EMPRESAS

La llave del éxito de la OPA de Jainaga (Sidenor y Talgo) y el gobierno vasco: los Ruiz Lafita, primeros accionistas de Azkoyen

El grupo tecnológico Ohmnia, propiedad de José Antonio Jainaga, dueño de Sidenor y recién nombrado presidente de Talgo, el gobierno vasco, la Fundación Vital y el 'family office' Carmen Lequerica, ha lanzado una OPA sobre el grupo industrial navarro Azkoyen. Una operación en la que se dará entrada a Kutxabank y BBK y que se ha condicionado a ser secundada por más del 50% de las acciones. El éxito depende de la familia Ruiz Lafita, dueños de la empresa de componentes del automóvil Icer Brakes y primer accionista de la compañía opada.

Este viernes tras el cierre del Mercado Continuo en el que cotiza el grupo tecnológico e industrial navarro Azkoyen, Ohmnia Electronics informaba al supervisor español, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) del lanzamiento de una Oferta Pública de Adquisición (OPA) del 100% de la cotizada.

Una operación que está condicionada a ser suscrita por más del 50% de las acciones de la compañía navarra con sede central en la localidad de Peralta desde hace 71 años. El precio ofertado, 10 euros por acción, lo que supone un descuento del 12,28% respecto al precio de cierre de la sesión del pasado viernes 24 de julio cuando los títulos de Azkoyen se situaron en 11,40 euros.

Quién está detrás de la OPA de Ohmnia sobre Azkoyen

Ohmnia es un grupo tecnológico e industrial vasco en el que el accionista mayoritario es el family office de José Antonio Jainaga, Clerbil, con el 38,12% de la propiedad. También está participado por parte del equipo directivo (11,97%), el Gobierno Vasco a través del fondo Finkatuz (24,9%), la Fundación Vital (12,5%) y el family office Carmen Lequerica (12,5%).

La OPA valora a la multinacional navarra en 244,5 millones de euros (a razón de los 10 euros por cada uno de sus 24,45 millones de acciones). Sin embargo, al tratarse de una oferta condicionada a alcanzar el 50% más una de las acciones, el desembolso real inicial que asumiría el consorcio liderado por Jainaga se alejará previsiblemente de ese importe. Con las exigencias remitidas al supervisor, el coste mínimo real para que la OPA no fracase se sitúa exactamente en los 122,25 millones de euros (el valor de las 12.225.001 acciones obligatorias que suponen la mitad más una).

Un importe que Ohmnia financiará con las aportaciones de sus socios Finkatuz (Gobierno vasco) y el family office Carmen Lequerica; con una ampliación de capital con la entrada de Kutxabank (a través de Indar Kartera) y la Fundación BBK como nuevos inversores, además de contar con financiación bancaria de Caixabank y Banco Sabadell.

La intención de Ohmnia no es excluir a Azkoyen del Mercado Continuo, según informa en su escrito a la CNMV, sino que la compañía navarra siga cotizando.

Los antecedentes: la toma de control de Talgo por Jainaga y el gobierno vasco

El industrial bilbaíno que lidera la operación, José Antonio Jainaga es el propietario de Sidenor y en enero de 2026 ha sido nombrado presidente de Talgo, después de encabezar una operación similar en la constructora ferroviaria. El empresario vizcaíno comandó un consorcio nacional liderado que desembolsó 156,6 millones de euros para adquirir la participación mayoritaria del fondo británico Trilantic. La operación vino acompañada de una aportación de 75 millones de euros adicionales destinada a sanear la estructura financiera de la compañía y reducir su apalancamiento.

José Antonio Jainaga (centro), presidente de Sidenor, Talgo y Ohmnia, que encabeza la OPA sobre Azkoyen recogiendo el 10 de julio de 2025 en el Palacio Miramar de San Sebastián el premio Joxe Mari Korta de manos del lehendakari, Imanol Pradales (izquierda), y del consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno vasco, Mikel Jauregi. Firma: Sidenor

El núcleo duro institucional de esa adquisición se completaba con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que asumió el 7,9% de los títulos por 45 millones de euros (más 30 millones de inyección financiera para reducir la deuda); Finkatuz y Ekarpen, fondos de inversión del Gobierno Vasco (7,8%); y las fundaciones bancarias BBK y Vital, con un 7,8% cada una.

La operación de Azkoyen

Una estructura similar a la que aborda la OPA sobre Azkoyen, pero sin la presencia del Estado español a través de la SEPI a diferencia de la toma de control de Talgo. Lo que el propio consejero de Industria vasco, Mikel Jauregi, ha dado en llamar en público la cuadrilla.

La operación sobre la joya tecnológica navarra está liderada por Clerbil a través de Ohmnia, que dará entrada a la Fundación BBK y Kutxabank, como se ha mencionado antes. Además, cuenta ya en su accionariado con el Ejecutivo vasco, un grupo de directivos, el family office Carmen Lequerica y la Fundación Vital, aunque esta última no es citada como inversora en la operación de Azkoyen en la información remitida por la compradora a la CNMV.

El plan del consorcio liderado por Jainaga es llevar a cabo una fusión por absorción para crear un gigante tecnológico e industrial en el norte del país. Una operación en la que el pez pequeño, aunque por poco, busca comerse al grande. Y es que Ohmnia aportaría al nuevo grupo una facturación de 190 millones de euros, un ebitda o beneficio bruto de explotación de 21 millones y una plantilla de unos 1.000 empleados. Por su parte, la joya navarra opada presenta una mayor dimensión y rentabilidad, con 211 millones de euros de ingresos, 37,7millones de ebitda y también un millar aproximado de trabajadores.

El grupo resultante sumaría una facturación conjunta que alcanzaría los 400 millones de euros (401 millones), un ebitda cercano a los 60 millones de euros (58,7 millones) y una plantilla de 2.000 profesionales.

El futuro éxito o fracaso de la OPA sobre Azkoyen

Ni el consejo de administración ni la directiva de Azkoyen se han pronunciado oficialmente hasta el momento sobre la OPA, ni siquiera sobre el precio ofertado por debajo del mercado. Pero todo parece indicar que los Ruiz Lafita, familia propietaria de la empresa también navarra de componentes para el automóvil (frenos) Icer Brakes, será la llave para su éxito o fracaso.

Y es que la compañía navarra opada cuenta históricamente con un núcleo duro accionarial de corte institucional y familiar conexo y estable hasta ahora, pero muy diversificado. El primer accionista es la sociedad instrumental del matrimonio formado por el empresario andaluz Víctor Ruiz y la bilbaína Rosario Lafita, Inverlasa, con el 29,65% de las acciones. Son los dueños, junto a las familias Zozaya y Sucunza de Icer Brakes, compañía fundada originalmente por el ya fallecido padre de Víctor, Enrique Ruiz —cuyas iniciales dan nombre a la marca, Industrial Comercial Enrique Ruiz—; y que hoy se ha consolidado como el mayor fabricante independiente español y uno de los principales europeos de material de fricción (pastillas y sistemas de freno), con sede en Pamplona y factorías en Tudela.

La segunda mayor propietaria de Azkoyen hasta la fecha es la inversora Carolina Masaveu, con el 12,66%, miembro de una de las dinastías industriales, financieras e inmobiliarias más ricas y tradicionales de Asturias (históricamente vinculados a cementeras, banca y energía), la familia Masaveu. No obstante, Carolina gestiona sus inversiones de forma independiente al holding principal de la familia y es conocida en el Mercado Continuo por entrar en cotizadas industriales de tamaño medio con alto potencial tecnológico y de reparto de dividendos. A su vez, la familia Masaveu posee un 5,64% de Azkoyen.

sede de Azkoyen en Peralta (Navarra). Firma: Azkoyen
Sede de Azkoyen en Peralta (Navarra). Firma: Azkoyen

Les sigue Ignacio Suárez-Zuloaga, con el 7,91% de los títulos, descendiente de la histórica familia eibarresa Suárez-Zuloaga, muy ligada a la industria metalúrgica vasca y herederos del pintor Ignacio Zuloaga. Por otra parte, Santander Asset Management controla un 6,1% y La Previsión Mallorquina de Seguros un 6,01%. La familia del fundador conserva un 5,22% a través de María Carmen Troyas; y otro histórico apellido de los negocios, los Urquijo, un 4,02% a través de su gestora de fondos abierta a la participación de más inversores. Aproximadamente un 22% cotiza libremente en bolsa (free float), repartido entre pequeños ahorradores y fondos de inversión atraídos por la histórica política de altos dividendos que Azkoyen ha desarrollado hasta el momento y su solidez financiera, libre de endeudamiento.

Con este mapa accionarial sobre la mesa, la aritmética de la OPA no es sencilla sin contar con el casi 30% en manos de los Ruiz Lafita. Al ofrecer un precio de 10 euros por acción —sensiblemente por debajo de su cotización actual de mercado—, es complicado pensar que el 22% del capital en manos de los pequeños ahorradores y fondos institucionales (free float) acuda de forma voluntaria a la oferta.

Una vía rápida y ordenada de liquidez para los accionistas de Azkoyen

La propia documentación enviada por Ohmnia a la CNMV indica que “la OPA supone ofrecer a los actuales accionistas de Azkoyen una ventana de liquidez a un precio atractivo en comparación con los precios históricos del valor”. Es decir, reconoce implícitamente que está por debajo de su precio actual al referirse a los precios históricos, pero supone la oportunidad de hacer líquida su inversión a los accionistas con una desinversión rápida, ordenada y cobrada completamente en efectivo.

Sin el respaldo de los minoristas dispersos, la llave de Ohmnia para adquirir al menos 12.225.001 acciones para controlar más del 50% de la compañía pasa de forma necesaria por las manos de Inverlasa, el vehículo de los Ruiz Lafita con su 29,65%.

Aunque no sería suficiente para alcanzar el 50% de las acciones más una. Serían necesarios al menos tres accionistas más. Y tan solo una pista. El pasado 22 de junio, Diego Fontán renunciaba de forma voluntaria a su asiento como consejero dominical de Azkoyen. Fontán es un consejero clave en Muza Gestión de Activos, la firma vinculada a los intereses inversores de la familia Urquijo y además representaba en Azkoyen a la segunda accionista de la cotizada, Carolina Masaveu, de la cual es esposo. Una retirada que podría entenderse como un interés de salida ordenada de estos dos inversores que suman el 16,68% de los títulos de Azkoyen.

Otra pista: el Grupo Azkoyen se convirtió oficialmente en sociedad holding a finales del pasado mes de junio de 2026, tras la aprobación de su última Junta General de Accionistas. Una estructura societaria que facilita la fusión por absorción planteada por el grupo inversor comandado por Jainaga.

De ser así las cosas, a los Ruiz Lafita, Carolina Masaveu y los Urquijo debería sumarse, al menos, un cuarto inversor del resto de accionistas actuales de Azkoyen para que los números de la OPA salgan adelante: la familia Masaveu, Ignacio Suárez-Zuloaga, los descendientes de los fundadores (familia Troyas), el Banco Santander o La Previsión Mallorquina de Seguros.

Azkoyen baja un 25% en bolsa en tres semanas

Los títulos de Azkoyen cerraron la sesión bursátil de este lunes 27 de julio en 11,10 euros, con una caída del 2,63% respecto a la jornada previa. Es de destacar que el máximo histórico de Azkoyen en bolsa se registró recientemente, pasado el 6 de julio de 2026, alcanzando los 14,75 euros por acción. Desde entonces, sus acciones comenzaron una ligera y progresiva caída durante las tres últimas semanas de este mes de julio.

Si bien es cierto que el 22 de julio se descontó un importante dividendo de un euro por acción, en esa jornada los títulos de la cotizada navarra se dejaron 2,10 euros en la sesión. Una lenta pero constante caída que ha llevado a los títulos de la compañía de Peralta a acercarse desde su máximo histórico de 14,75 euros al precio de la OPA (10 euros) en solo tres semanas, con una caída acumulada del 24,75%. Si bien se mantiene aún un 11% por encima (11,10 euros).

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El Índice de Precios Industriales sube 3,5 puntos en junio con respecto al mes anterior

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