DIRECTOR DE VENTAS Y DE DESARROLLO DEL FCAS

Entrevista: Daniel de Lorenzo, Indra: “El FCAS será un programa transformador para la industria española”

Daniel de Lorenzo es ingeniero industrial y lleva 20 años trabajando en Indra. Entró en la compañía porque le atrajo mucho la posibilidad de trabajar en programas europeos y colaborativos. Desarrolló su carrera principalmente con el programa Eurofighter, el otro gran proyecto estrella y colaborativo de Europa. Indra le ofreció la opción de unirse al programa FCAS -Futuro Sistema Aéreo de Combate- hace un par de años.

¿Qué es el proyecto FCAS y por qué es esencial este proyecto para España, para la industria española y para la sociedad civil?

Este es un proyecto que busca satisfacer una necesidad operativa del Ministerio de Defensa a largo plazo, en colaboración con otros países europeos como parte de la nueva Europa de la Defensa y apoyándose en la industria nacional, tanto para fortalecer el tejido tecnológico e industrial nacional como para garantizar la soberanía en un entorno cada vez más competitivo.

Para entenderlo mejor, hay una necesidad imperativa de supremacía aérea en un entorno que va a ser muy diferente al actual en 2040. Este entorno estará lleno de perturbaciones, lleno de nuevas amenazas, con comunicaciones altamente denegadas y donde el plano cyber va a tomar una gran importancia. Para dar respuesta a esa necesidad, varios países europeos se unen para poder afrontar ese reto y promover una soberanía en Europa a nivel tecnológico y a nivel de capacidades. Con los actores que tenemos ahora mismo en el mapa: China, Estados Unidos, Rusia, India… la soberanía tecnológica y funcional europea es clave y ya lo estamos sufriendo.

Esto es, en vez de comprarlo fuera con tecnología y dependencias externas las naciones del programa apuestan por apoyarse en su industria para tener tecnología propia y soberanía sobre el futuro sistema. Esto además promueve que el tejido industrial se fortalezca, con empleo de muy alta cualificación, empresas mucho más competitivas, de mucho mayor valor añadido con gran capacidad exportadora… Para eso lo que han hecho, en lugar de directamente desarrollar un sistema, es promover un programa tremendamente ambicioso que dedica los primeros 10 años hasta 2030 a una fase intensiva de definición de conceptos, de maduración tecnológica, de demostraciones tecnológicas y de conceptos que puedan satisfacer la ambición puesta en el proyecto creando a la vez tecnología propia.

De esta manera surge un programa europeo, liderado por tres naciones: Francia, Alemania y España. Estas tres naciones han unido sus requisitos operacionales y han concluido que necesitan un sistema muy complejo -lo que se denomina un “sistema de sistemas”- en el que se considera un avión nuevo de sexta generación, acompañado de unos remote carriers (aviones no pilotados u operadores remotos), todo ello interconectado por una nube de combate, (Combat Cloud) como principal elemento habilitador del concepto de Sistema de Sistemas.

Así surge el Next Generation Weapon System (NGWS), nombre del programa en sí, como la suma del New Generation Fighter (NGF), los Remote Carriers (RCs) y la Combat Cloud. Y se convierte en el mayor programa de colaboración europeo que hay ahora mismo encima de la mesa. España toma la decisión de unirse esta vez al mismo nivel que el resto de sus socios, no queriendo tener una participación menor como ocurrió en otros programas del pasado

Digamos que se parte la tarta en tres pedazos…

Sí, y eso implica que las tres naciones participan a partes iguales en este gran programa industrial. Es decir, tanto España como Francia y Alemania participan con el mismo presupuesto y en igualdad de condiciones, apoyándose en sus respectivas industrias para el desarrollo de las nuevas capacidades y tecnologías requeridas. Esto es, España está apostando por potenciar su industria nacional para que ésta esté al mismo nivel que la industria francesa y alemana. Es por esto que este programa supondrá un revulsivo para la industria aeronáutica y de defensa española, con el desarrollo de nuevas tecnologías duales que serán aplicables a otros sectores

¿Por ejemplo?

Todo lo que hablábamos de elementos cloud, hiperconectividad computación distribuida, Edge, Fog, sistemas de comunicaciones de nueva generación (comunicaciones ópticas, nuevas formas de onda, enlaces satelitales, comunicaciones oportunísticas) sobre los que se crean una serie de servicios colaborativos que hacen que la suma de los elementos que conforman la nube o Cloud (el avión de sexta generación, los remote carriers- y cualquier otro elemento que conformes en la nube), resulte en mucho más que la suma de sus elementos individuales, que trabaje como si fuera un único sistema donde se pasa de compartir información a compartir conocimiento y resultando en que la distribución de tareas, re-planificación de misiones o toma de decisiones sean mucho más eficientes… Esto se traduce en que el programa tiene que ir muy de la mano del proceso de transformación digital de este sector.

Entonces ¿España ha tomado la determinación de participar al mismo nivel?

Si, pero no es sólo el nivel de participación económica. España, además, está poniendo especial atención al retorno industrial, es seguramente la nación que más foco está poniendo en eso.

¿Qué quiere decir eso?

De primeras, este es un programa industrial y como tal parte de la premisa de que todo el dinero que invierte España es lo que debe recibir la industria española.

Para ello, se ha creado una estructura industrial del programa con tres coordinadores nacionales designados por sus respectivas naciones, Dassault por parte de Francia, Airbus por parte de Alemania e Indra por parte de España; adicionalmente hay líderes en cada uno de los pilares tecnológicos en los que se divide el programa. Es decir, hay un líder internacional y un líder nacional por cada uno de los pilares.

En el caso de España, Indra adicionalmente a su rol de coordinador nacional, lidera nacionalmente el Pilar de la Nube de Combate (Combat Cloud) e Internacionalmente el Pilar de Sensores. Además de esto, lidera los dos pilares transversales encargados de la consolidación, demostración y validación a nivel Sistema de Sistemas (NGWS). Por su parte Airbus SAU está liderando nacionalmente la participación en el Caza de sexta generación (NGF) e internacionalmente un pilar tecnológico enfocado en tecnologías de baja observabilidad. ITP Aero es el líder nacional del Motor de nueva generación del Fighter y SATNUS (Consorcio de las empresas españolas GMV, Sener y Tecnobit) lidera la participación nacional en el pilar de Operadores Remotos (Remote Carries) y tambien encargado de la cooperación entre plataformas tripuladas y no tripuladas (denominado Manned-Unmanned Teaming, MUT)

Además, lo que está diciendo España es “no quiero que los contratos se queden en los líderes nacionales -ni en Indra para Sensores, ni ITP para el motor, ni en SATNUS para remote carriers, ni en Airbus para el fighter-, queremos que haya un cascadeo de contratos y que fomentéis el desarrollo de capacidades en el resto de la industria nacional”. Es ahí donde va a haber un gran salto dado que va a requerir que empecemos a integrar empresas, centros tecnológicos, startups, universidades, -que tradicionalmente no han trabajado en el mundo de la defensa- que traerán tecnologías digitales, fotónica, computación cuántica, tecnologías de materiales de baja observabilidad… tecnologías que en muchos casos no se han utilizado en el entorno de la defensa. Va a ser un programa que, si lo hacemos bien, supondrá un gran impulso para la capacitación de la industria nacional.

¿Y va a haber seguimiento de ese retorno industrial?

Sí, por supuesto. El Ministerio de Defensa ha creado una oficina, dependiente de la subdirección de Estrategia Industrial de la Dirección General de Armamento y Material (DGAM), llamada la OSI (Oficina de Seguimiento Industrial). Esta oficina ha desarrollado un Plan Industrial y Tecnológico (PLANITEC) que da una serie de pautas sobre qué tecnologías son de interés para el Ministerio de Defensa, identifica qué suministradores, empresas, centros tecnológicos y universidades están capacitadas para colaborar en cada uno de los pilares del programa. Este plan, a su vez, servirá para hacer un seguimiento de que realmente hay involucración significativa de la industria nacional y que no se quede sólo en los líderes de los Pilares

Es un aspecto que se está tomando muy en serio. Para España es clave que de verdad se utilice el programa para potenciar la industria y es clave para que no se quede sólo en los actores tradicionales, si no que de verdad integremos y potenciemos a otras muchas industrias, centros tecnológicos y universidades.

¿De cuánto dinero estamos hablando? ¿Cuál es la parte de España, ese 33%?

Hasta ahora ha habido dos contratos principales en el programa: el primero que se lanzó fue para realizar un estudio de concepto conjunto (JCS: Joint Concept Study). Este contrato se lanzó inicialmente entre Francia y Alemania uniéndose España un poquito más tarde, pero llegando a tiempo para poder terminar ese estudio junto con los actores franceses y alemanes. Después de eso se lanzó el contrato de lo que se denomina la Fase 1A. La Fase 1A es una primera fase de conceptualización, de arquitecturas, de definición de conceptos de definición de los primeros road maps tecnológicos, es decir, empezar a definir que queremos hacer y qué tecnologías implica. Hasta aquí han sido unos contratos asequibles. Estamos hablando de pocos cientos de millones, entre las tres naciones.

¿De qué año estamos hablando?

El programa se lanzó en 2019 con los contratos que mencionaba y que implicaba actividades que cubren hasta 2021. Ahora se está terminando la negociación de un nuevo contrato que cubre la siguiente fase, la Fase 1B. Esta fase da ya un salto significativo en cuanto a ambición, alcance y obviamente en cuanto a presupuesto. Ahora es cuando de verdad empezamos con la selección de arquitecturas, demostración de conceptos o maduración y demostración de tecnologías. La Fase 1B es el inicio de una fase de 6 años que es muy intensiva en maduraciones de tecnologías y en demostraciones, tanto tecnológicas como de conceptos. Es por ello que hay pilares que son más tecnológicos donde el fin es poder madurar y demostrar la viabilidad de ciertas tecnologías, de ciertos conceptos, de ciertas arquitecturas y hay otros pilares con mayor foco en hacer demostraciones más funcionales (como el demostrador del Fighter que prevé hacer los primeros vuelos en torno a 2027).

O sea que en cualquier caso esto va a ser revolucionario al 100%.

Sí. Porque es empezar un camino con la idea de tener el sistema, en 2040, que cumpla con esos requisitos tan ambiciosos.

En otras palabras, todavía no saben qué va a salir de todo esto…

A nivel tecnológico, arquitecturas o conceptos así es. La realidad es que el objetivo es tener un avión con una capacidad operativa inicial, initial operational capability (IOC), en 2040.

Para eso -muy simplificado- durante los primeros 10 años tendrá lugar la fase de maduración tecnológica, donde vamos a definir conceptos, definir arquitecturas, a madurar tecnologías, arquitecturas y realizar demostraciones. Y a partir de ahí, a partir de 2030, será cuando empiece la fase de desarrollo.

Esto es, en los próximos años vamos a definir qué es lo que queremos, ver hasta dónde llega la tecnología, hasta dónde llega este concepto, si esta arquitectura nos está dando todos los resultados que queremos… antes de adentrarse en el desarrollo del Sistema final.

En este sentido, las naciones firmaron a finales de agosto un compromiso para lanzar muy en breve un contrato de en torno a 6 años que a su vez se divide en dos: Fase 1B y Fase 2 que dará estabilidad al programa hasta 2027. Me preguntaba antes por la ambición presupuestaria, la aprobación parlamentaria que hubo para este contrato fue por 2.500 millones de euros.

¿Y esa cifra es la misma en los otros dos Estados?

En términos generales sí.

Es decir, que van con la misma dotación, con la misma ambición, con los mismos retos: comunicación, transparencia…

Esa es la ambición del programa y de España. Esto permite a la industria española -permíteme un poco el coloquio- jugar en la Champions. Porque Indra y resto de industria Nacional trabajarán codo con codo con empresas como Dassault Av, Airbus DS, Thales, MBDA, SAFRAN, MTU o FCMS en Alemania, que son los key players de Europa, son empresas referentes y esta es una oportunidad única para poner a la industria española al nivel que se merece.

Las capacidades que tenemos en España son brutales y la ambición del programa es “vitaminar” ese tejido industrial que hay por todo el territorio nacional para que todos crezcamos con el programa, para que desarrollemos tecnología. Y desarrollar tecnología es: tener soberanía, poder tener oferta y capacidad exportadora, es empleo de muy alta cualificación, es poner a la industria española en el mapa, etc. Es un programa que va a generar un poso tremendo. Dedicar 6 años y este presupuesto a poder definir conceptos, arquitecturas y madurar tecnologías es un lujo que debemos aprovechar…

¿Están ustedes ahora mismo satisfechos con la respuesta política?

Sí. Nosotros no podemos más que agradecer al Ministerio de Defensa que haya tomado la decisión de participar en este programa y además hacerlo al mismo nivel que Francia y Alemania.

¿Qué herramientas prevé el proyecto para activar o para implicar a la cadena de valor, a esas pymes, a ese tejido industrial que es lo que da esencia social?

El programa per se es un programa industrial que ya establece unas reglas internacionales. Cada nación paga un tercio, la industria nacional de cada nación debe recibir un tercio. Y hay una serie de reglas internacionales para que eso se cumpla y que estará monitorizado tanto por las naciones como por un equipo de trabajo conjunto en París denominado el Combined Project Team.

Que es el que coordina…

Sí, es un equipo de trabajo Conjunto con representación de las tres naciones del programa con oficina en París. Ellos harán el seguimiento global del programa, así como el cumplimiento de todas sus reglas. Controlando, entre otras cosas, que en términos generales la industria española (y resto de industrias) reciba la parte que le corresponde de trabajo (tanto en términos cuantitativos como cualitativos).

Además, como comentaba antes, España es el país que más presión está poniendo para que fluya todo ese negocio y toda esa actividad al resto de la industria y que no se quede en los líderes nacionales. A través de la Oficina de Seguimiento Industrial se hará seguimiento para que se cumplan las expectativas de incorporación e integración de muchas más empresas en cada uno de los pilares. En este sentido, será el líder nacional de cada pilar el que gestiones en términos generales la participación de la industria nacional en ese pilar. Indra, a su vez, tendrá una visión global transversal de todo apoyando tanto al Ministerio de Defensa como al resto de industrias españolas en el proceso.

¿Cuál es el papel de Indra en el FCAS?

En este programa, cada nación ha elegido una empresa como coordinador industrial nacional: Francia a Dassault; Alemania a Airbus; y España a Indra. Es un papel transversal que está llamado, de alguna manera, a defender los intereses estratégicos del Estado español en el programa y a la vez, defender los intereses de la industria española. Ese es un papel muy relevante y de gran compromiso que asumimos con la responsabilidad que se merece.

Adicionalmente y como apuntábamos hace un rato, Indra tiene un rol adicional como líder nacional e internacional de algunos de los pilares del programa:

Somos líderes nacionales del pilar de la combat cloud¸ principal elemento habilitador del concepto Sistema de Sistemas, donde trabajamos con Airbus GmbH (Contratista Principal) y con Thales.

Somos líderes internacionales –prime contractor– del pilar de sensores con Thales y el consorcio alemán de empresas, FCMS, como socios principales. El pilar de sensores va a ser, de nuevo, una revolución en cuanto a los sensores de misión de este tipo de plataformas, van a ser sensores que van a estar distribuidos entre las diferentes plataformas e interconectados entre sí ofreciendo capacidades y servicios colaborativos sin precedentes.

Finalmente somos líderes junto con Dassault Av y Airbus GmbH de los pilares transversales dado que en estos pilares no hay un solo prime contractor, sino que hay tres co-contratistas. Éstos son unos pilares enfocados en la consolidación global a nivel Sistema de Sistemas. En la demostración y validación a nivel NGWS como la suma del todo (Fighter, Remote Carriers y Combat Cloud). Los conceptos, herramientas y servicios que se desarrollarán aquí serán una revolución y ¡es un privilegio poder contribuir en ello!

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