Tras intensas jornadas de negociación, el Sindicato Independiente de Profesionales Aeronáuticos (SIPA), la Asociación de Técnicos y Profesionales (ATP) y Comisiones Obreras (CCOO) han alcanzado un preacuerdo con Airbus para tratar de desbloquear el conflicto laboral y poner fin a los paros totales que comenzaron el pasado 1 de julio, convocados por SIPA.
El pacto ha sido alcanzado en la madrugada de este jueves en la mesa de negociación. En ella también estaban representadas la Unión General de Trabajadores (UGT) y la Confederación General de Trabajadores (CGT) que han decidido rechazarlo. El nuevo acuerdo introduce mejoras respecto a la anterior propuesta de la compañía aeronáutica, espacial y de defensa presentada solo tres días antes y sobre el suscrito de forma unilateral por CCOO con la empresa la pasada semana; y es sometido este viernes a votación entre la plantilla a través de un referéndum.
La incertidumbre sobre el resultado de la votación es la tónica imperante en este momento, porque, aunque los tres sindicatos que han alcanzado el preacuerdo con la empresa representan a una amplia mayoría de empleados, el descontento de muchos profesionales con la postura hasta ahora de la dirección del grupo multinacional no asegura que esta última propuesta sea aceptada mayoritariamente.
El sindicato convocante de los paros, SIPA, se ha dirigido a sus representados poniendo de relieve que “se ha movido de verdad la propuesta de la dirección”, y aunque reconoce que “no es la ideal”, consideran que es “suficientemente buena para que sea valorada por la plantilla”.
Un marco salarial plurianual hasta 2031
El acuerdo introduce un calendario de incrementos salariales para garantizar la paz social hasta 2031. Para los ejercicios 2026 y 2027 se fijan subidas del 5%, blindando un suelo de incremento del IPC más un 1,5% si la inflación supera el umbral del 3,5%. De cara a 2028 y 2029, los aumentos serán del IPC más el 1%.
En 2030 y 2031 se aplicará el diferencial necesario para que la plantilla logre una subida acumulada del IPC más el 7,6% en el periodo entre 2026 y 2031. El objetivo es compensar la pérdida de poder adquisitivo sufrida por los profesionales de la compañía entre 2020 y 2025 debido a los ajustes de la pandemia (una merma que las fuentes sindicales consultadas por Industry Talks elevan hasta el 9%).
Los incrementos tendrán carácter retroactivo desde el mes de abril de 2026 y se establece un pago único compensatorio de 2.000 euros brutos para compensar las pérdidas del periodo de enero a abril de este año.
Modelo de teletrabajo
El modelo de teletrabajo era otro de los puntos de descontento de los trabajadores del grupo tras el mensaje enviado por el CEO del grupo, Guillaume Faury, el pasado 9 de junio en el que anunciaba la reducción de dos a un día a la semana la posibilidad de teletrabajo en la compañía.
En el preacuerdo que se somete a votación este viernes se contempla que se mantengan los acuerdos vigentes y que las nuevas incorporaciones tengan las mismas condiciones que sus grupos de trabajo.
Flexibilidad en la elección de vacaciones
Otro de los motivos de las protestas de los empleados era la capacidad de elegir las vacaciones. El pasado mes de diciembre la dirección comunicó a la plantilla la obligatoriedad de disfrutar de tres semanas de vacaciones en el mes de agosto, lo que junto a la semana de Navidad dejaba sin margen de elección a los trabajadores, según las fuentes sindicales consultadas por Industry Talks.
En este sentido, el preacuerdo recoge que en cada planta se disfrutarán de dos semanas de vacaciones anuales flexibles y que se seguirán negociando como se ha hecho históricamente entre cada empleado y su mánager.
Complemento por incapacidad temporal
Uno de los focos más enconados del conflicto se había suscitado a raíz de que la empresa dejase de aportar el complemento por incapacidad temporal. La Audiencia Nacional dictó una sentencia en la que anuló las cláusulas del convenio colectivo de Airbus que suspendían o penalizaban el cobro de los complementos salariales durante las bajas por incapacidad temporal bajo criterios de control del absentismo. Pero la compañía había decidido recurrirla ante el Tribunal Supremo sin revocar esos cambios.
En el preacuerdo que este viernes es votado en referéndum la empresa se ha comprometido a no aplicar esas medidas mientras no se pronuncie el Alto Tribunal y a negociar otro tipo de acuerdo para reducir el absentismo.
Blindaje del empleo en Bromo
El punto de mayor calado industrial del documento afecta directamente al ámbito espacial, ante la inminente consolidación de Bromo; una joint venture (empresa conjunta) que integra los negocios espaciales de Airbus (35%), la francesa Thales (32,5%) y la italiana Leonardo (32,5%) con el objetivo de crear un gigante de satélites y competir a escala global.
El proyecto contempla la unión de las divisiones de fabricación de satélites, observación de la Tierra y comunicaciones seguras de las tres compañías para contrarrestar la fragmentación europea frente a rivales como la SpaceX de Elon Musk. Una iniciativa que ha provocado una seria preocupación entre los ingenieros de la división espacial de Airbus respecto a su futuro laboral.
Los trabajadores pedían el compromiso de la empresa de sellar su posible retorno a Airbus y según el criterio de SIPA se ha dado respuesta en el preacuerdo a esta problemática al incluirse al personal de Bromo dentro del convenio colectivo de Airbus.
La huelga continúa oficialmente
SIPA ha invitado a los empleados de Airbus a no secundar la huelga en la jornada de este viernes para acudir a votar a los centros de trabajo, aunque se podrá hacer en formato online también al no haberse desconvocado de forma oficial los paros en marcha desde el pasado 1 de julio.
La estrategia sindical era alcanzar un acuerdo antes del próximo 31 de julio, previo al arranque de un mes de agosto que iba a suponer el inicio de las vacaciones de los trabajadores. Y, en caso de no llegar a un acuerdo definitivo, convocar una huelga que pasaría a ser indefinida a partir del lunes 24 de agosto, tras finalizar las tres primeras semanas del mes.
Esto, teniendo en cuenta que según la anterior propuesta de la compañía todos los empleados estaban obligados a disfrutar de tres semanas de vacaciones a lo largo del mes de agosto.
