ALMACENAMIENTO ENERGÉTICO

Jesús Heras, director técnico de Wattkraft: “La industria puede producir, almacenar y gestionar su propia energía. Quien lo haga no solo reducirá costes, liderará el futuro”

Jesús Heras, director técnico de Wattkraft Iberia, lanzó un análisis sobre la transición energética industrial. En una intervención clara y directa dedicada a la audiencia de los iTALKS, que han llegado a su 51º ciclo de conferencias, Heras diagnosticó un problema crítico y presentó una solución tangible, alejándose de teorías para centrarse en resultados técnicos y económicos.

Para él “la industria española vive varias presiones simultáneas: una energía cara e impredecible”. Heras definió el núcleo del problema como un “desacople” peligroso: “Las fábricas venden su producto a precios relativamente estables, pero compran la energía en un mercado extremadamente inestable”. Ante esta realidad, planteó un cambio de paradigma fundamental: “La energía deja de ser un coste operativo impredecible y pasa a convertirse en un activo. Un activo que se puede diseñar, dimensionar, amortizar y optimizar”.

La propuesta de Wattkraft se centra en sistemas energéticos industriales completos. “Integramos tres capas tecnológicas”, explicó: producción solar fotovoltaica (“la forma más barata y limpia”), sistemas de almacenamiento con baterías (BES) y, lo que consideró más importante, “una gestión inteligente que decide cuándo producir, cuándo guardar y cuándo consumir”. Este software (EMS) resulta clave. “Sin un Energy Management System, la fotovoltaica y el BES son activos aislados. Con un EMS industrial se convierten en una herramienta de control”.

Heras enumeró tres beneficios clave: ahorro directo (“25 o 40%”), más resiliencia (protección ante cortes) y sostenibilidad real medible. Subraya que el valor del almacenamiento no es generar energía, sino proporcionar flexibilidad: “El BES desplaza la energía barata y evita energía cara. Su verdadero valor está en la flexibilidad”.

Para demostrar que no hablaba de prototipos, citó casos reales en España: un complejo de fibras y polímeros en Huesca (16 MW fotovoltaicos y 28 MWh de baterías), una industria cerámica en Castellón (7,5 MW y 9 MWh) y ejemplos en logística y viticultura. “Esto no es sólo para industria pesada”, afirmó.

Concluyó con un mensaje de urgencia estratégica. “La tecnología ya existe. La rentabilidad ya es una realidad. La barrera ya no es técnica, es estratégica. La industria que empiece antes a controlar su energía tendrá una ventaja estructural frente a las demás”. Su visión es que el futuro pertenece a la industria autosuficiente.

Jesús recibe la placa conmemorativa del XLI ciclo de conferencias iTALKS.

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