Sin embargo, la caída de los precios capturados, el incremento de las horas con precios cero o negativos y los vertidos de energía renovable están dibujando un escenario cada vez más complejo para el sector.
Así lo recoge el Informe Anual de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), presentado este 15 de septiembre, en el que la asociación sitúa la rentabilidad y la adaptación del sistema eléctrico a una elevada penetración renovable como algunos de los principales desafíos de la denominada «segunda fase de la transición energética».
El dato más significativo es la evolución del precio capturado por la energía fotovoltaica. Tras situarse en 42,28 €/MWh en 2024 y caer a 36,39 €/MWh en 2025, el precio capturado descendió hasta los 29,68 €/MWh durante el primer semestre de 2026. Esta tendencia refleja el conocido efecto de canibalización: una creciente concentración de producción solar en las mismas horas del día presiona a la baja los precios precisamente cuando las plantas fotovoltaicas generan más electricidad.
Más potencia instalada, pero más horas sin valor de mercado
El problema se ha intensificado durante 2026. Según los datos presentados por UNEF, España acumuló ya 56.324 MW de potencia fotovoltaica total, mientras el objetivo del PNIEC para 2030 se sitúa en torno a los 76 GW.
Solo en plantas en suelo, durante 2025 se instalaron 8.985 MW, un 31% más que en 2024. El autoconsumo, por su parte, se ha estabilizado en torno a los 1,1 GW anuales, después de registrar en 2025 una caída del 4% respecto al año anterior.
Pero el crecimiento de la generación no está acompañado, por ahora, de una evolución equivalente de la demanda, la capacidad de red y el almacenamiento. Como consecuencia, las horas solares con precios iguales o inferiores a cero han seguido aumentando. En julio de 2026, el sistema ya había alcanzado las 797 horas solares a precio cero o negativo registradas durante todo 2025.
A ello se suman los vertidos o restricciones técnicas. Durante determinados meses de 2026, el porcentaje de generación fotovoltaica afectada por restricciones técnicas ha alcanzado cifras superiores al 10%, lo que significa que parte de la electricidad que las instalaciones podrían generar no llega finalmente al mercado por limitaciones del sistema eléctrico.
Para UNEF, el problema no es ya únicamente instalar más renovables, sino adaptar el funcionamiento del sistema energético a una realidad en la que la producción solar tiene un peso cada vez mayor.
El almacenamiento gana protagonismo
La principal herramienta para resolver esta situación es el almacenamiento. El informe destaca el crecimiento de las baterías detrás del contador, con 540 MWh instalados en 2025, un aumento del 65% respecto a 2024 y un acumulado de 2.745 MWh desde 2022.
Sin embargo, el almacenamiento conectado a grandes instalaciones sigue teniendo un recorrido limitado. A septiembre de 2026, España contaba con 261 MW instalados, aunque existían cerca de 48 GW de proyectos con permisos de acceso concedidos o en tramitación.
UNEF considera necesario acelerar el desarrollo de estas instalaciones para desplazar la energía solar hacia las horas de mayor demanda, reducir los vertidos y mejorar la rentabilidad de los proyectos renovables.
La asociación reclama, entre otras medidas, agilizar la tramitación de proyectos híbridos, flexibilizar los permisos de acceso y conexión y facilitar la modificación de la duración de los sistemas de almacenamiento sin que ello implique reiniciar los procedimientos administrativos.
Una contribución económica de casi 10.000 millones de euros
Pese a la presión sobre los ingresos de las plantas, la fotovoltaica mantiene un peso relevante en la economía española. Según el informe macroeconómico elaborado por la Universidad de Castilla-La Mancha, la contribución total del sector al PIB nacional alcanzó los 9.841 millones de euros en 2025, aproximadamente el 0,5% del PIB español.
El sector generó además 134.708 empleos directos, indirectos e inducidos. Estas cifras suponen una ligera caída respecto a 2024, cuando la contribución económica fue de 10.175 millones de euros y el empleo alcanzó las 138.240 personas.
Las exportaciones del sector también descendieron un 3,5%, hasta los 3.208 millones de euros, mientras que la inversión en I+D+i se mantuvo prácticamente estable en 473 millones. La intensidad inversora en innovación representa el 3,6%, más del doble de la media de la industria española, según los datos recogidos en el informe.
España, segundo mercado fotovoltaico de Europa
El contexto internacional sigue siendo favorable para la tecnología solar. La capacidad fotovoltaica acumulada mundial superó los 3 TWp y la solar volvió a ser en 2025 la fuente de generación más instalada a escala global, con 698 GWp de nueva capacidad.
En Europa, España fue el segundo mercado fotovoltaico en 2025, en un año en el que la Unión Europea instaló 67,2 GWp.
No obstante, UNEF advierte de una desaceleración en el mercado europeo. La caída de los precios, el aumento de los vertidos y la proliferación de horas con precios negativos están erosionando la rentabilidad de los proyectos y han llevado a revisar a la baja las previsiones de crecimiento.
El debate pasa del despliegue a la electrificación de la demanda
Uno de los principales mensajes del informe es que la transición energética no puede centrarse exclusivamente en instalar nueva capacidad renovable. El sistema necesita ahora incrementar la demanda eléctrica y adaptar las redes y los mecanismos de mercado.
En este sentido, UNEF identifica oportunidades relevantes en sectores como los centros de datos, la industria, el hidrógeno renovable y la movilidad eléctrica. Los puntos de conexión de demanda concedidos o previstos hasta 2030 suman 71,5 GW, con un peso especialmente significativo de la industria y los centros de datos.
La asociación ha presentado, además, diez alegaciones al proyecto de Real Decreto sobre centros de datos. Entre sus propuestas figura flexibilizar los requisitos de adicionalidad renovable, permitir una correlación temporal anual en lugar de horaria, reconocer como energía renovable determinados consumos de red de bajas emisiones y eliminar restricciones que, a juicio del sector, dificultan la firma de PPAs y la co-ubicación de centros de datos con instalaciones renovables.
UNEF reclama reformar el mercado eléctrico
La principal conclusión de la patronal fotovoltaica es que el sistema eléctrico debe evolucionar para adaptarse a una elevada penetración de renovables. UNEF considera necesaria una revisión del sistema marginalista de fijación de precios y plantea medidas a corto plazo para mejorar la retribución de los vertidos técnicos, incentivar la participación de las renovables en los mercados de control de tensión y facilitar financiación para proyectos afectados por problemas de liquidez.
La asociación defiende que el objetivo debe ser mantener precios competitivos para los consumidores sin destruir los incentivos necesarios para seguir invirtiendo en nueva generación.
España, sostiene el informe, dispone de una importante ventaja competitiva gracias a su recurso solar, pero el sector entra ahora en una fase distinta. El reto ya no es únicamente construir más plantas. Será necesario desarrollar almacenamiento, reforzar las redes, electrificar la demanda y rediseñar los mecanismos del mercado para evitar que una parte creciente de la electricidad renovable se produzca precisamente en las horas en las que menos valor económico tiene.
La fotovoltaica, concluye UNEF, se ha convertido en un actor central de la economía y de la estrategia energética española. La cuestión para los próximos años será si el sistema eléctrico es capaz de adaptarse con la misma velocidad con la que lo ha hecho la capacidad renovable.

