Tubacex ha presentado este viernes sus resultados correspondientes al primer trimestre de 2026, reflejando una caída significativa en sus principales magnitudes financieras debido a la coyuntura geopolítica y comercial.
El grupo industrial multinacional líder en el suministro de soluciones tubulares avanzadas con sede en Llodio (Álava) ha registrado un volumen de negocio de 154,2 millones de euros, lo que supone una caída respecto al mismo periodo del pasado año del -15,4%. Mientras que el beneficio neto ha sido de 1,3 millones de euros, con un descenso del -84% en comparación con los 7,9 millones obtenidos los tres primeros meses de 2025.
El resultado bruto de explotación (ebitda) ha sido de 20 millones de euros, con un retroceso del -35,4% respecto al mismo periodo de 2025 y el margen ebitda se ha mantenido en el 13%. El resultado neto de explotación (ebit) se ha situado en 7,4 millones de euros, con una bajada del -61,2% respecto a los tres primeros meses del año pasado. Y el beneficio antes de impuestos ha sido de 1,8 millones de euros, muy por debajo de los 11,2 millones de euros del mismo periodo del ejercicio previo. La cartera de pedidos ha alcanzado los 1.202 millones de euros.
Los resultados se han visto impactados por la incertidumbre comercial, la imposición de aranceles al acero en Estados Unidos y las interrupciones en la producción derivadas del conflicto en Oriente Medio, más en concreto en su planta de Abu Dabi. Según ha explicado la propia compañía en un comunicado, «han retrasado y condicionado las decisiones de compra e inversión de los clientes de Tubacex a nivel general».
El grupo explica también que estos resultados se han logrado en un entorno de mercado «muy exigente», especialmente en un mes de marzo muy marcado por interrupciones de producción en la planta de Abu Dabi y por disrupciones en la cadena de suministro, «con un impacto directo en el ritmo de actividad y la facturación».

Evolución
Tubacex mantiene una visión «prudente» de cara al segundo trimestre, ante la continuidad del conflicto en Oriente Próximo y de un entorno comercial «todavía inestable, que seguirá condicionando la evolución de los resultados».
No obstante, a pesar de la caída, la compañía, especializada en la fabricación de tubos de acero inoxidable sin soldadura y aleaciones de alto contenido en níquel, vuelve a presentar un resultado positivo tras varios trimestres complicados. En el ejercicio de 2025 las ganancias de 15,9 millones se convirtieron en unas pérdidas de 31,3 millones por la revisión de activos realizada de la compañía.
El grupo vasco ha evolucionado de ser un fabricante de componentes básicos a un proveedor integral de soluciones industriales de alto valor añadido, con un modelo de negocio verticalmente integrado; con productos diseñados para operar en condiciones extremas de temperatura, presión y corrosión en industrias críticas, como la energética, la química, la aeroespacial y la de movilidad.
Más del 90% en el exterior
Tubacex opera a través de una red internacional que incluye centros de producción en España, Austria, Italia, Estados Unidos, India, Tailandia y Arabia Saudí. El mercado exterior suele superar el 90% de su cifra de negocio. En el ejercicio 2025, de los 719,3 millones de euros en ventas totales, el 94% procedieron de los mercados internacionales. Esto equivale a 676,1 millones de euros ingresados fuera de España. Asia y Oriente Medio fue el destino principal, con un 37 % de los ingresos; Europa (excluyendo España) concentró el 30%; América supuso el 29%, con un peso crucial de Estados Unidos (25%) a pesar del impacto de los aranceles y la debilidad del dólar; y África aportó el 4 % restante. La empresa ha consolidado esta actividad exportadora gracias a su enfoque en productos prémium y acuerdos a largo plazo en regiones clave para el sector energético.
Mientras que en este primer trimestre de 2026 Asia y Oriente Medio han concentrado el 41% de las ventas, Europa el 29%, América el 27% y África el 3%.
Al término de 2025, la compañía contaba con 2.619 empleados. Y según las informaciones de algunos medios, durante la negociación del convenio colectivo que se ha firmado este mismo viernes la empresa habría trasladado a los representantes sindicales la posibilidad de acometer un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE).

