ENTREVISTA ENVERA

Alberto Conde Mellado, fundador de Glucovibes: «Lo que aprendimos con Rafa Nadal nos sirve para mejorar el rendimiento corporativo»

Las organizaciones avanzan hacia modelos de bienestar basados en datos para mejorar eficiencia y resiliencia interna. La biometría aplicada permite detectar patrones que influyen en la energía y la capacidad operativa de los equipos. Las compañías incorporan soluciones que conectan métricas fisiológicas con decisiones estratégicas. La salud laboral se consolida como un eje clave de competitividad empresarial.

Doctor ingeniero, emprendedor en serie y responsable del área de Ciencia e Inteligencia Artificial de Glucovibes, ¿cuál fue el momento o hallazgo científico que le hizo pensar que la medición continua de glucosa podía convertirse en una herramienta estratégica para la salud y el rendimiento corporativo además de para la alta competición?

El momento fue muy personal. Hace ya más de 20 años que me diagnosticaron una enfermedad autoinmune y que está relacionada con el metabolismo y la inflamación interna. Además, la predisposición a que dicha enfermedad se active es hereditaria, y tengo 2 hijos. Según los protocolos convencionales, debería requerir medicación de por vida y una medicación muy agresiva. Decidí no aceptar ese camino, estudiar ciencias de la nutrición en Stanford, seguir formándome en ámbitos nuevos para mí, y unir mis conocimientos de IA e ingeniería de datos con la biología y metabolismo humano, y así entender mejor lo que me ocurría internamente. Hoy gestiono esa patología sin ninguna intervención farmacológica, únicamente a través de nutrición, descanso y actividad, y la estabilidad glucémica fue un aspecto clave para evitar la inflamación interna, mejorar la saciedad, descansar mejor… podría decir que medir los niveles de glucosa fue un descubrimiento de cómo funcionaba mi cuerpo por dentro ante determinados inputs de mi estilo de vida. Cada persona es única, y entendí que los estándares de la medicina no estaban nada individualizados, porque, aunque nuestro metabolismo se rige por los mismos criterios, cada persona es diferente a las demás. Así nace Glucovibes, como una inquietud personal.

El hallazgo científico podría ser que la glucosa es un buen proxy en tiempo real del estado energético del organismo. Una persona con una curva glucémica inestable toma peores decisiones, se fatiga antes, le cuesta concentrarse más y descansa peor. Eso tiene consecuencias directas en productividad, en liderazgo, en rendimiento sostenido, sistema inmunitario… Cuando empezamos a validarlo con atletas de élite como el Movistar Team, selecciones nacionales, campeones olímpicos o los número uno en sus disciplinas como Rafa Nadal o Peter Sagan entre otros, y veíamos ciertos patrones similares al de personas ejecutivas con alto nivel de estrés, supimos que estábamos ante algo transversal. El rendimiento de élite y el rendimiento corporativo comparten fisiología, aunque el nivel de eficiencia es muy diferente en unos y otros.

Definen su producto estrella como el «GPS metabólico» de referencia en España. ¿Qué significa exactamente y qué diferencia a esta tecnología de otras soluciones de health tech?

Un GPS no te dice dónde has estado. Te dice dónde estás ahora y busca el mejor camino para tu destino, y recalcula la ruta en tiempo real si te desvías. Eso es exactamente lo que hace Glucovibes. No somos una App de registro de hábitos ni un contador de calorías. Somos un sistema de calibración metabólica en tiempo real que, independientemente de dónde te encuentres, te lleva a tu mejor versión en cada momento.

La diferencia frente a otras soluciones es estructural. La mayoría de Apps health tech trabaja con datos estáticos —una analítica anual, un cuestionario de hábitos, un registro manual de comidas— o con datos de actividad que no explican por qué el cuerpo responde como responde. Nosotros integramos glucosa continua, 84 biomarcadores estáticos y dinámicos procedentes de analíticas de sangre, actividad, descanso y nutrición en un único motor de inteligencia propio. No usamos chatgpt o claude como IA para preguntarle qué hacer. Nuestros algoritmos están entrenados con más de 1,5 millones de horas de datos metabólicos reales de nuestros más de 12.000 usuarios calibrados. Eso no lo tiene nadie más, al menos en Europa.

El resultado no es un dashboard más. Es una recomendación personalizada, antes de que el problema ocurra. Predecimos la respuesta glucémica antes de comer. Anticipamos el impacto de una noche con mal descanso sobre la energía del día siguiente. Eso es lo que distingue a Glucovibes: no medimos para informar, medimos para intervenir y mejorar desde el estilo de vida.

Lidera en su empresa el desarrollo de los modelos que transforman datos biológicos en tiempo real en estas recomendaciones personalizadas. ¿Qué ocurre exactamente «detrás del algoritmo» cuando un usuario registra una respuesta metabólica?

La clave es indexar bien todos los datos que tenemos, que están ultra etiquetados, con más de 250 variables integradas para generar índices propios como el Glucoscore (impacto glucémico) o el ISP (índice de saciedad perdurable). Tenemos clusterizada nuestra base de datos metabólica por diferentes factores, y eso nos permite no necesitar sensores de glucosa para poder predecir la respuesta glucémica individual antes de que ocurra. Y contamos con un 80% de precisión a día de hoy. Para mayor exactitud sí es necesario llevar un sensor de glucosa. No promediamos poblaciones. Cada perfil metabólico es único, y la misma comida puede generar curvas completamente distintas en dos personas con el mismo peso, la misma edad y el mismo nivel de actividad. Buscamos factores que representen al usuario entre las múltiples variables que registramos además de las típicas de edad, sexo, peso y altura, que realmente no son las que más influencia tienen, y, sin embargo, las únicas que se utilizan en la mayoría de las soluciones actuales en el mercado.

El usuario recibe una interpretación accionable: qué ajustar, cuándo, y por qué. Y el profesional de salud que le acompaña, nutricionista, médico, responsable de bienestar corporativo cuando existe la figura, tiene acceso al dashboard remoto en my.glucovibes.com para supervisar, ajustar y hacer seguimiento sin necesidad de visita presencial. Es la diferencia entre información y conocimiento clínico aplicado. Nosotros podemos asistir a un profesional y él tiene la última palabra si con su conocimiento considera que puede mejorar la pauta de Glucovibes para su paciente en un ámbito clínico. En el ámbito corporativo, normalmente es el equipo de ciencia y nutrición de Glucovibes el que supervisa esas recomendaciones para cada persona de la empresa con un programa de nuestra tecnología.

¿Qué tipo de modelos de IA están desarrollando para anticipar desajustes metabólicos y ofrecer recomendaciones predictivas personalizadas?

Trabajamos en tres capas predictivas. La primera es la predicción del impacto glucémico postprandial: antes de que el usuario coma, el modelo estima la curva glucémica esperada en función de su perfil individual y el historial de respuestas similares. Eso permite intervenir antes del desajuste, no después. Solo con decir qué vas a comer, o hablarle a la App con tu comida prevista, tu curva glucémica se reproduce y puedes modelar tu comida para modificarla. En tiempo real. Este indicador también está ligado a la predicción de saciedad de la comida, que indica en qué porcentaje vas a estar saciado a las pocas horas de comer, lo cual está muy relacionado con la productividad y la capacidad de concentración.

La segunda es la predicción de estado, que es en lo que trabajamos ahora: integrando datos de wearables como el HRV (variabilidad de la frecuencia cardiaca), pulso, actividad, patrones de sueño y variabilidad glucémica, el sistema anticipa episodios de fatiga o bajo rendimiento cognitivo con una ventana de 12 a 24 horas. Un empleado sabe que mañana va a tener una capacidad de concentración que puede verse mermada, y puede ajustar su agenda o su nutrición y su actividad, o al menos ser consciente de ello.

La tercera, en desarrollo, es la predicción de riesgo crónico: la integración de edad biológica, marcadores de inflamación crónica o elementos de oxidación interna que hacen que el cuerpo envejezca más rápido que su edad cronológica. En el contexto corporativo, esto transforma el bienestar reactivo en prevención real con impacto en coste sanitario y absentismo a medio plazo. Las empresas saben que sus personas son su activo más importante, sin embargo, no se dan cuenta de que éstos están envejeciendo de forma acelerada. Ahí es donde hacemos visible lo invisible, en mostrar cómo frenar estos problemas metabólicos que no afloran hasta que es demasiado tarde.

¿Cómo se conjuga todo esto con la protección de datos y la privacidad e intimidad de los trabajadores?

Es una pregunta con respuesta fácil. Incluso en los programas corporativos, la información y los datos son del usuario, no de la empresa. Y ahí se acaba el dilema. No se comparte nada, más que datos agregados anonimizados del conjunto para medir la media de sueño de la empresa, pasos agregados dados entre todos, etc. Y para ello, la empresa ha de contar con más de 50 trabajadores, para no poder sesgar de los totales los datos de un usuario en concreto.

Y como Glucovibes opera bajo RGPD desde su diseño, el trabajador es quien decide si comparte su información incluso con el programa corporativo o con un profesional o un tercero.

Por último, la información almacenada en nuestra base de datos para el entrenamiento de los modelos y algoritmos de predicción está anonimizada, y si un usuario quiere, tiene la capacidad de eliminar sus datos.

Estos datos, anonimizados, no salen del ecosistema Glucovibes y ningún tercero tiene acceso a nuestra base de datos actualmente.

¿Qué aporta su solución tecnológica a un equipo de élite y qué aprendizajes se trasladan después al usuario corporativo?

Hemos trabajo con el Movistar Team, con jugadores del Real Madrid, Rafa Nadal, Peter Sagan o también con directivos y CEOs de Toyota, Vicky Foods, Supermercados BM… El deporte de élite sería la fórmula 1 del metabolismo, son máquinas muy cercanas a la perfección desde el punto de vista de eficiencia energética. Y trasladar esos hallazgos a la empresa es una gran ventaja porque puedes hacer que una persona rinda más. No en el concepto físico únicamente, sino también mental, que esté más equilibrada, que descanse mejor, que tome mejores decisiones… porque si no estás bien con uno mismo, ¿cómo puedes liderar a otros?

¿Y qué aportan este tipo de perfiles de socios relevantes en el ámbito deportivo y cultural a una startup científica y cómo influyen en la adopción de la tecnología?

Lo más importante es que compartimos visión y principios. Y desde ahí, todos ellos están muy activos en la empresa y ayudan en muchos aspectos, desde decisiones estratégicas, hasta generación de contactos o convertirse en los primeros en probar alguna de nuestras novedades.

En salud y bienestar, el mayor obstáculo para la adopción no es el precio ni la tecnología. Es la confianza. La gente adopta cambios de comportamiento cuando ve que alguien a quien respeta y cuyo rendimiento admira ya lo hace. Y en ser referentes también nos ayudan. No hemos pagado nunca a nadie para que hable de Glucovibes, todo lo que se dice o todas las opiniones sobre nuestro servicio y producto son reales y no condicionadas.

Ya hemos hablado de grandes empresas que están adoptando su tecnología. ¿Qué problemas reales están resolviendo ustedes en términos de energía, productividad y bienestar laboral?

El absentismo sigue igual, la fatiga sigue igual, el coste sanitario sigue igual. Se están intentando o debatiendo soluciones, sin embargo, gran parte del problema está en las personas y su capacidad de estar mejor. Las personas no se quieren autodestruir, el problema es que no saben cómo su estilo de vida les está afectando, y al no ser conscientes de cómo su cuerpo está asimilando algunas acciones, no se les da importancia hasta que es tarde.

No es que la gente no quiera cuidarse. Es que no saben exactamente qué ajustar, cuándo y por qué. Cuando un empleado ve en tiempo real que su energía cae a las 11 de la mañana porque desayunó de una forma que genera un pico glucémico seguido de una caída brusca, eso es conocimiento accionable. Ponemos ojos al interior de cada persona.

Segundo, generamos adherencia real. Nuestros clínicos reportan más de un 40% de mejora en adherencia frente a intervención nutricional estándar. Porque el dato personalizado engancha. No es un consejo genérico. Es tu respuesta, tu cuerpo, hoy.

Tercero, el impacto es medible. Reducción de fatiga crónica, mejora de patrones de sueño, estabilización glucémica en más del 80% de los casos con guía activa. Eso se traduce en menos bajas, menos rotación, más capacidad sostenida. El ROI del bienestar deja de ser una estimación y se convierte en un dato. Todas las empresas con las que trabajamos confirman que el ROI está garantizado en menos de un año. Tenemos ratios de mejora de la productividad y absentismo superiores al 5%, lo cual ya justifica cualquier programa. Y un elemento que nos gusta escuchar, más sonrisas en la oficina y, a fin de cuentas, más felicidad. Al final lo que buscamos es poner vida a los años, no solo años a la vida.

Pero antes, ¿cómo explica a un comité de dirección que la glucosa es un indicador clave para gestionar mejor el estrés, la concentración y la toma de decisiones?

La glucosa es el combustible exclusivo del cerebro. El sistema nervioso central no tiene reservas propias: depende del suministro continuo de glucosa en sangre para funcionar. Cuando ese suministro es estable, la capacidad cognitiva es óptima. Cuando es inestable, picos altos seguidos de caídas bruscas,… el cerebro entra en modo de gestión de crisis: aumenta la irritabilidad, disminuye la capacidad de atención sostenida, se deteriora la toma de decisiones bajo incertidumbre y, si esta situación es mantenida en el tiempo, el sistema de defensas del cuerpo también se debilita, mayor probabilidad para caer enfermo, se descansa, pero… Es una espiral negativa.

Cuando un equipo llega a una reunión de estrategia a las 10 de la mañana después de un desayuno que genera un pico glucémico, la calidad de las decisiones que van a tomar en la siguiente hora está comprometida fisiológicamente. No es actitud, no es motivación. Es bioquímica y ciencia.

La glucosa es un biomarcador que podemos medir en tiempo real, de forma continua, sin intervención clínica y con correlación directa con el rendimiento cognitivo. Eso la convierte en el indicador más relevante para gestionar la energía de un equipo humano. No hablamos de salud en abstracto. Hablamos de rendimiento operativo medible.

Como gran emprendedor que es, como decíamos al principio de esta conversación, ¿qué errores y aciertos de sus proyectos anteriores le han servido de aprendizaje para llegar hasta aquí?

No considero que sea un gran emprendedor. Pienso que estoy más cerca de ser una persona coherente, auténtica entre lo que pienso, quiero y hago; busco hacer las cosas bien y dormir tranquilo, sin anteponer el negocio a la ciencia como hacen muchas otras empresas por escalar más rápido o esclavas del marketing y tendencias de redes sociales actuales. En ocasiones esta filosofía va en contra del recorrido de un emprendedor actual. He creado 3 empresas antes que Glucovibes, es cierto, y todas ellas han generado un escenario interesante para sus socios y para mí. Eso significa que he construido cosas que funcionaron lo suficiente como para que alguien quisiera comprarlas y para que crecieran. Pero lo que más me han aportado esas aventuras anteriores son algunos errores clave que intento no repetir.

Los dos errores más presentes que tengo podrían ser con quien y para qué construir una empresa, y el intentar crecer a nivel de clientes y mercado antes de tener un escenario realmente escalable y validado científicamente.

Glucovibes es un proyecto ligado a la salud de las personas. No puedes especular con ello, al menos no con mis principios y valores. Llevamos cinco años construyendo evidencia científica, datos reales, validación clínica, antes de ir al mercado corporativo con decisión. Hoy tenemos EBIT positivo con cero gasto publicitario en redes. Eso no pasa por accidente: pasa porque el producto resuelve algo real y porque hemos sabido esperar y tener paciencia en los procesos de validación.

Otra lección sería la de contratar despacio y despedir rápido. Puede sonar duro, pero es cierto. Las personas que se asocian a un proyecto en fases iniciales marcan su cultura. Y no es fácil encontrar perfiles profesionales dispuestos a arriesgar una situación cómoda por ser parte de un proyecto en sus fases iniciales.

Finalmente, como primer proyecto personal en el ámbito de salud, la confianza se construye de forma lenta y se pierde de forma muy rápida. No hemos tomado atajos en la evidencia. Cada claim que hacemos tiene datos detrás y esperamos que esto nos genere una confianza exponencial los próximos años, a pesar de tener que competir con soluciones sin grandes fundamentos científicos. Confiamos en que nuestros clientes y usuarios sepan diferenciar las cosas bien hechas entre las propuestas del mercado.

¿Cómo imagina la evolución de la salud preventiva en los próximos cinco años? ¿Qué papel jugarán la biometría, la IA y la personalización en el bienestar corporativo y el alto rendimiento?

Personalmente creo que el futuro es muy diferente a lo que tenemos hoy. En parte pasa porque las personas cambien de paradigma, porque ya es posible prevenir gran parte del coste de los sistemas sanitarios actuales.

Solo si nos centramos en Europa, el coste de sanidad pública que se puede ahorrar en enfermedades crónicas que están ligadas a alteraciones metabólicas en personas de más de 40 años es de más de un trillón de euros al año.

Es cierto que la sanidad pública podría tomar un papel más activo en este proceso, pero creo que terminaremos viendo en los próximos 5 años que muchas acciones o incluso pruebas que se hacen actualmente en un ambulatorio u hospital podrán realizarse en casa o incluso en un supermercado. La tecnología ya lo permite, y aportaría mucha vida a los años de las personas, reduciendo los gastos sanitarios, que, por otro lado, no es sostenible cómo están creciendo en la última década con enfermedades como la diabetes, obesidad, problemas cardiovasculares, neurodegenerativos o incluso cáncer. Todas ellas tienen un inicio o síntoma común, la inflamación interna crónica, algo que desde Glucovibes podemos mejorar e incluso prevenir desde la lista de la compra y el estilo de vida de las personas.

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