La Cátedra Master Battery nace con un objetivo claro: impulsar el desarrollo científico y tecnológico en torno a las baterías, especialmente en nuevas soluciones como las de iones de sodio, a través de una colaboración efectiva entre universidad y empresa. Durante su presentación, se subrayó que no se trata de una iniciativa teórica, sino orientada a resultados tangibles. En este sentido, Francisco Santos Olalla, director Etsidi – UPM, fue quien puso el acento en su carácter diferencial al destacar que es “una cátedra que hace cosas de verdad”, en referencia a su capacidad de generar impacto directo en la investigación aplicada y en la transferencia de conocimiento.
El modelo de la cátedra combina investigación, formación, desarrollo de prototipos, prácticas académicas y premios a trabajos de fin de grado y máster, con una duración inicial de cuatro años. Francisco Santos Olalla, director Etsidi – UPM, insistió en que “la universidad tiene como misión la docencia, la investigación y la transferencia, y la cátedra cumple con las tres”, remarcando además la importancia de “dar soluciones prácticas a problemas reales”.
Por su parte, Alberto Abanades, Comisión Cátedra Master Battery – UPM, puso en valor la complejidad y relevancia de sacar adelante un proyecto de estas características, señalando que “conseguir ponerse de acuerdo la universidad, la empresa y todos los agentes implicados no es sencillo”, y subrayando que detrás de la cátedra hay “un esfuerzo que muchas veces no se ve, pero que es fundamental para que todo funcione”. Además, incidió en que el verdadero reto está en ejecutar las ideas: “nada vale tener una idea si luego no se ejecuta”, una reflexión que resume el espíritu práctico de la iniciativa.
Este enfoque conecta directamente con la visión de Juan Carlos Hernández, coCEO Master Battery, quien inauguró la jornada defendiendo un modelo de empresa abierta y colaborativa. “El almacenamiento energético ya no es solo cuestión de tecnología, es un elemento clave para la industria, la economía y el posicionamiento de los países”, afirmó, destacando que la cátedra es el instrumento que permite transformar ese planteamiento en innovación real. “Es una cátedra de verdad, con un objetivo claro: conocimiento y desarrollo de productos”, añadió.
Uno de los pilares fundamentales del trabajo de la cátedra es el desarrollo de nuevas tecnologías, especialmente las baterías de iones de sodio. El proyecto de investigación presentado durante la jornada profundiza en esta alternativa al litio, abordando tanto su viabilidad técnica como sus implicaciones industriales.
Marcos Lafoz, investigador científico en Ciemat, explicó que “nos estamos encontrando con limitaciones en el litio, especialmente en el acceso a materias primas y en el impacto ambiental”, lo que hace necesario explorar nuevas soluciones. En este contexto, destacó que el sodio “es del orden de 500 veces más abundante que el litio”, lo que supone una ventaja estratégica, además de ofrecer mejores condiciones de seguridad y comportamiento en entornos exigentes.
No obstante, también matizó sus limitaciones actuales: “la densidad energética es menor y la eficiencia también”, aunque subrayó que su desarrollo industrial permitirá reducir costes en el futuro. “No vemos el sodio como un sustituto, sino como una tecnología complementaria”, afirmó.
El análisis técnico se completó con la intervención de Jorge Nájera, investigador en Ciemat, quien abordó el papel de los modelos matemáticos en el desarrollo industrial de estas baterías. “Los modelos son fundamentales para reducir el riesgo y la incertidumbre en proyectos industriales”, explicó, añadiendo que “no es un capricho académico, sino una herramienta imprescindible para garantizar la viabilidad técnica y económica”.
La jornada incorporó también una lectura geopolítica del sector energético. José Luis Moreno Casas, economista y experto en geoeconomía, advirtió que “las baterías son un elemento crítico que depende de materias primas críticas en un momento crítico”, poniendo el foco en la dependencia global del litio y en el papel dominante de China. “China no tiene socios, tiene clientes, proveedores o deudores”, afirmó, alertando sobre la competencia estratégica en torno a estos recursos.
Moreno recordó que el litio, considerado ya “oro blanco”, seguirá aumentando su demanda, lo que refuerza la necesidad de alternativas. “Lo siguiente que vamos a ver va a ser el litio”, señaló, en referencia a posibles tensiones futuras en los mercados internacionales.
El cierre institucional corrió a cargo de Ángeles García González, concejal de Economía, Industria, Empleo, Desarrollo y Promoción Turística en el Ayuntamiento de Móstoles, quien destacó el impacto local del proyecto. “Es una suerte tener una empresa como Master Battery con este potencial”, afirmó, subrayando el compromiso del Ayuntamiento con la innovación y el desarrollo industrial.
A lo largo de la jornada, quedó claro que la Cátedra Master Battery representa mucho más que un acuerdo académico: es una herramienta estratégica para afrontar los retos energéticos actuales desde la innovación, la colaboración y la aplicación práctica del conocimiento. Como se reiteró en varias intervenciones, el objetivo es claro y compartido: convertir las ideas en soluciones reales y competitivas.

