros lugares y permitir balanzas comerciales positivas que nos vienen bien como país.

Esto no quita que sepamos que este es un proceso difícil, complejo y donde algunas empresas se pueden quedar por el camino, pero los beneficios para el conjunto de nuestra sociedad son muy superiores a si nos quedamos anclados en el pasado.

Las empresas industriales reclaman políticas que fomenten la competitividad, ¿cómo pretenden cumplir con esta petición?

Para nosotros la competitividad de nuestras empresas pasa esencialmente por 3 puntos que son transversales a todo el plan ReIndustria: talento, tecnología, I+D.

Respecto al talento. Creemos que es la clave de bóveda de la supervivencia de nuestras empresas. Al sector industrial le está costando encontrar y retener empleados y la administración tiene un papel esencial en esta tarea. En primer lugar, a través del represtigio de profesiones que no están “de moda”, hay mucho desconocimiento sobre la industria y la gente que la conoce bien y que trabaja en ella siente pasión por ella. En segundo lugar, es necesario que adaptemos la educación a lo que nos está demandando el tejido industrial, con plazas suficientes de FP, con un modelo de FP dual atractivo para nuestros jóvenes y con una formación continua permanente donde la administración ayude a que sobre todo las PYMES puedan acceder a la misma sin sufrir en el día a día.

Respecto a la tecnología. Nuestras empresas necesitan contar con las mejores tecnologías, con las más competitivas. Sin dar nombres concretos, algunas plantas de fabricación en la región podrían ser un 15 e incluso un 20% más competitivas de lo que son en la actualidad si pudiesen cambiar algunas de las máquinas que tienen, pero son inversiones muy grandes que requieren de una seguridad de que el gobierno regional las apoya 100%. Esto ahora mismo no está ocurriendo, y mientras empresas en otras regiones europeas cuentan con instrumentos de financiación como Bancos Públicos y un alineamiento total con la administración que les permiten invertir y volverse más productivos y competitivos. Nuestras empresas están jugando un partido global con una mano atada a la espalda.

Por último la I+D+i y la necesidad de transferencia tecnológica. En nuestro país se forman algunos de los mejores ingenieros y de los mejores investigadores del mundo y muchos de ellos se van fuera porque las condiciones de los investigadores en nuestro país son cuanto menos precarias. El plan ReIndustria hace una apuesta fortísima por atraer a los mejores profesionales del mundo en las áreas de expertise consideradas y les propone un horizonte de futuro cierto para que puedan vivir de forma digna sin encadenar contratos precarios. A esta forma de abordar la I+D se añade una de las asignaturas pendientes que tenemos en nuestra región y me atrevo a decir que en nuestro país: la transferencia tecnológica. El plan ReIndustria aboga por la generación de espacios de encuentro entre el sector público y el privado, por la colaboración público-privada también en materia de investigación, o a través de la creación de consorcios para abordar misiones concretas que una vez más, alineen el interés general y en interés de nuestras empresas.

Fernández-Lasquetty ha afirmado en varias ocasiones que, bajo su criterio, los PERTE deberían ser gestionados por las Comunidades, ¿qué opina usted sobre esto?

Las Comunidades Autónomas tienen la capacidad de impulsar PERTEs dentro de sus regiones. Nosotros lo hemos hecho desde la oposición, hablando con centenares de empresas, poniendo en contacto intereses compartidos entre ellas, estableciendo lazos con otras regiones de España para hacer colaboraciones donde cada una pueda dar lo mejor de sí misma.

Los PERTEs no son arbitrarios, si cumples los requisitos te puedes presentar, pero la Comunidad de Madrid está encabezada por un gobierno de vagos, que son incapaces de hacer algo diferente a quejarse y de ver que existe un océano de posibilidad y de que estamos perdiendo una de las mejores oportunidades que hemos tenido en los últimos 50 años para modernizar todo nuestro tejido productivo y ponernos a la vanguardia mundial. Madrid tiene unas condiciones extraordinarias para tener energía muy barata, para atraer profesionales de todo el mundo, para convertirnos en un lugar donde nuestros hijos quieran ser investigadores cuando sean mayores. Lo podemos conseguir todo, pero hace falta dejar de quejarse y ponerse a trabajar.

A principios de año, Madrid aprobó una ayuda por cinco millones de euros para la modernización de los polígonos industriales, ¿incrementarían ustedes este presupuesto?

El Gobierno lleva repitiendo los mismos anuncios una y otra vez desde el principio de legislatura. El plan de modernización de polígonos lleva muchos años en vigor, con una dotación anual de dos millones de euros. El acuerdo de gobierno por el que anuncian 5 millones no especifica cuándo debe gastarse o qué requisitos son necesarios para acceder a los mismos. Para nosotros una política seria no es un anuncio al aire, sino un trabajo de meses contando con el sector para poder abordar los problemas y las mejoras de verdad, no de boquilla.

Para responder a la pregunta, en la Comunidad de Madrid contamos con más de 500 polígonos industriales, un cálculo grueso implica un gasto de 10.000 euros por polígono y eso puede permitir algunas mejoras puntuales, pero en ningún caso las mejoras necesarias para acompañar a nuestra industria en la transición ecológica, en el tratamiento de residuos y nuevas tecnologías para su reciclaje. Con esos 10.000 € por polígono es imposible que seamos capaces de reducir la factura energética. Y es aquí donde insisto una vez más, creo que radica la principal diferencia entre el gobierno de la señora Ayuso y el mío, en que para mí el dinero destinado a mejorar la competitividad de nuestras empresas no es un gasto sino una inversión. Si una tecnología es rentable para una empresa, pero no tiene liquidez para abordarla en un momento puntual, ahí va a estar la administración para apoyar. Si un polígono necesita una planta para la reutilización de agua, ahí va a estar mi gobierno para financiar y apoyar el proyecto. Si un polígono necesita superficie para instalar paneles solares o una red de cogeneración, ahí vamos a estar para mancomunar esfuerzos. Nosotros representamos un gobierno que viene a tejer entre nuestras empresas, a demostrar que unidos somos mucho más fuertes, y que cuando un proyecto es grande, es más fácil que lo comentemos conjuntamente. Todos salimos ganando.

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