Osborne, la centenaria empresa española de la industria de alimentación y bebidas con marcas como el jamón Cinco Jotas, Caviar Riofrío, la ginebra Nordés, el vino Bodegas Montecillo o el brandy Veterano, ha dado un nuevo paso para seguir creciendo en el marco de su plan estratégico 2025-2027.
La multinacional española con sede en El Puerto de Santa María de Cádiz ha realizado una inversión de 5 millones de dólares singapurenses (unos 3,35 millones de euros) en Octopus Holdings Limited, empresa cotizada en Singapur, de la que ha adquirido de esta forma un 5%. Esta firma será su distribuidor prioritario en este país asiático durante los próximos cinco años, dentro de la estrategia de la compañía andaluza para acelerar su crecimiento en la zona Asia-Pacífico.
Octopus gestionará la cadena completa de distribución de las marcas estratégicas de Osborne en Singapur, incluyendo retail, hostelería y comercio electrónico. Además, ambas empresas van a desarrollar conjuntamente nuevos productos para el consumidor asiático, combinando el conocimiento local de Octopus con la capacidad productiva y la experiencia de la compañía española. La firma asiática con la que se alía Osborne, tiene 15 años de actividad y opera como una plataforma regional de importación, distribución y marketing de bebidas en el Sudeste Asiático, abasteciendo desde coctelerías de alto nivel hasta grandes superficies.
Un paso más de la legendaria empresa del toro de Osborne en su crecimiento internacional, tras registrar en el último ejercicio con cuentas presentadas, 2024, unos resultados de récord: una facturación de 251 millones de euros (frente a 248 millones del año anterior), consolidando un crecimiento del 20% en su último ciclo estratégico (2021-2024); un ebitda de 37,6 millones de euros (frente a 39 millones en 2023); y un beneficio neto de 16,1 millones de euros (frente a los 16 millones del ejercicio previo).

Una historia internacional desde el inicio
El Grupo Osborne fue fundado en 1772 por el joven comerciante inglés Thomas Osborne Mann, procedente de la localidad de Exeter, quien se estableció en El Puerto de Santa María (Cádiz). A su llegada, se integró en el pujante negocio vinícola gracias a su amistad con James Duff (que más adelante sería nombrado cónsul británico en Cádiz) y su sobrino William Gordon, creadores de la firma Duff Gordon, que se convertiría en la precursora del actual imperio.
Osborne Mann realizaba actividades de financiador prestamista, exportador e inversor, y su visión de negocio le permitió adquirir un peso creciente en la compañía, gestionando el valioso stock de vinos viejos (soleras). En 1833, se convirtió en el socio principal de la bodega. Su integración en la sociedad local fue definitiva tras su matrimonio con Aurora Böhl de Faber, hija del cónsul alemán Juan Nicolás Böhl de Faber y hermana de la escritora Fernán Caballero.
Tras el fallecimiento de Osborne Mann, sus hijos, Tomás Osborne Böhl de Faber (quien más tarde sería nombrado primer Conde de Osborne) y Juan Nicolás, eran todavía menores de edad, por lo que la dirección de la empresa y la tutela de los dos hermanos fue asumida por el marido de la hermana mayor, llamado Francis Morgan, un productor de vinos de origen galés afincado en El Puerto de Santa María y con amplios contactos comerciales en el Reino Unido.
Tomás Osborne finalmente asumió la dirección de la empresa mientras su hermano Juan Nicolás se dedicó a la diplomacia y obtuvo el título vaticano de Conde de Osborne, que después quedó en posesión de la rama central de la familia.
Cosmo Duff-Gordon (heredero de James Duff y William Gordon) cedió a Tomás Osborne en 1857 todas las decisiones del negocio. Y en 1872, tras su muerte, su familia vendió toda su participación a los Osborne. En 1890 Duff Gordon & Cº cambió su denominación a Osborne y Cía. Muy posteriormente, ya en 1996, la compañía cambió su denominación a Bodegas Osborne, aunque la marca Duff Gordon se sigue todavía utilizando en algunos países, como el Reino Unido o Canadá, donde era muy reconocida. Hoy, el nombre es Grupo Osborne S.A.
Fue Tomás Osborne quien decidió eliminar la «h» intercalada de su nombre, contribuyendo a españolizar definitivamente el apellido también, y la marca que hoy es un símbolo global. En la familia es tradición mantenida que el primer hijo varón lleve el nombre Tomás.

Evolución
Desde entonces, la familia Osborne se ha convertido en protagonista de una de las trayectorias empresariales más longevas y exitosas de España, liderando una de las empresas familiares más antiguas de nuestro país y del mundo, con más de 250 años de historia.
Centrada inicialmente en sus famosos vinos de Jerez, la compañía, gestionada por ocho generaciones, ha pasado de ser una exportadora de esta bebida a un grupo diversificado, con brandiscomo Carlos I y Magno, la ginebra Nordés, los vinos Montecillo, el jamón de bellota 100% ibérico Cinco Jotas y el caviar ecológico Riofrío, entre otros productos de bebidas espirituosas, vinos e ibéricos.
Un ejemplo de empresa familiar que se ha mantenido siempre bajo el control de los Osborne, que ha sabido diversificar su oferta y que ha modernizado sus instalaciones sin perder la esencia de la tradición. El célebre toro de Osborne, creado en 1956 como parte de una campaña publicitaria, se ha convertido además en todo un icono cultural de España y ha contribuido al tiempo a elevar aún más la notoriedad de la marca. De la empresa también nació la cerveza La Cruz del Campo, la actual Cruzcampo, que después terminó separándose del grupo empresarial familiar.
En la actualidad, la compañía exporta a más de 50 países y el 40% de sus ventas se genera fuera de España, con Alemania, China, Estados Unidos, Francia, México, Italia, Portugal, Reino Unido y Brasil como sus principales mercados exteriores. La compañía está liderada por dos primos: la presidenta, Sofía Osborne, y el consejero delegado, Fernando Terry Osborne. Más de 300 miembros en la familia son accionistas del grupo, que cuenta con una plantilla de más de 1.000 empleados, y ser miembro familiar no da derecho a trabajar directamente en la empresa. Los escasos Osborne que hoy trabajan en ella han de optar al puesto como cualquier otro candidato y superar el proceso de selección.

