Sin embargo, en el escenario actual, esa capacidad de transformación ya no depende exclusivamente de nuestra pericia técnica tradicional, sino de nuestra habilidad para integrar la dimensión digital en cada proyecto, proceso o infraestructura. La digitalización no es una opción o un complemento a nuestra formación, sino el cimiento sobre el cual se construye la competitividad y la eficiencia de nuestra industria.
Como vicepresidente de Unión Profesional y presidente del Cogiti, he defendido siempre que los colegios profesionales debemos ser los facilitadores del progreso de nuestros colegiados. No hay mayor progreso para una sociedad, que contar con profesionales bien formados y preparados, más aún, en un contexto como el actual, en el que los cambios se producen a una realidad vertiginosa. Nuestro compromiso con la formación continua de los profesionales de la Ingeniería es el que nos llevó a adherirnos, junto con otras 18 entidades, al Programa de Formación en Competencias Digitales para Profesionales, Upro, impulsado por Unión Profesional y Red.es.
Upro es el primer programa formativo nacional en competencias digitales diseñado específicamente para el ámbito de los colegios profesionales. Enmarcado en la Iniciativa Generación D, el programa está financiado a través de los fondos europeos Next Generation y tiene por objetivo capacitar a cerca de 80.000 profesionales de nuestro país, en competencias clave en materia de digitalización e inteligencia artificial. Con más de 65.000 inscritos hasta la fecha, entre los que se encuentran 5.000 ingenieros de diferentes disciplinas, el éxito de convocatoria de Upro, es la evidencia de que los profesionales son cada vez más conscientes de que su futuro depende de su capacidad para dominar herramientas como la inteligencia artificial, el Big Data o la ciberseguridad.
Uno de los grandes valores de este programa formativo, certificado y sin coste para los estudiantes es, sin lugar a duda, su metodología. El programa ofrece 150 horas de formación, con una carga específica de 110 horas adaptadas a cada sector, que permiten al ingeniero pasar de forma natural, del plano al dato. Análisis de datos, gemelos digitales u optimización y seguridad de los procesos, son algunos de los temarios que pueden encontrar los ingenieros técnicos industriales que decidan inscribirse en este programa.
La digitalización está modificando de manera profunda el ejercicio de las ingenierías. Hoy, la productividad y la competitividad de nuestro sector dependen de nuestra capacidad para reducir riesgos y optimizar recursos, mediante el uso inteligente de la tecnología. Pero esa tecnología debe estar siempre gobernada por el criterio profesional del ingeniero, sin perder nunca de vista la perspectiva ética y deontológica. Solo a través de una formación sólida podremos garantizar que la transformación digital de nuestra sociedad sea segura, sostenible y humana.
Desde el Cogiti, animamos a todos los profesionales a aprovechar esta oportunidad para dejar de ser meros espectadores del cambio tecnológico y embarcarse en el ilusionante reto que supone conseguir dominar una tecnología que sea útil para sí mismos y también para la sociedad. Asumir la digitalización no es renunciar a nuestra esencia, sino reforzarla: poner la innovación al servicio de las personas, de la seguridad, de la sostenibilidad y del bienestar colectivo. Los ingenieros tenemos la responsabilidad y la oportunidad de liderar esta transformación con criterio, ética y vocación de servicio. Apostar por la tecnología es apostar por una ingeniería más útil, más eficiente y más humana. El futuro ya está en marcha, y depende de nosotros convertirlo en progreso real para la sociedad.

