En un desayuno informativo celebrado en Madrid, Fernández desgranó las líneas maestras de un plan que llega después de un 2025 de récord: ingresos de 316,1 millones (+4%), EBITDA recurrente de 87 millones (+8%) y un beneficio neto de 6,5 millones, un 50% superior al del ejercicio anterior. La compañía redujo además su deuda hasta los 276,9 millones y el apalancamiento a 3,2 veces.
El modelo de negocio de GAM se articula en tres grandes áreas de peso similar. El alquiler de corto plazo representa el 37% de la facturación, mientras que los contratos de largo plazo —con una visibilidad de hasta seis años— suponen otro 26%. El 37% restante corresponde a servicios no intensivos en inversión, donde destacan la distribución, el mantenimiento y, sobre todo, las soluciones técnicas de ingeniería.
«Queremos crecer en aquellos segmentos donde la demanda valora la fiabilidad y la capacidad técnica, y donde el mercado está aún muy fragmentado», señaló Fernández. Los focos prioritarios serán eventos, energía portátil y estructuras modulares, áreas que actualmente aportan unos 40 millones de ingresos pero con gran potencial de crecimiento.
El ejecutivo también se refirió al apoyo de un socio industrial de referencia, la familia de Francisco Riberas, presidente de Gestamp, que aporta «estabilidad y visión a largo plazo». «Sin ese socio no hubiéramos podido dar este giro estratégico», admitió.

Proyecto Reviver
Uno de los proyectos estrella del plan es Reviver, la planta de refabricación de maquinaria situada en la localidad leonesa de Villamañán, que Fernández definió como «el mejor proyecto de economía circular real que conocemos». La instalación, que ya emplea a 200 personas y ha revitalizado la zona —»hemos pasado de un bar a tres, y hasta han abierto una carnicería», bromeó—, permitirá a GAM refabricar 600 equipos al año, con un ahorro de entre el 20% y el 25% frente a una máquina nueva y con una tasa de circularidad del 80-90%.
«Desmontamos la máquina por completo, evaluamos cada componente y solo sustituimos lo estrictamente necesario. El chasis, que supone el 40% del coste, se reutiliza siempre», explicó. El objetivo es escalar esta línea hasta los 30 millones de euros de negocio y reducir aún más la dependencia de Capex. «Nos permite desapalancarnos y ser más eficientes», añadió.
Foco geográfico y electrificación
En cuanto a la expansión territorial, GAM homogenizará el modelo aplicado en España y Portugal al resto de países, con especial atención a México y Marruecos por «su potencial industrial». También seguirán presentes en Chile, Perú, República Dominicana y Oriente Medio, aunque Fernández reconoció que Arabia Saudí «es un mercado distinto, más difícil, pero con oportunidad».
Preguntado por la evolución de la industria española, el directivo fue cauto: «Nuestros clientes industriales no están creciendo al mismo ritmo que nosotros; ganamos cuota por ventaja competitiva, pero sectores como automoción o siderurgia no atraviesan su mejor momento».
En materia de sostenibilidad, GAM mantiene su apuesta por la electrificación. El 84% de su flota es ya cero emisiones, y desde hace cinco años solo invierten en maquinaria eléctrica allí donde existe alternativa técnica. «El mercado no siempre reconoce ese esfuerzo, pero nosotros seguimos», afirmó.
Inflación y traslación de costes
Sobre el impacto de la inflación y la volatilidad de los precios de la energía, el fundador de GAM explicó que en los servicios integrales el combustible se repercute directamente al cliente, aunque admitió que «en un mercado maduro como el español, trasladar costes no es fácil». La mejora del margen en 2025, dijo, responde a ganancias de eficiencia operativa y a la integración de las ocho adquisiciones realizadas en los últimos cuatro años.
Con este plan, GAM aspira a consolidarse como un referente europeo en soluciones industriales avanzadas, combinando crecimiento orgánico, disciplina inversora y un modelo de negocio difícil de replicar. «No tenemos benchmark, no tenemos dónde mirar. Pero eso también tiene el encanto de que podemos conseguir algo realmente diferenciado», concluyó Fernández.

